La tecnología se consolida como una herramienta clave para fortalecer el control de accesos en eventos masivos, siempre que se seleccione y configure de acuerdo con los riesgos y características de cada recinto.
Con la llegada de las Fiestas Patrias y el aumento de eventos de alta convocatoria, la seguridad en fondas, conciertos, festivales y celebraciones masivas vuelve a ocupar un lugar central. En este escenario, los pórticos detectores de metales se posicionan como una herramienta para reforzar el control de accesos y contribuir a la detección preventiva de elementos que puedan representar un riesgo para los asistentes.
Sin embargo, los especialistas advierten que instalar tecnología no basta. La selección del equipamiento, su correcta configuración y la capacitación del personal son factores determinantes para que los sistemas funcionen de manera efectiva y, al mismo tiempo, permitan mantener un ingreso fluido.
Las necesidades varían según el recinto, la cantidad de asistentes, el flujo de personas y el nivel de riesgo asociado a cada actividad. Por ello, los pórticos pueden integrarse con detectores manuales, equipos de inspección por rayos X y protocolos de revisión, como parte de una estrategia integral de seguridad.
“Cuando hablamos de seguridad en eventos masivos, la tecnología por sí sola no es suficiente. Es fundamental realizar un análisis previo de los riesgos, de las características del recinto, del flujo de personas y del nivel de control que se necesita. A partir de eso se debe determinar qué tipo de pórtico es el más adecuado para cada escenario”, explica Natalia Jaramillo, consultora senior en seguridad de Aerotech.
La especialista señala que una implementación inadecuada puede afectar tanto la seguridad como la experiencia de los asistentes. Un equipo mal seleccionado puede generar controles innecesarios, ralentizar los accesos o no entregar el nivel de detección requerido.
Por esta razón, la asesoría especializada debe considerar distintas etapas: evaluación de riesgos, selección y configuración de los equipos, definición de su ubicación, implementación, capacitación de los operadores y soporte durante la actividad.
“Un pórtico detector de metales debe integrarse a un sistema de seguridad y no funcionar como un elemento aislado. La configuración, ubicación, los protocolos de revisión y la capacitación de quienes los operan son aspectos que deben considerarse para que el medio realmente sea efectivo”, puntualiza Jaramillo.
Seguridad sin descuidar el acceso
Uno de los principales desafíos de los eventos masivos consiste en elevar los niveles de seguridad sin transformar el ingreso en un proceso lento o incómodo para quienes asisten.
En fondas y celebraciones de Fiestas Patrias, este desafío adquiere especial relevancia debido a la concentración de público en períodos acotados. La planificación debe considerar, por tanto, tanto las medidas preventivas como la capacidad de los sistemas para responder a grandes flujos de personas.
Un ejemplo de este tipo de implementación fue el despliegue tecnológico realizado el año pasado en La Gran Fonda de Chile, en el Parque O’Higgins, uno de los principales puntos de celebración de Santiago.
La experiencia mostró la importancia de incorporar los sistemas de detección dentro de la planificación general del evento. El control de acceso debe responder a las características del recinto y del público esperado, pero también integrarse con los procedimientos definidos por los equipos de seguridad.
Una estrategia que combina tecnología y personas
Los pórticos detectores de metales constituyen una primera barrera de control, pero su efectividad depende de cómo se integren al resto de las medidas de seguridad.
La evaluación previa permite determinar cuántos equipos se necesitan, dónde deben instalarse y qué protocolos deben aplicar los operadores. También permite anticipar los momentos de mayor flujo y adoptar medidas para evitar congestiones.
Para la especialista, este enfoque es especialmente importante en actividades como conciertos, festivales, ferias, eventos deportivos y celebraciones de Fiestas Patrias.
La tecnología cumple así un papel preventivo, pero necesita de planificación, protocolos y personal capacitado para entregar resultados. El objetivo final es combinar seguridad y eficiencia para que miles de personas puedan disfrutar de los eventos con controles adecuados y una experiencia de ingreso ordenada.







