Estudio revela que la inteligencia artificial se instaló en la vida cotidiana de los chilenos, impulsada por altos niveles de conectividad. Sin embargo, persisten brechas importantes: el 59% reconoce que no sabe detectar errores o sesgos en las respuestas generadas por IA.
La inteligencia artificial dejó de ser una tecnología del futuro para convertirse en una herramienta de uso cotidiano en Chile. Así lo revela el Barómetro Digital de Chile 2026, que muestra que el 76% de los chilenos ya utiliza plataformas de IA para aprender, trabajar, buscar información o generar contenidos. Además, un 40% la emplea como apoyo para estudiar y adquirir nuevos conocimientos, consolidando su presencia en la educación y el desarrollo personal.
El estudio, desarrollado por Fundación Nativo Digital junto a Movistar Chile, con el apoyo de la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel), encuestó a más de 1.400 personas a nivel nacional y concluyó que el principal desafío de la transformación digital ya no es el acceso a la tecnología, sino la capacidad de utilizarla de forma crítica, segura y productiva.
Chile alcanza altos niveles de conectividad digital
Los resultados muestran que Chile cuenta con una infraestructura digital ampliamente consolidada. Actualmente, el 97% de los adultos posee un smartphone, mientras que el 88% dispone de internet en el hogar y el 89% accede a la red mediante planes de datos móviles.
A ello se suma la presencia de computadores y Smart TV en cerca del 72% de los hogares, configurando un ecosistema digital robusto donde múltiples dispositivos forman parte de la vida diaria.
Para Rosario Fernández, directora de Mercado Personas y Hogar de Movistar Chile, este escenario refleja una integración cada vez mayor de la tecnología en la rutina de las personas.
“Las personas están incorporando cada vez más tecnología en su vida diaria, y eso requiere servicios que respondan a necesidades diversas. Desde Movistar estamos ampliando nuestras soluciones para acompañar esa evolución, con conectividad robusta y ofertas flexibles”.
Inteligencia artificial: del interés a la adopción masiva
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es la velocidad con que la inteligencia artificial se ha integrado en la vida de los chilenos.
Tres de cada cuatro personas ya utilizan herramientas de IA, siendo ChatGPT y Gemini las plataformas más conocidas y utilizadas.
Los principales usos declarados son:
- Buscar y resumir información (41%)
- Redactar textos (39%)
- Generar ideas y contenidos creativos (33%)
- Apoyar procesos de aprendizaje y estudio (31%)
Para Pablo Christiny, presidente de Fundación Nativo Digital, este fenómeno marca un cambio profundo en la relación de las personas con la tecnología.
“La inteligencia artificial no es una tecnología del futuro, sino el nuevo lenguaje del presente digital. Por eso, avanzar en alfabetización digital será clave para aprovechar todo su potencial de manera segura y responsable”.
La gran brecha: comprender la inteligencia artificial
Pese a la masificación de estas herramientas, el estudio advierte que la adopción no siempre va acompañada de comprensión.
El 59% de los encuestados reconoce que no se siente preparado para detectar errores, sesgos o información incorrecta generada por inteligencia artificial.
Además, apenas uno de cada tres usuarios afirma poder identificar cuándo interactúa con un sistema basado en IA.
Estos resultados evidencian que el desafío ya no es acceder a la tecnología, sino desarrollar capacidades para utilizarla con criterio, pensamiento crítico y conciencia de sus limitaciones.
Redes sociales y plataformas digitales evolucionan tras la pandemia
El Barómetro Digital también muestra cómo han cambiado los hábitos digitales desde la pandemia.
Mientras las redes sociales fueron el principal espacio de interacción durante la emergencia sanitaria, hoy su uso se estabiliza en torno al 77%, alejándose de los máximos registrados en ese período.
En contraste, actividades como las compras online (76%) y el aprendizaje digital (54%) se consolidan como prácticas permanentes en la vida cotidiana.
El estudio identifica además diferencias generacionales relevantes:
- Los Millennials lideran la mayoría de las actividades digitales y el uso de inteligencia artificial.
- La Generación Z destaca por su alta adopción tecnológica en ámbitos de aprendizaje y entretenimiento.
- La Generación X mantiene hábitos más vinculados a la comunicación directa y la búsqueda de información.
En redes sociales, Facebook sigue siendo la plataforma dominante entre la Generación X, mientras que Instagram lidera entre Millennials y Generación Z. TikTok, por su parte, mantiene una fuerte presencia entre los usuarios más jóvenes.
Habilidades digitales: aprender de forma autodidacta
Otro hallazgo relevante es que la mayoría de las personas desarrolla sus competencias digitales fuera de espacios formales de capacitación.
El 70% de los encuestados declara haber aprendido herramientas digitales mediante tutoriales en redes sociales, mientras que un 40% afirma haber aprendido utilizando inteligencia artificial, superando incluso a la formación online tradicional.
Asimismo:
- El 78% asegura saber buscar información confiable en internet.
- El 64% afirma poder identificar noticias falsas o manipuladas.
Sin embargo, los investigadores advierten que estas cifras corresponden a percepciones personales y no necesariamente reflejan comportamientos efectivos o sistemáticos.
Fake news, phishing y deepfakes: las amenazas digitales siguen presentes
La investigación también evidencia que los riesgos digitales continúan siendo parte de la experiencia online de los usuarios.
Entre las situaciones más frecuentes reportadas destacan:
- Noticias falsas o desinformación (67%)
- Intentos de phishing o fraude digital (45%)
- Contenidos manipulados mediante deepfakes (41%)
- Cyberbullying o acoso digital (42%)
A pesar de ello, el 71% afirma conocer mecanismos para prevenir estos riesgos, reflejando un nivel creciente de conciencia sobre la seguridad digital.
Bienestar digital: el nuevo desafío de una sociedad hiperconectada
Más allá del acceso y las habilidades tecnológicas, el estudio pone el foco en la relación que las personas mantienen con los entornos digitales.
Los resultados muestran que:
- El 48% experimenta cansancio mental asociado al uso intensivo de tecnología.
- El 43% considera que las pantallas afectan negativamente su descanso.
- El 27% declara sentirse menos feliz tras un uso prolongado de redes sociales.
No obstante, también se observan señales positivas. Por ejemplo, la práctica de revisar constantemente el teléfono móvil mientras se comparte con familiares o amigos disminuyó a un 17%, evidenciando una mayor conciencia sobre los límites en el uso de la tecnología.
El próximo reto: formar ciudadanos digitales críticos
Con una infraestructura digital consolidada y una ciudadanía altamente conectada, el Barómetro Digital de Chile 2026 concluye que el país enfrenta una nueva etapa de transformación tecnológica.
El desafío ya no es conectar a las personas, sino entregarles las herramientas para desenvolverse de manera crítica, segura y productiva en un entorno cada vez más influido por la inteligencia artificial.
Como resume Pablo Christiny:
“La tecnología avanza a gran velocidad. Por eso debemos ser igual de ágiles en el desarrollo de habilidades, conocimientos y capacidades que permitan a las personas aprovechar sus beneficios de forma responsable”.






