
Expertos advierten baja cobertura de vacunación en adultos en Chile, con especial rezago en mayores de 60 años, lo que aumenta el riesgo de enfermedades prevenibles en plena temporada respiratoria.
La baja vacunación en adultos se consolida como un problema silencioso en Chile, especialmente en la antesala del invierno, donde no tener el esquema al día aumenta el riesgo de enfermedades graves pero prevenibles.
Baja adherencia y desinformación frenan la vacunación
Pese a que el Ministerio de Salud adelantó la campaña de vacunación 2026 al 1 de marzo y habilitó más de 1.800 puntos en todo el país, la adherencia sigue siendo insuficiente.
Según el DEIS, la cobertura en mayores de 60 años alcanza solo un 44,6%, evidenciando un rezago crítico en uno de los grupos de mayor riesgo.
El doctor Rubén Muñoz-Rocha, infectólogo y jefe de Infectología de Clínica Bupa Reñaca, advierte que “existe un retroceso impulsado por temores infundados y desinformación”, lo que afecta directamente la prevención.
“Las vacunas son seguras, están ampliamente estudiadas y siguen siendo una de las herramientas más efectivas para evitar enfermedades y complicaciones”, enfatiza el especialista.
Enfermedades prevenibles que siguen presentes
En la adultez, la vacunación sigue siendo clave para prevenir infecciones frecuentes, especialmente en personas con enfermedades crónicas o sistemas inmunológicos debilitados.
No contar con vacunas al día puede derivar en complicaciones como neumonía, meningitis u hospitalizaciones, afectando la calidad de vida.
Pacientes con asma, EPOC, insuficiencia cardíaca o enfermedades hepáticas presentan mayor riesgo, por lo que mantener el esquema actualizado es fundamental.
Nuevas vacunas y prevención en distintas etapas
El avance de la medicina ha permitido ampliar la protección. Hoy existen vacunas para adultos como la del herpes zóster (desde los 50 años) y la inmunización contra el virus respiratorio sincicial (VRS), indicada en personas mayores y durante el embarazo.
Estas herramientas permiten reducir infecciones cotidianas y prevenir complicaciones graves, contribuyendo a una mejor calidad de vida.
Llamado a vacunarse antes del invierno
El principal mensaje es claro: anticiparse es clave.
“Vacunarse antes del invierno permite llegar protegidos a los meses de mayor circulación viral”, advierte el especialista.
Postergar la vacunación aumenta innecesariamente el riesgo de enfermar, especialmente en adultos mayores y personas con patologías crónicas.
Mantener las vacunas al día no solo protege a cada persona, sino también a su entorno, reforzando una de las estrategias de salud pública más efectivas: la prevención.





