Expertos analizaron los cambios de la NCh433 y los nuevos desafíos para construir edificaciones más seguras frente a terremotos y a las características geológicas de Chile.
Los nuevos desafíos que enfrenta la construcción sismorresistente en Chile fueron analizados por especialistas de la Universidad de Chile, en un encuentro dedicado a la actualización de la Norma Sísmica NCh433, uno de los principales marcos regulatorios para el diseño y construcción de edificaciones en el país.
La actividad fue organizada por la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile y reunió en el edificio Justicia Espada del campus Beauchef a autoridades, representantes de los medios de comunicación y miembros de la comunidad académica.
El encuentro permitió revisar desde distintas disciplinas las nuevas exigencias de la normativa y los desafíos que implica construir en uno de los territorios con mayor actividad sísmica del mundo.
La jornada contó con las exposiciones de Rubén Boroschek, experto en ingeniería sísmica y miembro de la comisión revisora de la norma; Sergio Barrientos, director del Centro Sismológico Nacional (CSN); Leonardo Massone, director de IDIEM y especialista en estructuras de hormigón armado; y Gabriel Easton, académico del Departamento de Geología y especialista en fallas.
Una norma que incorpora el aprendizaje de los terremotos
La decana de la FCFM, Susana Mondschein, destacó la responsabilidad de la Universidad de Chile de aportar conocimiento científico a los desafíos que enfrenta el país.
“Como Facultad tenemos el compromiso ineludible de poner el conocimiento científico al servicio del país. Avanzar hacia nuevos estándares nos exige desafiar los límites de lo posible en la ingeniería y la ciencia, asumiendo la gran responsabilidad de salvaguardar la vida de las personas y construir un Chile cada vez más resiliente ante los embates de la naturaleza”, señaló.
Desde la perspectiva de la ingeniería sísmica, Rubén Boroschek explicó las principales modificaciones técnicas que incorpora la actualización de la NCh433.
El especialista destacó que la experiencia acumulada a partir de terremotos recientes ha permitido perfeccionar los estándares de diseño, incorporando nuevas variables asociadas tanto a las características de las construcciones como a los suelos y los distintos tipos de movimientos sísmicos.
“Esta actualización refleja un aprendizaje continuo. Hemos incorporado nuevas variables que nos permiten exigir un desempeño estructural más seguro, adaptándonos a las nuevas realidades de la construcción en altura y a las particularidades de nuestros suelos y sismos”, afirmó.
Conocer mejor los terremotos para diseñar mejor
La actualización de los estándares también está vinculada al conocimiento que Chile ha desarrollado sobre su actividad sísmica.
El director del Centro Sismológico Nacional, Sergio Barrientos, entregó durante el encuentro un panorama sobre la sismicidad del país y destacó la importancia de mantener una observación permanente de las distintas zonas de ruptura.
Barrientos explicó que, aunque existe un amplio conocimiento sobre el proceso de subducción entre las placas de Nazca y Sudamericana, todavía existen aspectos de la actividad sísmica que requieren mayor investigación.
“Cada terremoto que ocurre en Chile tiene ciertas propiedades y características que no siempre son iguales a las anteriores. Conocemos muy bien el proceso de subducción entre las placas de Nazca y Sudamericana, pero nos falta mucho conocimiento sobre los terremotos de profundidad intermedia, que son aquellos que ocurren a más de 60 kilómetros de profundidad”, señaló.
El especialista destacó que la información obtenida de estos eventos permite incorporar nuevos antecedentes a los criterios utilizados para el diseño de las edificaciones.
En este contexto, también relevó el aporte de la Red Sismológica Nacional y su red de acelerógrafos, que permite registrar las aceleraciones producidas por los terremotos y estudiar cómo se comportan las ondas sísmicas según las características del suelo.
“Esto es muy útil para poder diseñar de mejor manera y poder estimar el efecto de los terremotos según el tipo de suelo en que se propagan las ondas sísmicas, lo que es vital”, explicó.
Calidad de los materiales también es clave
El comportamiento de las estructuras frente a un terremoto no depende únicamente del diseño. La calidad y certificación de los materiales también cumplen un papel fundamental.
Este fue uno de los principales focos de la presentación de Leonardo Massone, director de IDIEM y especialista en estructuras de hormigón armado, quien abordó especialmente el rol que tienen estos materiales en la edificación chilena.
“No basta con un buen diseño en el papel; la certificación y calidad de los materiales son fundamentales”, sostuvo.
Massone destacó que la normativa debe considerar cómo los materiales responden efectivamente en las estructuras y la importancia de garantizar las condiciones necesarias para que el hormigón armado cumpla con sus exigencias de ductilidad y resistencia.
Construir considerando la geología
La seguridad sísmica también requiere mirar las características del territorio. Por eso, el académico del Departamento de Geología Gabriel Easton abordó durante la jornada la presencia de fallas geológicas activas y su importancia para la planificación urbana.
El especialista planteó que la geología debe incorporarse en las decisiones relacionadas con el desarrollo de las ciudades y la construcción, especialmente en sectores expuestos a riesgos asociados a fallas activas.
“No podemos seguir construyendo de espaldas a la geología. Identificar y comprender el comportamiento de las fallas, como la de San Ramón, es crucial para establecer regulaciones específicas que protejan a las edificaciones situadas en zonas de mayor riesgo por ruptura superficial o amplificación sísmica”, afirmó.
Ciencia y regulación para una construcción más segura
El encuentro permitió conectar distintas áreas del conocimiento en torno a un mismo desafío: mejorar la seguridad de las edificaciones frente a los terremotos que caracterizan al territorio chileno.
La ingeniería estructural, la sismología, la calidad de los materiales y el conocimiento geológico aportan información que resulta fundamental para actualizar los estándares de construcción y responder a los riesgos específicos de cada territorio.
La jornada concluyó con un diálogo abierto entre los especialistas y los medios de comunicación, instancia en la que se abordó cómo las nuevas exigencias técnicas de la NCh433 pueden traducirse en edificaciones más seguras y preparadas para enfrentar el escenario sísmico del país.







