
El estudio concluye que el 1% más rico conce ntró entre 31,6% y el 38% de la riqueza, y la mitad de la población reunió entre el 7% y el 9%.
¿Quiénes concentran la riqueza en Chile y cómo influyen las viviendas y los fondos de pensiones en esa distribución? Un estudio de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Chile, publicado en la prestigiosa revista Journal of Public Economics, entrega una de las radiografías más completas sobre la evolución del patrimonio en el país. La investigación concluye que el 1% más rico concentró entre el 31,6% y el 38% de la riqueza privada total entre 2007 y 2021, mientras que la mitad de la población solo reunió entre el 7% y el 9%.
El estudio, titulado From housing gains to pension losses: Micro-macro integration to reveal wealth inequality dynamics in Chile, fue desarrollado por Bastián Castro Nofal, Ignacio Flores y Pablo Gutiérrez Cubillos, académico de la FEN de la Universidad de Chile. La investigación combina encuestas de hogares, registros administrativos de pensiones, cuentas nacionales e información sobre grandes fortunas, logrando una medición más precisa de la riqueza privada en Chile.
“Combinamos una pregunta relevante con una metodología novedosa para un país donde existen importantes limitaciones de información. Construimos las primeras estimaciones de la distribución patrimonial chilena consistentes tanto con los datos de los hogares como con los agregados nacionales”, explica Bastián Castro Nofal, egresado del Magíster en Economía de la FEN y profesor instructor del Departamento de Control de Gestión y Sistemas de Información.
Chile mantiene una de las mayores concentraciones de riqueza
Los resultados muestran que Chile continúa exhibiendo una elevada concentración patrimonial. Durante todo el período analizado, el 1% más rico acumuló entre el 31,6% y el 38% de la riqueza privada, mientras que el 10% de mayores ingresos concentró alrededor del 60% del patrimonio nacional.
En contraste, el 50% de menores recursos apenas reunió entre el 7% y el 9% de la riqueza, una cifra que evidencia la amplia brecha patrimonial existente en el país.
Según los autores, estos niveles sitúan a Chile cerca de Estados Unidos en concentración de riqueza, especialmente en el segmento de mayores patrimonios.
Viviendas y pensiones: dos fuerzas que empujaron la desigualdad en sentidos opuestos
Pese a la alta concentración, la investigación identifica una disminución moderada de la desigualdad patrimonial entre 2007 y 2021. Sin embargo, esta evolución no obedeció a una sola causa.
Por una parte, el aumento sostenido del valor de las viviendas favoreció proporcionalmente más al 90% de la población, reduciendo la desigualdad patrimonial. En sentido contrario, los retiros de fondos previsionales realizados durante la pandemia disminuyeron uno de los activos más distribuidos entre los hogares, aumentando nuevamente la concentración relativa de la riqueza.
“Observamos que el alza del valor de las viviendas tuvo un efecto igualador. En cambio, los retiros previsionales redujeron un activo ampliamente distribuido entre los hogares y contrarrestaron parte de ese efecto”, señala Castro.
Fondos de pensiones: un activo clave para medir la riqueza
Uno de los principales hallazgos del estudio es que los fondos de pensiones modifican significativamente la forma en que se distribuye la riqueza.
Al tratarse de un activo presente en gran parte de los hogares, su incorporación reduce la concentración patrimonial observada en los sectores de mayores ingresos. De hecho, si los fondos previsionales se excluyen del cálculo de la riqueza, la participación del 1% más rico aumenta entre 7,6 y 13 puntos porcentuales, dependiendo del año analizado.
“Los fondos de pensiones son fundamentales para entender la distribución del patrimonio en Chile. Excluirlos entrega una imagen mucho más concentrada de la riqueza”, explica el investigador.
Una metodología inédita para medir el patrimonio
Uno de los principales aportes del estudio es su innovación metodológica. Para superar las limitaciones de las encuestas tradicionales, que suelen subestimar la riqueza de los hogares de mayores ingresos y no capturan adecuadamente los saldos previsionales, los investigadores utilizaron técnicas de integración micro-macro y modelos de aprendizaje automático (machine learning).
Mediante algoritmos de random forests, el equipo logró estimar los fondos de pensiones de cada persona utilizando variables como edad, género, ingresos laborales y otros antecedentes disponibles en las encuestas.
“Entrenamos el modelo con registros administrativos donde conocíamos el saldo real de las cuentas previsionales y luego lo aplicamos a las encuestas de hogares. Esto permitió obtener estimaciones mucho más consistentes de la riqueza privada”, explica Castro.
Chile y la desigualdad patrimonial en el contexto internacional
El estudio también compara a Chile con otras economías desarrolladas. Los resultados muestran que la concentración de riqueza del 1% más rico es similar a la observada en Estados Unidos y superior a la de varios países europeos.
Al mismo tiempo, el 50% de menores ingresos posee una proporción de riqueza relativamente mayor que en Estados Unidos, debido principalmente a la propiedad de viviendas y a los fondos acumulados en cuentas individuales de pensiones.
No obstante, los investigadores advierten que estas comparaciones deben interpretarse con cautela. En muchos países europeos, una parte importante de la seguridad económica proviene de pensiones públicas, vivienda social y otros beneficios estatales, activos que no forman parte de la riqueza privada de los hogares.
Una herramienta para diseñar mejores políticas públicas
Los autores sostienen que el estudio aporta evidencia relevante para comprender cómo determinadas políticas públicas y cambios económicos pueden modificar la distribución de la riqueza.
“Este trabajo demuestra que la composición del patrimonio es tan importante como su volumen. Cambios en el mercado inmobiliario o en los fondos de pensiones pueden alterar significativamente la desigualdad patrimonial y deben ser considerados al momento de diseñar políticas públicas”, concluye Bastián Castro Nofal.






