Especialista de la Universidad Andrés Bello explica qué síntomas requieren atención inmediata y cuáles pueden resolverse en atención primaria, una decisión clave para evitar la saturación de las urgencias durante el invierno.
El aumento de las enfermedades respiratorias mantiene bajo presión a la red asistencial chilena. En este escenario, saber cuándo acudir a un servicio de urgencia y cuándo consultar en un CESFAM o SAPU puede marcar la diferencia, tanto para recibir atención oportuna como para evitar la congestión de los hospitales.
Según cifras del Ministerio de Salud, las camas críticas para adultos presentan una ocupación superior al 94% y una de cada tres atenciones de urgencia corresponde a patologías respiratorias, lo que refuerza la importancia de utilizar correctamente los distintos niveles de atención disponibles.
¿Cuándo corresponde acudir a un servicio de urgencia?
Para Patricia Donoso, directora de la Escuela de Enfermería de la Universidad Andrés Bello, muchas personas continúan consultando en servicios de urgencia por cuadros que pueden resolverse en atención primaria, mientras pacientes con enfermedades graves requieren atención inmediata.
“Utilizar correctamente la red de salud no significa dejar de consultar cuando existen síntomas importantes, sino acudir al establecimiento adecuado según la gravedad del cuadro. Esto permite entregar una atención más oportuna a quienes realmente presentan una urgencia médica”, explica la académica.
La especialista señala que sí se debe acudir a un servicio de urgencia cuando se presentan síntomas como:
- Dificultad para respirar o sensación de ahogo.
- Dolor intenso u opresivo en el pecho.
- Pérdida de conciencia o desmayos.
- Convulsiones.
- Hemorragias que no se detienen.
- Golpes graves en la cabeza o fracturas expuestas.
- Fiebre alta en lactantes menores de tres meses.
- Pérdida repentina de fuerza, dificultad para hablar o sospecha de un accidente cerebrovascular.
- Reacciones alérgicas graves.
En cambio, un resfrío común, dolor de garganta sin dificultad respiratoria, fiebre moderada que responde al tratamiento o síntomas respiratorios leves pueden ser evaluados en un CESFAM o SAPU, evitando una consulta innecesaria en hospitales.
La atención primaria puede resolver la mayoría de las consultas
Los CESFAM, SAPU y el servicio Salud Responde están preparados para resolver gran parte de las enfermedades respiratorias de baja y mediana complejidad, además de orientar a las personas sobre el lugar más adecuado para recibir atención.
“Utilizar estos dispositivos de manera adecuada contribuye a descongestionar las urgencias y mejora la oportunidad de atención para quienes presentan cuadros graves”, afirma Donoso.
Además, Salud Responde (600 360 7777) entrega orientación telefónica gratuita las 24 horas para ayudar a identificar el centro asistencial más apropiado según los síntomas.
La prevención sigue siendo la mejor herramienta
Las cifras más recientes del Ministerio de Salud muestran que las infecciones respiratorias agudas bajas y las hospitalizaciones por causas respiratorias continúan aumentando, especialmente entre niños pequeños y personas mayores de 65 años, grupos que concentran el mayor riesgo de complicaciones.
Frente a este escenario, la especialista recomienda mantener al día la vacunación contra la influenza y otras enfermedades respiratorias, lavarse las manos con frecuencia, ventilar los espacios cerrados, evitar la automedicación y consultar oportunamente en atención primaria, especialmente si se pertenece a un grupo de riesgo.
“Cada persona puede contribuir al buen funcionamiento del sistema de salud utilizando responsablemente los distintos niveles de atención. Así, quienes realmente enfrentan una urgencia médica podrán recibir asistencia de forma más rápida y segura”, concluye Patricia Donoso.







