La nueva entrega del proyecto de Rudi Meibergen se inspira en True Romance y combina trap, funk, cuerdas y una pieza audiovisual original dirigida por Hurtachi de Berrinche.
Último Corte presenta “Escena 8”, una nueva colaboración junto a Jamez Manuel que transforma el universo cinematográfico de True Romance en una canción y una pieza audiovisual original. El proyecto, creado por el productor y compositor chileno Rudi Meibergen, propone una forma distinta de conectar cine y música a partir de emociones, imágenes e historias.
La pregunta que dio origen a Último Corte es simple, pero abre un universo creativo: ¿qué pasaría si una canción naciera desde una emoción cinematográfica y no desde una referencia musical? A partir de esta idea, Meibergen convoca a distintos artistas para crear canciones inéditas inspiradas en películas o series que forman parte de su imaginario.
Cada entrega, denominada “Escena”, funciona como una obra independiente. La canción y el videoclip nacen especialmente para el proyecto, a partir del diálogo entre el artista invitado y el universo creativo de Último Corte.
Cine, música y una nueva forma de crear
Detrás de Último Corte está Rudi Meibergen, productor, compositor y orquestador con una extensa trayectoria en cine y televisión. Durante casi una década trabajó en producciones de Hollywood para HBO, Netflix, FX y Cinemax, además de colaborar como orquestador con distintos ensambles internacionales, entre ellos la Orquesta Sinfónica Nacional de China.
Su experiencia en ambos mundos fue precisamente el punto de partida para desarrollar este proyecto desde Chile.
“El enfoque para escribir para un director o producir a un artista es bastante similar: hay que entender qué emoción se quiere evocar. La diferencia es que muchas veces los artistas llegan con referencias musicales, mientras que los directores llegan con emociones, imágenes o historias. Último Corte nace justamente de esa idea”, explica Meibergen.
Con este concepto, cada canción busca traducir la atmósfera de una obra audiovisual a un lenguaje musical propio, sin intentar reproducirla literalmente.
Jamez Manuel protagoniza “Escena 8”
La octava entrega tiene como protagonista a Jamez Manuel, una de las voces reconocidas de la escena trap nacional. La colaboración surge a partir de una relación artística que ambos mantienen desde hace años y encuentra su punto de partida en True Romance, película escrita por Quentin Tarantino y dirigida por Tony Scott.
Estrenada en 1993, la cinta se convirtió con el tiempo en una obra de culto y destaca por una historia marcada por el romance, la fuga, la pasión y la sensualidad, elementos que Último Corte lleva a una nueva dimensión a través de la música y la imagen.
La canción combina un beat West Coast de tempo pausado, elementos funk y arreglos de cuerdas inspirados en el sonido de los años setenta. El resultado busca conectar la estética de la película con la identidad musical de Jamez Manuel.
“La idea siempre es encontrar un equilibrio entre la identidad del artista y la obra que usamos como inspiración. En este caso, el universo de True Romance convivió de manera muy natural con el estilo de Jamez Manuel”, señala Meibergen.
Una escena convertida en canción
La propuesta audiovisual también ocupa un lugar central en esta nueva entrega. La pieza fue dirigida por Hurtachi de Berrinche, Felipe Hurtado, quien desarrolló una propuesta visual especialmente creada para acompañar la canción y profundizar en la atmósfera de True Romance.
De esta manera, “Escena 8” no funciona únicamente como un lanzamiento musical, sino como una pieza audiovisual en la que sonido, narrativa y estética dialogan entre sí.
La propuesta permite que la inspiración cinematográfica atraviese todo el proceso creativo: desde la composición y los arreglos hasta la construcción visual de la historia.
Un catálogo de canciones inspiradas en el cine
Más allá de cada lanzamiento, Último Corte busca construir un catálogo de canciones y piezas audiovisuales originales en el que artistas de distintas generaciones y estilos puedan experimentar con nuevas formas de creación.
La iniciativa apuesta por escapar de los formatos tradicionales de colaboración y generar un espacio donde cada artista pueda apropiarse de una historia, una emoción o una atmósfera cinematográfica para transformarla en una obra propia.
Así, cada “Escena” suma un nuevo capítulo a un proyecto que busca convertirse en un espacio creativo de culto donde cine y música se encuentren para contar historias desde otra perspectiva.







