Académicas del Hospital Clínico Universidad de Chile y del INTA advierten que eliminar el gluten sin diagnóstico médico puede dificultar la detección de la enfermedad celíaca y generar riesgos para la salud. Las expertas llaman a promover el diagnóstico oportuno, el seguimiento profesional y la educación alimentaria.
La enfermedad celíaca no es una moda alimentaria ni una decisión basada en tendencias. Se trata de una enfermedad autoinmune que requiere diagnóstico médico, tratamiento permanente y supervisión profesional. En el marco del Mes de la Concientización sobre la Celiaquía, especialistas de la Universidad de Chile alertaron sobre el aumento de personas que eliminan el gluten sin evaluación clínica, lo que puede retrasar el diagnóstico y agravar las consecuencias de esta condición.
El gluten es un conjunto de proteínas presente en cereales como el trigo, la cebada y el centeno, además de múltiples alimentos procesados. En personas con enfermedad celíaca, su consumo activa una respuesta inmune que daña el intestino delgado y afecta la absorción de nutrientes.
Aunque se estima que la enfermedad afecta a cerca del 1% de la población mundial, en Chile todavía existe subdiagnóstico y falta de información. Además, sus síntomas suelen confundirse con otros problemas digestivos o incluso manifestarse fuera del sistema gastrointestinal.
Una enfermedad que muchas veces pasa inadvertida
La Dra. Ana María Madrid, gastroenteróloga del Hospital Clínico Universidad de Chile y miembro del Consejo de Evaluación, explica que la enfermedad celíaca es un trastorno inmunomediado que puede provocar atrofia de la mucosa intestinal y malabsorción de nutrientes.
“Lo importante es estudiar la enfermedad antes de iniciar una dieta libre de gluten”, enfatiza la especialista. Además, recomienda evaluar a familiares directos debido a la predisposición genética asociada a esta condición.
Por su parte, la Dra. Valeria Palma señala que el sistema inmune de las personas celíacas “reacciona frente al gluten” y genera autoanticuerpos que dañan estructuras propias del intestino.
La especialista advierte que los síntomas pueden variar ampliamente. En algunos casos aparecen dolor abdominal, diarrea, distensión o estreñimiento, pero también pueden manifestarse anemia, fatiga, déficit vitamínico, alteraciones neurológicas, problemas óseos o lesiones en la piel.
“La enfermedad celíaca puede tener manifestaciones en distintas partes del cuerpo y no solo gastrointestinales”, explica la inmunóloga.
La Dra. Magdalena Araya, académica del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), agrega que muchas personas normalizan molestias persistentes y postergan la consulta médica.
“Cuando los síntomas no responden a tratamientos habituales, aunque sean leves, es importante consultar a un especialista para realizar el estudio correspondiente”, sostiene.
Los riesgos de eliminar el gluten sin evaluación médica
Las especialistas coinciden en que uno de los errores más frecuentes es comenzar una dieta libre de gluten antes de realizar los exámenes diagnósticos.
La Dra. Madrid explica que el estudio considera anticuerpos específicos y una endoscopia digestiva alta con biopsia de duodeno. Si la persona deja de consumir gluten antes de los exámenes, los resultados pueden aparecer alterados o negativos, dificultando confirmar la enfermedad.
“Hay mucha moda respecto a que el gluten inflama. No hay que autodiagnosticarse”, recalca la Dra. Palma. “Lo correcto es realizar una evaluación médica y obtener un diagnóstico adecuado”.
No tratar oportunamente la enfermedad celíaca puede generar complicaciones importantes, como anemia, osteoporosis, infertilidad, alteraciones neurológicas, otras enfermedades autoinmunes e incluso ciertos tipos de cáncer intestinal.
Vivir sin gluten requiere educación y seguimiento profesional
Una vez confirmado el diagnóstico, el tratamiento consiste en mantener una dieta estricta libre de gluten. Sin embargo, las especialistas enfatizan que esto implica mucho más que dejar de consumir pan o pastas.
La alimentación debe considerar el riesgo de contaminación cruzada, el etiquetado de alimentos y la presencia de gluten en múltiples productos procesados.
La Dra. Araya advierte que incluso alimentos naturalmente libres de gluten pueden contaminarse durante su elaboración industrial. Por eso, recomienda preferir productos certificados y revisar cuidadosamente los ingredientes.
Además, pequeñas cantidades de gluten pueden activar nuevamente la respuesta inmune, por lo que el cuidado debe mantenerse tanto en el hogar como en restaurantes, colegios, lugares de trabajo y espacios compartidos.
Frente a este escenario, las especialistas subrayan la importancia de fortalecer la educación alimentaria, el acompañamiento médico y el apoyo familiar.
En el marco del Mes del Celíaco, el llamado es claro: informarse, consultar ante síntomas persistentes y evitar eliminar el gluten sin evaluación profesional.






