Más de 100 representantes del mundo público, académico y social firmaron en la Universidad de Chile un compromiso para reducir las brechas de financiamiento de la educación parvularia, en medio de la discusión del Presupuesto 2027.
Más de 100 representantes del mundo público, académico y social firmaron este viernes el Compromiso Nacional por el Financiamiento Equitativo de la Educación Parvularia, iniciativa convocada por la Red Educación Inicial 2030 en la Casa Central de la Universidad de Chile.
La actividad reunió a autoridades de gobierno, parlamentarios de distintos sectores políticos, rectores, académicos, organismos internacionales y sostenedores de jardines infantiles. El objetivo fue poner en discusión las diferencias de financiamiento que existen dentro de la educación parvularia pública y plantear medidas para reducirlas.
La jornada se realizó en el contexto de la discusión de la Ley de Presupuestos 2027, que comenzó su tramitación en el Congreso tras la presentación del proyecto por parte del Ejecutivo.
Entre quienes suscribieron el documento estuvieron la subsecretaria de Educación Parvularia, María Cristina Tupper; la rectora de la Universidad de Chile, Alejandra Mizala; la prorrectora de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Mariane Krause; y el rector de la Universidad de los Andes, José Antonio Guzmán, además de parlamentarios, autoridades académicas y representantes de instituciones vinculadas a la primera infancia. Las autoridades mencionadas ejercen actualmente esos cargos, de acuerdo con fuentes institucionales.
Una brecha dentro de la educación pública
Uno de los principales puntos abordados durante la jornada fue la diferencia de recursos que reciben los distintos tipos de establecimientos que imparten educación parvularia.
Según antecedentes difundidos por la Red Educación Inicial 2030 y el CIAE de la Universidad de Chile, los jardines Vía Transferencia de Fondos (VTF) reciben entre 37% y 41% menos financiamiento por párvulo que los establecimientos de administración directa de JUNJI e Integra. El problema ha sido planteado como una brecha estructural dentro del sistema.
De acuerdo con la organización convocante, los jardines VTF atienden a 95.183 niños y niñas. La diferencia de financiamiento se relaciona, entre otros factores, con el mecanismo mediante el cual se determinan las transferencias y con los costos que los establecimientos deben asumir para mantener su funcionamiento.
“Las oportunidades que reciben los niños y niñas no debieran depender del jardín infantil al que asisten. Hoy, dentro de la propia oferta pública, existen diferencias de hasta un 40% en los recursos destinados a su educación. Esa es una inequidad que debemos corregir”, señaló la rectora de la Universidad de Chile, Alejandra Mizala.
La académica agregó que “la evidencia académica muestra que invertir en los primeros años de vida es fundamental para el desarrollo de niños y niñas y tiene efectos duraderos en sus trayectorias educativas y, más adelante, laborales”.
Propuestas para cambiar el financiamiento
Frente a esta diferencia, la Red Educación Inicial 2030 plantea avanzar en dos etapas.
La primera consiste en calcular los recursos sobre la capacidad autorizada de cada jardín y no sobre la asistencia mensual. En una segunda etapa, propone avanzar hacia un mecanismo de financiamiento basado en los costos efectivos de operación.
La propuesta coincide con cambios establecidos en la Ley N.º 21.819, promulgada en mayo de 2026, que contempla que el financiamiento de determinados establecimientos de educación parvularia que dependan de los Servicios Locales de Educación Pública se incorpore gradualmente al presupuesto de estos servicios a partir de la Ley de Presupuestos de 2028.
La red plantea extender ese criterio de financiamiento a todos los jardines que reciben recursos públicos, incluidos aquellos administrados por municipios y fundaciones sin fines de lucro.
La prorrectora de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Mariane Krause, señaló que avanzar en esta materia requiere considerar tanto las necesidades de los niños y niñas como las condiciones en que trabajan los equipos educativos.
“Cada niño y cada niña merece encontrar, desde sus primeros años, las condiciones para desplegar sus capacidades y crecer en dignidad. Esa convicción nos exige mirar con atención las oportunidades que estamos ofreciendo y asumir la responsabilidad de mejorar donde persisten desigualdades”, afirmó.
El debate llega al Presupuesto 2027
Para Alionka Miranda, coordinadora de la Red Educación Inicial 2030, uno de los objetivos de la iniciativa es instalar esta discusión más allá del ámbito técnico y vincularla con las decisiones presupuestarias que deberá adoptar el Congreso.
“Durante mucho tiempo, esta diferencia de financiamiento ha sido principalmente parte de una discusión técnica. Hoy queremos que sea conocida y comprendida por toda la sociedad, porque estamos hablando de las condiciones en que miles de niños y niñas comienzan su educación”, sostuvo.
La subsecretaria de Educación Parvularia, María Cristina Tupper, señaló que el financiamiento de este nivel forma parte de las materias que el Ejecutivo está abordando.
“Estamos aquí en la Universidad de Chile, vinimos a reafirmar nuestro compromiso con un financiamiento equitativo en la educación parvularia. Este es un problema que no es nuevo y el cual nos tiene ocupados desde el primer día de nuestro gobierno”, afirmó.
Tupper agregó que el proyecto de Presupuesto 2027 incluye recursos para avanzar en la reducción de las brechas de financiamiento en educación parvularia, según señaló durante la actividad. También indicó que la Subsecretaría trabaja en una propuesta de largo plazo para avanzar hacia un financiamiento que calificó de responsable, equitativo y sostenible.
El detalle de la partida de Educación del proyecto de Presupuesto 2027 muestra que la educación parvularia se encuentra entre las áreas priorizadas por el Ejecutivo, con un incremento previsto para los jardines VTF, aunque el proyecto aún debe completar su tramitación legislativa.
Un compromiso transversal
El documento fue suscrito por representantes de distintos sectores e instituciones, quienes se comprometieron a impulsar desde sus respectivos ámbitos acciones vinculadas con la reducción de las brechas de financiamiento de la educación parvularia.
Desde COLABORA, su director ejecutivo, Mario Orellana, destacó el papel de las organizaciones sociales y de sus dirigentes en la construcción de políticas públicas.
“Es fundamental fortalecer las capacidades de líderes y lideresas sociales porque la dirigencia social cumple un tremendo rol desde lo político, lo social y lo humano en la construcción de una sociedad más justa”, señaló.
En tanto, el decano de la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile, Leonardo Letelier, sostuvo que la formación y el fortalecimiento de los liderazgos también requieren herramientas para comprender las necesidades de las comunidades y promover propuestas sustentadas en su realidad.
La actividad reunió además a representantes de universidades, Servicios Locales de Educación Pública, UNICEF, la Organización de Estados Iberoamericanos y organizaciones vinculadas a la educación inicial.
Una discusión que continuará
La primera infancia fue uno de los principales puntos de convergencia de la jornada. La discusión sobre el financiamiento busca ahora trasladarse desde el diagnóstico y las propuestas hacia el proceso de toma de decisiones presupuestarias.
El compromiso firmado plantea avanzar hacia un sistema donde el nivel de recursos destinado a la educación parvularia responda de manera más consistente a las necesidades de los niños, niñas y comunidades educativas, independiente de la modalidad administrativa del jardín.
La discusión continuará durante la tramitación del Presupuesto 2027, mientras las instituciones participantes deberán definir las acciones que impulsarán desde sus respectivos ámbitos para abordar las diferencias identificadas.







