
El aumento en el uso de estufas y sistemas de calefacción durante los meses más fríos incrementa el riesgo de fallas eléctricas en los hogares. Expertos llaman a identificar señales tempranas y reforzar las medidas de prevención para evitar emergencias.
Con la llegada del invierno y el descenso de las temperaturas, miles de familias incrementan el uso de estufas, calefactores y otros equipos eléctricos para calefaccionar sus hogares. Sin embargo, este mayor consumo energético también eleva el riesgo de fallas en las instalaciones eléctricas y de incendios que pueden prevenirse con una adecuada mantención y una detección oportuna de señales de alerta.
Desde COVISA, empresa chilena dedicada a la fabricación y comercialización de conductores eléctricos, advierten que muchas emergencias asociadas a incendios domiciliarios tienen su origen en sobrecargas, conexiones defectuosas o equipos eléctricos en mal estado, situaciones que suelen intensificarse durante la temporada invernal.
Las señales de alerta que requieren atención inmediata
Uno de los principales errores es ignorar síntomas que pueden anticipar una falla eléctrica.
Entre las señales más frecuentes destacan:
- Olor a plástico o cable quemado en enchufes, alargadores o tableros eléctricos.
- Cortes de energía frecuentes o automáticos que se producen sin una causa evidente.
- Enchufes o interruptores que se calientan en exceso.
- Luces que parpadean constantemente o presentan variaciones de intensidad.
- Chispas o sonidos inusuales provenientes de enchufes o conexiones eléctricas.
Luis Clavería, jefe de Control de Calidad de COVISA, explica que estas situaciones nunca deben ser minimizadas.
“Estas señales pueden indicar sobrecargas, conexiones defectuosas o equipos deteriorados que, si no se corrigen a tiempo, podrían derivar en emergencias mayores”, señala el especialista.
Un riesgo que aumenta durante el invierno
Si bien en Chile no existen estudios nacionales concluyentes sobre el origen de todos los incendios estructurales, distintas entidades técnicas y organismos de emergencia coinciden en que una parte significativa de estos siniestros tiene relación con fallas eléctricas.
De acuerdo con estimaciones compartidas por especialistas del sector y organismos de respuesta a emergencias, entre el 70% y el 80% de los incendios podrían estar asociados directa o indirectamente a problemas eléctricos, lo que refuerza la necesidad de extremar las medidas preventivas durante los meses de mayor consumo energético.
Cómo prevenir incendios eléctricos en el hogar
Frente a este escenario, los expertos de COVISA recomiendan adoptar una serie de medidas preventivas para reducir riesgos y enfrentar el invierno de manera segura.
Recomendaciones clave
- Verificar que todos los artefactos eléctricos cuenten con certificación de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC).
- Realizar inspecciones preventivas con técnicos certificados.
- Utilizar productos eléctricos de calidad y marcas reconocidas.
- Mantener estufas y sistemas de calefacción en óptimas condiciones.
- Evitar sobrecargar enchufes múltiples y extensiones eléctricas.
- Mantener calefactores alejados de materiales inflamables como cortinas, ropa de cama y alfombras.
- Contar con extintores operativos en el hogar.
- Definir rutas de evacuación y realizar simulacros familiares.
La seguridad eléctrica comienza en casa
Para Luis Clavería, la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva para evitar accidentes.
“La seguridad eléctrica no depende únicamente de la tecnología. También está relacionada con las decisiones que tomamos todos los días. Una instalación adecuada y una mantención oportuna pueden marcar la diferencia entre un invierno seguro y un accidente completamente evitable”, afirma.
Por ello, el llamado es a no postergar revisiones ni ignorar señales de alerta. Preparar el hogar para el invierno no solo implica protegerse del frío, sino también asegurar que las instalaciones eléctricas funcionen de manera segura y eficiente durante toda la temporada.
Más información en: www.covisa.cl





