La Academia Nacional de Bomberos de Chile conmemoró el Día de la Madre con una inédita capacitación práctica para bomberas madres, quienes enfrentaron escenarios reales de incendio acompañadas por la orgullosa mirada de sus hijos. La actividad se realizó de manera simultánea en las regiones Metropolitana, Tarapacá y Los Lagos.
La jornada unió vocación de servicio, entrenamiento especializado y vida familiar, permitiendo que decenas de mujeres avanzaran en su formación bomberil sin dejar de compartir un momento significativo con sus familias.
Capacitación con fuego real y foco en las familias
En el marco de la conmemoración del Día de la Madre, la Academia Nacional de Bomberos de Chile (ANB) desarrolló una jornada práctica del curso “Control de Fuego en Vehículos”, dirigida exclusivamente a bomberas que son madres.
La actividad se llevó a cabo este sábado 9 de mayo de 2026 en el Campus de Entrenamiento Centro de la ANB, ubicado en Talagante, Región Metropolitana. Paralelamente, el entrenamiento también se realizó en el Campus Norte, en Pozo Almonte, Región de Tarapacá, y en el Campus Sur, en Llanquihue, Región de Los Lagos.
Durante la capacitación, las participantes enfrentaron escenarios reales de incendio vehicular, aplicando técnicas especializadas y protocolos utilizados habitualmente en emergencias.
Sin embargo, uno de los elementos más destacados de la jornada fue la posibilidad de asistir junto a sus hijos, quienes pudieron observar parte del proceso formativo desde espacios seguros especialmente acondicionados para la actividad.
Compatibilizar la maternidad y la vocación bomberil
El director de la Academia Nacional de Bomberos, Patricio Riquelme, explicó que la iniciativa surgió como una forma de apoyar a las voluntarias que muchas veces postergan su formación por priorizar el cuidado familiar.
“Esta iniciativa nació para compatibilizar el rol de mamá con la capacitación bomberil. Muchas veces ellas postergan estos cursos por priorizar a sus familias, por eso quisimos generar esta instancia para que pudieran venir acompañadas de sus hijos y avanzar en su formación”, señaló.
Asimismo, agregó que “si no hubiéramos dado esta posibilidad, probablemente muchas no habrían podido realizar oportunamente este curso. Hoy son 40 bomberas, entre el Campus Central y el Campus Sur, las que están completando parte importante de su proceso de capacitación”.
La actividad también permitió visibilizar una dimensión menos conocida del trabajo voluntario en Bomberos de Chile: mujeres que combinan la maternidad con una labor marcada por la capacitación permanente y la disposición constante para enfrentar situaciones de alto riesgo.
Una experiencia emotiva para madres e hijos
Para muchas participantes, la jornada tuvo un profundo significado emocional y familiar.
“Fue una experiencia muy bonita y significativa, porque además de capacitarnos, pudimos venir acompañadas de nuestras familias. Muchas veces nuestros hijos no conocen todo el trabajo y la preparación que existe antes de una emergencia”, comentó María Cecilia Aguilar, voluntaria del Cuerpo de Bomberos Los Andes Calle Larga.
La bombera destacó además el carácter inclusivo de la iniciativa. “Me pareció una instancia muy empática hacia las mujeres bomberas y espero que se siga realizando”, agregó, tras participar junto a su hija Josefina y otros integrantes de su familia.
La experiencia también impactó a los niños y niñas que acompañaron a sus madres durante la jornada.
“Me gustó mucho poder acompañar a mi mamá y ver cómo trabaja y se capacita como bombera”, relató Máximo Espinosa, hijo de Ana Miranda, voluntaria del Cuerpo de Bomberos de Santo Domingo.
“Ahora me dieron más ganas de seguir los pasos de mi mamá y ser bombero”, añadió.
Bomberos de Chile releva el rol de las mujeres en la institución
La actividad permitió destacar el aporte de las mujeres dentro de Bomberos de Chile y el impacto humano que su labor genera en sus familias y comunidades.
A través de esta iniciativa, la Academia Nacional de Bomberos buscó fortalecer la formación de sus voluntarias, promover la conciliación familiar y reconocer el esfuerzo de quienes compatibilizan la maternidad con una vocación de servicio permanente.






