Más de 480 niños, niñas y adolescentes participaron en los Campamentos y Festival de Invierno de Fundación Mustakis, demostrando el interés de las familias por experiencias presenciales de aprendizaje, juego y colaboración.
Las vacaciones de invierno suelen aumentar el tiempo que niños y niñas pasan frente a celulares, tablets o videojuegos. Sin embargo, los Campamentos y el Festival de Invierno de Fundación Mustakis demostraron que existen alternativas capaces de captar su interés y motivarlos a aprender, crear y compartir de manera presencial.
Un total de 481 niños, niñas y adolescentes participaron en talleres y experiencias de ciencia, tecnología, robótica, videojuegos, cine, costura creativa, arte y juego colaborativo, transformando el receso escolar en una oportunidad para desarrollar nuevas habilidades mientras fortalecían los vínculos con sus pares.
Experiencias que despiertan la curiosidad
Para Domingo Errázuriz, director ejecutivo de Fundación Mustakis, el éxito de la convocatoria refleja una necesidad cada vez más presente entre las familias.
“Sabemos que las pantallas forman parte de la vida cotidiana y también pueden ser una herramienta de aprendizaje. Nuestro desafío no es eliminarlas, sino ofrecer experiencias tan significativas que niños y niñas quieran desconectarse por unas horas para crear, descubrir y compartir con otros.”
El ejecutivo agregó que las vacaciones representan una oportunidad privilegiada para fomentar aprendizajes que trascienden lo académico.
“Cuando un niño construye un robot, crea una historia, experimenta con la ciencia o participa en un proyecto artístico junto a otros, fortalece su curiosidad, creatividad, capacidad para colaborar y confianza. Son aprendizajes que permanecen mucho después de que terminan las vacaciones.”
Tecnología, arte y juego en un mismo espacio
La programación reunió propuestas para distintos intereses y edades. Los participantes pudieron explorar la robótica y la programación, diseñar videojuegos, asistir a funciones de cine, desarrollar proyectos de costura creativa, experimentar con distintas expresiones artísticas y participar en actividades de juego colaborativo.
Además, el Festival de Invierno ofreció espectáculos, experiencias interactivas y actividades familiares orientadas a estimular la curiosidad, la imaginación y el trabajo en equipo, consolidándose como un espacio donde aprender también puede ser una experiencia entretenida.
Aprender haciendo
Más allá de la alta convocatoria, Fundación Mustakis destacó que estas iniciativas buscan acercar experiencias educativas de calidad que incentiven la creatividad, la exploración y el aprendizaje activo, poniendo a niños y niñas en el centro de cada actividad.
“Cuando niñas y niños encuentran espacios atractivos para experimentar, jugar, crear y conocer a otros, responden con entusiasmo. Estas experiencias fortalecen su curiosidad, sus vínculos y su capacidad de aprender de manera significativa. Más que poner el foco solo en las pantallas, creemos en ampliar las oportunidades para que puedan explorar el mundo, compartir con otros y descubrir nuevos intereses”, concluyó Errázuriz.







