
Salud femenina: fortalecer el piso pélvico previene incontinencia, prolapsos y mejora la calidad de vida
La salud pélvica se posiciona como un factor clave en el bienestar femenino. El fortalecimiento del piso pélvico permite prevenir problemas como la incontinencia urinaria, prolapsos y otras disfunciones que afectan directamente la calidad de vida.
Por qué el piso pélvico es fundamental
El piso pélvico cumple funciones esenciales. Sostiene órganos como vejiga, útero y recto. Permite el control urinario. Aporta estabilidad al cuerpo.
Sin embargo, se debilita con el tiempo. Factores como embarazo, parto, obesidad y envejecimiento lo afectan. Las consecuencias son concretas. Incontinencia, molestias y pérdida de calidad de vida.
La prevención es clave. La acción temprana también.
Prevención y educación: el rol clave
Así lo explica Annette Rebolledo, académica coordinadora del Centro de Atención Kinesiológica de UDLA Viña del Mar:
“Existen estrategias efectivas para activarlo y evitar complicaciones. La educación y la prevención son fundamentales, junto con ejercicios específicos tras una evaluación kinesiológica”.
El enfoque es claro. Prevenir antes que tratar. Incorporar hábitos. Mantener constancia.
Recomendaciones prácticas para fortalecer el piso pélvico
Las acciones son simples. Son efectivas. Requieren constancia.
Ejercicios de conciencia:
Permiten identificar la musculatura. Se recomienda contraer como si se detuviera la orina, mantener 5 segundos y relajar 10. Repetir entre 10 y 15 veces al día.
Buena postura:
Mantener una postura erguida reduce la presión en la zona. Es clave en el trabajo. Es clave en la vida diaria.
Respiración correcta:
La respiración diafragmática activa el core. Disminuye la presión pélvica. Mejora el control muscular.
Evitar el estreñimiento:
Una dieta con fibra e hidratación adecuada previene el esfuerzo excesivo. Protege la musculatura.
Controlar el peso:
El sobrepeso aumenta la presión sobre el piso pélvico. Mantener un peso saludable reduce riesgos.
Consultar a tiempo marca la diferencia
El mensaje es directo. No normalizar los síntomas. No postergar la consulta.
“Ante los primeros signos de incontinencia o molestias, es fundamental acudir a un profesional”, enfatiza la especialista.
La conclusión es clara. La salud pélvica no es un tema secundario. Es parte del bienestar integral. Es prevención. Es calidad de vida.





