Plaza Ñuñoa Zero recupera 20 toneladas de residuos orgánicos

Empresarios del barrio multiplicaron por 40 la recuperación de residuos en solo tres meses, pasando de 300 kilos a más de 12 toneladas. La iniciativa, apoyada por Corfo Metropolitano, transforma desechos orgánicos en compost y genera nuevas oportunidades económicas para el comercio local.

Lo que comenzó como una experiencia piloto entre algunos locales gastronómicos hoy se ha convertido en un referente de sostenibilidad urbana. El proyecto Red Asociativa Estación Verde Plaza Ñuñoa Zero ya ha recuperado cerca de 20 toneladas de residuos orgánicos, demostrando cómo la colaboración entre empresarios puede transformar un problema ambiental en una oportunidad de desarrollo económico, innovación y gestión sostenible.

Impulsada por emprendedores y comerciantes del Barrio Plaza Ñuñoa, la iniciativa ha registrado un crecimiento exponencial. Mientras en enero se recuperaban cerca de 300 kilos de residuos, actualmente la cifra supera las 12 toneladas acumuladas en apenas tres meses de operación, reflejando el compromiso creciente de los actores locales con la economía circular.

Asociatividad que genera resultados

Uno de los principales motores del proyecto ha sido el trabajo colaborativo entre los empresarios del sector. Gracias a esta estrategia, el número de locales adheridos aumentó de tres a quince establecimientos, incorporando progresivamente nuevos rubros más allá de la gastronomía.

“Este proyecto demuestra que cuando las organizaciones, los emprendedores y las instituciones trabajan de manera colaborativa, es posible generar cambios concretos y sostenibles”, destacó Hugo Córdova, presidente de la Cámara de Comercio, Turismo y Emprendedores de Ñuñoa.

La experiencia evidencia cómo la asociatividad puede convertirse en una herramienta efectiva para abordar desafíos comunes y fortalecer la competitividad de los territorios.

De residuo a recurso: el valor de la economía circular

Uno de los hitos más relevantes de Plaza Ñuñoa Zero es su capacidad para convertir residuos en nuevos recursos.

Durante estos meses, la iniciativa ha valorizado cerca de 20.000 kilos de residuos orgánicos, transformándolos en aproximadamente 2.000 kilos de compost, evitando que estos desechos terminen en vertederos y reduciendo significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero como dióxido de carbono (CO₂) y metano (CH₄).

El impacto no es solo ambiental. El compost generado será comercializado en formatos de 2,5 kilos, con una proyección de ingresos cercana a $1,8 millones cada dos meses, abriendo nuevas oportunidades económicas para el ecosistema comercial del barrio.

“Estamos impulsando un cambio cultural que va mucho más allá del reciclaje, donde los residuos dejan de ser un problema para convertirse en una oportunidad para el desarrollo del barrio”, señaló Marcelo Leyton, presidente de la Asociación Gremial Barrio Plaza Ñuñoa.

Capacitación: la clave detrás del éxito

El crecimiento del proyecto también ha estado acompañado por un importante proceso de formación.

Más de 100 trabajadores de los locales participantes han sido capacitados en separación, clasificación y manejo de residuos orgánicos, además de adquirir conocimientos sobre logística, almacenamiento y gestión eficiente de recursos.

Este trabajo ha permitido establecer estándares comunes entre los distintos actores del barrio, facilitando la correcta valorización de los residuos y promoviendo una cultura organizacional orientada a la sostenibilidad.

Además, la iniciativa ha contribuido a optimizar procesos internos, reducir pérdidas de alimentos y mejorar la eficiencia operativa de las empresas participantes.

Corfo impulsa un modelo replicable para otros barrios

El proyecto cuenta con el respaldo de Corfo Metropolitano, a través de su programa Red Asociativa, y con el apoyo de la Municipalidad de Ñuñoa, que facilitó el espacio donde se instaló el punto limpio tecnificado que hoy permite operar el sistema.

La infraestructura incorpora tecnología especializada para la gestión de residuos orgánicos, optimizando los procesos de recolección y valorización en uno de los polos gastronómicos y comerciales más importantes de Santiago.

“Este proyecto refleja el valor de la asociatividad para abordar desafíos complejos como la gestión de residuos, pero también demuestra cómo la economía circular puede transformarse en una oportunidad real de desarrollo. Aquí vemos empresas que innovan, mejoran su gestión y convierten sus residuos en recursos con valor económico”, afirmó Ben-Hur Leyton, director regional (s) de Corfo Metropolitano.

Los próximos desafíos de Plaza Ñuñoa Zero

De cara al futuro, la iniciativa proyecta:

  • Incorporar nuevos locales y actores estratégicos.
  • Reducir progresivamente la generación de residuos orgánicos.
  • Fortalecer su modelo de valorización y comercialización de compost.
  • Integrar nuevas tecnologías para optimizar los procesos.

Con estos avances, Plaza Ñuñoa Zero se consolida como un ejemplo exitoso de economía circular urbana y colaboración empresarial, posicionándose como un modelo replicable para otros barrios comerciales de Chile que buscan combinar sostenibilidad, innovación y desarrollo económico local.

Isabel Chandía

Next Post

Cancillería y gremios fortalecen alianza para proteger exportaciones chilenas ante EE.UU

Lun Jun 8 , 2026
El Ministerio de Relaciones Exteriores reunió a representantes del sector exportador, expertos y académicos para coordinar una estrategia conjunta que resguarde la competitividad de los productos chilenos en el mercado estadounidense. Chile reforzó la coordinación público-privada para enfrentar los desafíos que plantea la negociación arancelaria con Estados Unidos. El ministro […]

Te puede interesar

Recomendados

Portal Metropolitano