Telemedicina reduce gasto de bolsillo en salud mental

Un estudio de la Superintendencia de Salud detectó que los pacientes con mayor acceso a consultas remotas gastaron 12,1% menos en atenciones de salud mental entre 2016 y 2024.

La telemedicina está ganando espacio en la atención de salud mental y también puede tener un impacto en el gasto de los pacientes. Un estudio de la Superintendencia de Salud, que analizó datos del sistema privado entre 2016 y 2024, reveló que las personas con mayor acceso a consultas telemáticas registraron 12,1% menos de gasto de bolsillo en estas atenciones.

El análisis, denominado “Telemedicina en Salud Mental y Costos del Paciente”, atribuye esta diferencia principalmente a un menor costo por sesión. Al mismo tiempo, el estudio observó un aumento en el número de consultas realizadas de manera remota.

El resultado cobra relevancia en un escenario donde el costo de la atención puede convertirse en una barrera para acceder a tratamientos de salud mental. Según cifras del Ministerio de Salud citadas en los antecedentes, en el sistema privado cerca del 80% del gasto de estas consultas es asumido directamente por los pacientes.

Menor gasto y más acceso a consultas

La atención remota permite realizar una consulta desde un teléfono o computador, siempre que el paciente cuente con conexión a internet y un espacio adecuado para conversar con el profesional.

Esta modalidad también puede reducir algunos costos asociados al traslado y facilitar que una consulta se incorpore a la rutina diaria. Para algunas personas, además, realizar la atención desde un espacio conocido puede simplificar la experiencia.

El estudio de la Superintendencia de Salud muestra que esta mayor disponibilidad de consultas telemáticas se relacionó con un menor gasto por atención y un aumento en el número de sesiones durante el período analizado.

Las aseguradoras incorporan servicios digitales

La expansión de la telemedicina también ha comenzado a reflejarse en los servicios asociados a los seguros de salud. Algunas compañías han incorporado plataformas digitales que permiten acceder a orientación y prestaciones médicas de manera remota.

Un ejemplo es Bci Seguros, que integró una Clínica Virtual en su aplicación para concentrar distintas alternativas de atención a distancia en un mismo espacio.

La plataforma contempla programas de apoyo emocional, telemedicina y clínica del sueño, entre otros servicios, con el objetivo de facilitar tanto el acceso a una primera atención como la continuidad de determinados tratamientos.

Telemedicina para ampliar el acceso

Felipe Allendes, gerente de Negocios de Salud de Bci Seguros, señaló que las herramientas digitales responden a una demanda por servicios de salud más simples y flexibles.

“Las personas esperan resolver sus necesidades de salud de manera más simple y flexible. La telemedicina también nos permite llegar a quienes enfrentan distintas barreras de acceso”, afirmó.

El ejecutivo destacó además el programa Bienestar Mujer, iniciativa de responsabilidad social que entrega atención psicológica y psiquiátrica gratuita a mujeres en distintas situaciones de vulnerabilidad. Según informó la compañía, el programa ya suma más de 2.200 atenciones por telemedicina.

Una nueva forma de acceder a salud mental

Los resultados del estudio muestran que la atención remota puede modificar tanto los costos asociados a las consultas como la frecuencia de atención. A esto se suma la incorporación de plataformas digitales por parte de aseguradoras y otros actores del sistema.

La telemedicina comienza así a convivir con la atención presencial, ofreciendo una alternativa que puede facilitar el acceso y la continuidad de las prestaciones según las necesidades y posibilidades de cada paciente.

Isabel Chandía

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