Especialista advierte que el tabaquismo, el alcohol, la automedicación, el estrés y una alimentación inadecuada pueden favorecer la gastritis y aumentar el riesgo de complicaciones como úlceras y cáncer gástrico.
Mantener horarios regulares de alimentación, evitar el consumo excesivo de alcohol y tabaco, reducir el estrés y no automedicarse con antiinflamatorios son algunas de las principales medidas para prevenir la gastritis, una de las enfermedades digestivas más frecuentes en la población. Así lo explica el doctor Patricio Vicuña, académico de la Escuela de Medicina de la Universidad Andrés Bello (UNAB), sede Concepción, quien advierte que un diagnóstico y tratamiento oportunos son fundamentales para evitar complicaciones.
El especialista explica que la gastritis corresponde a una inflamación de la mucosa del estómago, es decir, de la capa que protege su superficie interna. Cuando esta barrera se debilita, los ácidos digestivos irritan el tejido, provocando molestias que pueden afectar significativamente la calidad de vida.
Entre las causas más frecuentes se encuentran la infección por la bacteria Helicobacter pylori, el uso prolongado de medicamentos antiinflamatorios no esteroidales, el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol. Los síntomas más habituales incluyen dolor en la parte superior del abdomen, ardor, náuseas, vómitos, sensación de saciedad temprana y pérdida del apetito.
¿Cómo diferenciar una gastritis de una indigestión?
Aunque ambos cuadros pueden presentar molestias digestivas, la gastritis suele prolongarse en el tiempo y aparecer de forma continua o recurrente, mientras que una indigestión generalmente está relacionada con una comida abundante y desaparece una vez que el proceso digestivo finaliza.
“Una indigestión suele producir un malestar pasajero después de comer en exceso. En cambio, la gastritis presenta síntomas persistentes o que reaparecen con frecuencia y no necesariamente están asociados a una comida abundante”, explica el Dr. Vicuña.
El estrés también influye
El académico aclara que el estrés y la ansiedad no provocan directamente la gastritis, pero sí pueden favorecer la aparición o intensificar los síntomas.
“El estrés altera el eje intestino-cerebro y puede aumentar la producción de ácido estomacal, favoreciendo que las molestias sean más intensas”, señala.
Además, advierte que algunos hábitos cotidianos empeoran la enfermedad.
“El tabaquismo y el consumo de alcohol están entre los principales factores que agravan los síntomas. En cambio, una alimentación rica en frutas, verduras y fibra ayuda a proteger el estómago y disminuye el riesgo de desarrollar gastritis y úlceras”, afirma.
Respecto al café, el especialista precisa que no existe evidencia concluyente de que provoque gastritis, aunque sí puede aumentar las molestias en personas que ya presentan la enfermedad.
¿Cuándo consultar al médico?
El Dr. Vicuña recomienda acudir a una evaluación médica cuando los síntomas son persistentes, reaparecen con frecuencia o afectan la vida diaria.
En estos casos, el profesional podrá realizar una evaluación clínica y solicitar exámenes complementarios cuando sea necesario.
“La endoscopia digestiva alta es uno de los exámenes más importantes para confirmar el diagnóstico de gastritis y determinar su gravedad”, explica.
El especialista recuerda que Chile presenta una alta prevalencia de infección por Helicobacter pylori y una elevada incidencia de cáncer gástrico, por lo que no se deben minimizar los síntomas digestivos persistentes.
Una gastritis no tratada puede tener consecuencias graves
Ignorar los síntomas o retrasar la consulta médica puede favorecer la aparición de complicaciones.
Según el académico de la UNAB, una gastritis sin tratamiento puede evolucionar hacia una úlcera gástrica e, incluso, aumentar el riesgo de desarrollar cáncer gástrico, especialmente en personas con factores de riesgo.
“Si no se trata oportunamente, la gastritis puede evolucionar a una úlcera y, a largo plazo, favorecer el desarrollo de cáncer gástrico, una enfermedad que presenta una alta incidencia en nuestro país”, advierte.
Hábitos que ayudan a proteger el estómago
Para reducir el riesgo de gastritis y mantener una buena salud digestiva, el especialista recomienda:
- Evitar el consumo de tabaco y alcohol.
- Mantener una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras y fibra.
- Realizar actividad física de forma regular.
- Controlar el estrés y cuidar la calidad del sueño.
- Evitar la automedicación, especialmente con antiinflamatorios.
- Consultar al médico ante cualquier síntoma digestivo persistente.
Finalmente, el Dr. Vicuña enfatiza que la prevención y el diagnóstico precoz siguen siendo las mejores herramientas para evitar complicaciones digestivas.
“Nunca es recomendable automedicarse frente a síntomas digestivos. Una evaluación médica oportuna permite identificar la causa del problema y prevenir enfermedades de mayor gravedad”, concluye.







