La Defensoría de la Niñez advierte que el 79% de las víctimas registradas desde 2024 tenía entre 15 y 17 años y que la Región Metropolitana concentra el 69% de los fallecimientos.
Un total de 17 niños, niñas y adolescentes han fallecido por armas de fuego hasta el 22 de agosto de 2026, cinco menos que los registrados durante el mismo periodo de 2025. Aunque la cifra muestra una disminución, la Defensoría de la Niñez advierte que la violencia armada continúa representando una grave vulneración de derechos y presenta una fuerte concentración entre adolescentes y en determinados territorios.
“Valoramos que se observe una disminución, pero no podemos considerar aceptable que 17 niños, niñas y adolescentes hayan perdido la vida por armas de fuego durante este año. Cada una de estas muertes constituye una vulneración extrema de derechos y demuestra que el Estado debe perseverar en una respuesta coordinada, preventiva y territorialmente focalizada”, señaló el Defensor de la Niñez, Anuar Quesille.
Ocho de cada diez víctimas tenían entre 15 y 17 años
La información recopilada por la Defensoría muestra que la violencia armada afecta especialmente a adolescentes. Entre 2024 y el 22 de agosto de 2026 se registraron 98 fallecimientos de niños, niñas y adolescentes por armas de fuego en el país.
De ese total, el 90% de las víctimas tenía entre 13 y 17 años. La concentración aumenta al observar el grupo de 15 a 17 años: 77 de las 98 víctimas pertenecían a este rango etario, equivalente al 79% del total.
Para la Defensoría de la Niñez, estos antecedentes refuerzan la necesidad de implementar políticas de prevención que consideren especialmente las condiciones de vida y seguridad de adolescentes, sin estigmatizarlos ni responsabilizarlos por la violencia de la que son víctimas.
“Este grupo no puede ser visto únicamente desde una perspectiva de seguridad o como parte del problema. Son sujetos de derecho que deben ser protegidos frente a la circulación de armas, la violencia en sus territorios y la exposición a dinámicas delictuales que muchas veces se aprovechan de contextos de exclusión y falta de oportunidades”, agregó el Defensor.
Al analizar el lugar de origen del disparo, la mayoría de los fallecimientos corresponde a víctimas cuyo lugar de origen del disparo no se encuentra especificado, categoría que constituye el indicador más cercano a lo que comúnmente se conoce como “bala loca”.
Región Metropolitana concentra la mayoría de los casos
La violencia armada también presenta una marcada concentración territorial. De los 98 fallecimientos registrados entre 2024 y el 22 de agosto de 2026, 68 ocurrieron en la Región Metropolitana, lo que representa el 69% del total nacional.
La Región del Biobío aparece en segundo lugar, con 13 fallecimientos, equivalentes al 13% del total.
La concentración se mantiene durante 2026. De los 17 niños, niñas y adolescentes fallecidos por armas de fuego este año, 13 corresponden a la Región Metropolitana.
Frente a estos antecedentes, la Defensoría de la Niñez plantea la necesidad de fortalecer las intervenciones en los territorios donde se concentra la violencia armada. Para ello, considera fundamental una coordinación efectiva entre las instituciones de seguridad, educación, salud, protección social y protección especializada de niños, niñas y adolescentes.
Seguimiento de la violencia armada
La Defensoría de la Niñez realiza este seguimiento como parte de sus funciones de observación de la actuación de los órganos de la Administración del Estado y monitoreo de la situación nacional de los derechos humanos de niños, niñas y adolescentes.
La información utilizada proviene de fuentes oficiales, entre ellas el Departamento de Estadísticas e Información de Salud del Ministerio de Salud, el Centro de Estudios y Análisis del Delito y el Ministerio Público.
La actualización del indicador permite observar la evolución de los fallecimientos por armas de fuego y sus principales características, con el objetivo de aportar antecedentes para fortalecer las políticas de prevención y protección de niños, niñas y adolescentes frente a la violencia armada.







