Salud mental masculina: el riesgo de seguir guardando silencio

En salud mental masculina las cifras muestran que continúan siendo quienes presentan las mayores tasas de suicidio.

La salud mental masculina enfrenta una realidad preocupante y muchas veces invisibilizada. Aunque los hombres presentan mayores tasas de suicidio que las mujeres, continúan siendo quienes menos buscan apoyo profesional y quienes suelen consultar cuando el sufrimiento emocional ya se encuentra avanzado. En el marco del Mes de la Salud Mental Masculina, especialistas llaman a derribar estigmas, fortalecer las redes de apoyo y promover una cultura donde pedir ayuda sea visto como una señal de autocuidado y no de debilidad.

Una crisis silenciosa que preocupa a los especialistas

Las cifras reflejan una situación que requiere atención urgente. Según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), por cada mujer que fallece por suicidio en América, aproximadamente 3,7 hombres pierden la vida por esta causa.

Detrás de estos números existen factores psicológicos, sociales y culturales que influyen directamente en el bienestar emocional masculino. Entre ellos destacan la dificultad para expresar emociones, el temor a mostrar vulnerabilidad, la presión por cumplir determinados roles sociales y la tendencia a enfrentar los problemas en soledad.

“Muchos hombres han sido educados bajo la idea de que deben resolver sus dificultades por sí solos y mostrarse fuertes frente a cualquier situación. Esto puede retrasar la búsqueda de ayuda y agravar problemas que podrían abordarse de manera oportuna”, explica Carlos Calvo, psicólogo y docente de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad del Alba.

La soledad: un problema de salud pública

Uno de los fenómenos que más inquieta a los especialistas es el aumento de la soledad y el aislamiento social, especialmente entre hombres adultos y personas mayores.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que la desconexión social puede afectar gravemente la salud mental y física, incrementando el riesgo de depresión, ansiedad, deterioro del bienestar general e incluso enfermedades crónicas.

En el caso de los hombres, diversos estudios muestran que suelen contar con redes de apoyo emocional más limitadas, dificultando la posibilidad de compartir preocupaciones relacionadas con el trabajo, la familia, la situación económica o la salud.

“El principal problema no es que los hombres sufran menos, sino que muchas veces buscan ayuda cuando el malestar ya se ha vuelto inmanejable”, señala Calvo.

Cuando la ansiedad no se ve

La ansiedad y las crisis de pánico también forman parte de una realidad frecuentemente subdiagnosticada en la población masculina.

A diferencia de los estereotipos tradicionales asociados al sufrimiento emocional, los síntomas no siempre se expresan mediante tristeza o llanto. Con frecuencia aparecen a través de conductas menos evidentes.

“Los problemas de salud mental en hombres pueden manifestarse como irritabilidad, aislamiento, insomnio, exceso de trabajo, consumo problemático de alcohol o sustancias, conductas de riesgo o molestias físicas persistentes”, explica el académico.

Por ello, los especialistas recomiendan prestar atención a cambios importantes en el comportamiento, especialmente cuando una persona deja de realizar actividades que antes disfrutaba, se aleja de sus vínculos cercanos o expresa sentimientos constantes de desesperanza.

Cómo fortalecer el bienestar emocional

Los expertos coinciden en que la salud mental debe cuidarse con la misma importancia que la salud física.

Entre las principales recomendaciones destacan:

  • Hablar sobre emociones y preocupaciones con personas de confianza.
  • Mantener vínculos activos con familiares, amigos o comunidades.
  • Buscar apoyo profesional frente a síntomas persistentes de ansiedad, angustia o depresión.
  • Evitar el aislamiento prolongado.
  • Incorporar actividad física de manera regular.
  • Mantener hábitos de sueño saludables.
  • Reducir el consumo de alcohol y otras sustancias como mecanismo para enfrentar el estrés.

“Buscar apoyo psicológico no es una señal de debilidad. Es una herramienta de autocuidado que permite prevenir situaciones de riesgo y mejorar significativamente la calidad de vida”, enfatiza Calvo.

Romper el estigma para prevenir

Más allá de la atención clínica, los especialistas sostienen que uno de los grandes desafíos es transformar la manera en que la sociedad entiende la salud mental masculina.

Abrir espacios de conversación, normalizar la expresión emocional y fortalecer las redes de apoyo son factores que pueden marcar una diferencia significativa en la prevención de trastornos mentales y conductas suicidas.

“Hablar de salud mental masculina no significa hablar únicamente de enfermedad. También implica hablar de prevención, bienestar, vínculos saludables y de la capacidad de pedir ayuda cuando se necesita. Debemos avanzar hacia una cultura que promueva una salud integral y deje atrás la imagen del hombre como un ser invulnerable”, concluye el académico de la Universidad del Alba.

Junio: una oportunidad para hablar y actuar

El Mes de la Salud Mental Masculina busca precisamente visibilizar una realidad que durante años permaneció en silencio. La evidencia muestra que reconocer el malestar emocional, pedir apoyo y construir relaciones significativas son herramientas fundamentales para proteger la salud mental y mejorar la calidad de vida.

Romper el silencio puede ser el primer paso para prevenir, acompañar y salvar vidas.

Isabel Chandía

Next Post

Melipilla impulsa turismo rural con alianza público-privada

Dom Jun 14 , 2026
El Programa Territorial Integrado (PTI) Turismo Rural, liderado por Corfo Metropolitano y ejecutado por CODESSER, busca fortalecer el turismo sostenible en cinco comunas de la provincia, beneficiando a más de 130 empresas y emprendimientos locales. La Provincia de Melipilla dio un importante paso para consolidarse como un destino turístico de […]

Te puede interesar

Recomendados

Portal Metropolitano