La institución dio a conocer a representantes de la REAF su nueva hoja de ruta, que contempla un acompañamiento diferenciado a las familias campesinas, uso eficiente del agua, inversiones sostenibles y adaptación al cambio climático.
El Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) presentó su estrategia de desarrollo 2026-2030 para la pequeña agricultura a representantes de los países que participan en la Reunión Especializada sobre Agricultura Familiar (REAF) del Mercosur. El encuentro permitió compartir experiencias y fortalecer la cooperación regional frente a desafíos como el cambio climático, la escasez hídrica y la sostenibilidad de los sistemas productivos.
La jornada reunió a autoridades nacionales del agro con representantes de Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay, quienes se encuentran en Chile invitados por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
La REAF es un espacio de diálogo creado en 2004 para fortalecer la agricultura familiar y promover políticas públicas orientadas al desarrollo rural. En ella participan los países miembros del Mercosur —Uruguay, Argentina, Brasil, Bolivia y Paraguay— y Estados asociados como Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú y Surinam.
Una estrategia con foco en las familias campesinas
Durante el encuentro, la subdirectora nacional (s) de INDAP, Antonella Pecchenino, presentó la nueva estrategia institucional para los próximos años.
La propuesta considera un acompañamiento integral y diferenciado para las familias campesinas, tomando en cuenta su trayectoria productiva y las características de cada territorio.
La estrategia también pone especial énfasis en el acceso y uso eficiente del agua, las inversiones de mayor impacto y la sostenibilidad de los sistemas productivos.
“Lo importante es entender que en todos los países tenemos pequeña agricultura y condiciones más o menos similares, y por lo tanto nos podemos apoyar con nuestras experiencias. Tenemos poblaciones de mucha edad que viven en zonas alejadas, que reciben asistencia técnica y que tienen poco acceso a servicios. La mejor manera de aprender es saber de quien ya lo hizo”, señaló Pecchenino.
La autoridad agregó que el encuentro permite fortalecer la presencia de Chile en la agenda regional de agricultura familiar y consolidar a INDAP como un actor relevante para el intercambio de conocimientos y la cooperación entre países.
Cooperación frente al cambio climático
La reunión también permitió abordar experiencias y políticas públicas relacionadas con juventudes rurales, seguros agropecuarios, créditos, emergencias climáticas, asistencia técnica y comercialización.
Los representantes coincidieron en la importancia de fortalecer la agricultura familiar, considerada un componente fundamental para la seguridad alimentaria y el desarrollo de los territorios rurales.
Uno de los principales ámbitos de cooperación regional es el Proyecto Regional de Adaptación al Cambio Climático de la Agricultura Familiar del Mercosur (PROCCAF), iniciativa surgida en el marco de la REAF y desarrollada junto al Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
El proyecto busca generar herramientas para que la agricultura familiar pueda enfrentar de mejor manera los efectos del cambio climático. En su implementación participan Chile, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Más de US$3 millones para adaptación en Chile
En el caso de Chile, el PROCCAF contempla un presupuesto aproximado de US$3 millones para iniciativas destinadas a usuarios de INDAP.
El componente nacional se estructura en tres áreas principales: gestión eficiente del agua, sistemas productivos sostenibles y asistencia técnica y capacitación para la adaptación al cambio climático.
La iniciativa permitirá avanzar en soluciones orientadas a mejorar la capacidad de adaptación de las familias campesinas y fortalecer la sostenibilidad de sus sistemas productivos.
De esta manera, la participación de Chile en la REAF no solo permite intercambiar experiencias con otros países de la región, sino también generar oportunidades concretas de cooperación para enfrentar los desafíos que afectan a la pequeña agricultura.
Con esta agenda, INDAP busca proyectar su trabajo hacia 2030, reforzando un modelo de apoyo que considere las particularidades de cada territorio y las necesidades de las familias campesinas, con especial atención a la sostenibilidad, el agua y la adaptación al cambio climático.







