
ISL llamó a extremar las medidas de prevención durante las labores de limpieza en las zonas afectadas por inundaciones, deslizamientos de tierra y daños estructurales.
Las intensas lluvias registradas en la zona sur del país han dejado viviendas inundadas, desbordes de ríos y deslizamientos de tierra, obligando a cientos de familias a iniciar la limpieza de sus hogares. Ante este escenario, y considerando el pronóstico de nuevas precipitaciones para los próximos días, el Instituto de Seguridad Laboral (ISL) entregó una serie de recomendaciones para realizar la remoción de barro y escombros de manera segura, evitando accidentes que puedan poner en riesgo la vida y la salud.
Evaluar los riesgos antes de comenzar la limpieza
La directora nacional (s) del ISL, Patricia Contreras Alvarado, explicó que este tipo de emergencias afecta profundamente la vida cotidiana de las personas y exige actuar con especial precaución.
“Estos fenómenos climáticos alteran la vida de las familias y, en los casos más graves, las enfrentan a la pérdida o al daño de sus hogares. En ese contexto, es fundamental que las labores de limpieza y remoción de escombros se realicen de manera segura, porque proteger la vida y la salud siempre debe ser la prioridad”, señaló.
El ISL advirtió que antes de iniciar cualquier trabajo es indispensable evaluar las condiciones del lugar, ya que pueden existir riesgos de nuevos deslizamientos, estructuras debilitadas o instalaciones dañadas.
Los principales riesgos tras una emergencia
Entre los peligros más frecuentes durante estas labores se encuentran:
- Nuevos derrumbes o deslizamientos de tierra.
- Colapso de estructuras inestables.
- Caídas por superficies resbaladizas.
- Cortes provocados por objetos ocultos bajo el barro o los escombros.
- Contacto con instalaciones eléctricas o redes de gas dañadas.
- Exposición a aguas contaminadas y agentes biológicos.
- Lesiones por manejo manual de carga.
Por ello, el organismo recomienda no ingresar a sectores que presenten riesgo de derrumbe o colapso hasta que hayan sido inspeccionados por personal especializado.
Protección personal y trabajo en equipo
El Departamento de Prevención de Riesgos Laborales del ISL aconseja organizar las tareas en equipos, definir rutas seguras de ingreso y evacuación y mantener comunicación permanente durante toda la jornada.
Asimismo, recomienda suspender inmediatamente las labores si vuelven las lluvias o si se detectan movimientos de tierra, grietas o cualquier señal de inestabilidad.
Para reducir el riesgo de accidentes también es fundamental utilizar elementos de protección personal, entre ellos:
- Casco con barbiquejo.
- Guantes de alta resistencia.
- Calzado de seguridad con puntera reforzada y plantilla anticlavo, idealmente impermeable.
- Protección ocular.
Además, el ISL advierte evitar el contacto directo con el barro y las aguas de inundación, ya que pueden contener microorganismos y otros contaminantes que afectan la salud.
Hay zonas donde solo deben intervenir especialistas
El organismo recordó que las personas voluntarias o sin capacitación especializada no deben ingresar a sectores con riesgo de nuevos deslizamientos, estructuras colapsadas, instalaciones eléctricas energizadas, fugas de gas o presencia de materiales peligrosos, ya que estas situaciones deben ser abordadas exclusivamente por organismos de emergencia y personal técnico.
Finalmente, Patricia Contreras reiteró que la prevención comienza antes de iniciar cualquier trabajo.
“Identificar oportunamente los riesgos, planificar las tareas y adoptar medidas de protección permite disminuir la probabilidad de accidentes y contribuir a una recuperación más segura de las zonas afectadas. La protección de la vida y la salud de las personas debe ser siempre la prioridad durante las labores de respuesta y recuperación”, concluyó.





