En conversación con Portal Metropolitano, la psicóloga chilena Catherine Court da a conocer su segundo libro y profundiza en una mirada que combina psicología positiva, bienestar emocional y herramientas prácticas para enfrentar la vida desde una actitud consciente y transformadora.
A sus 52 años, la psicóloga chilena Catherine Court Oportus ha construido una trayectoria profesional marcada por el acompañamiento emocional, la búsqueda del bienestar y una convicción que atraviesa tanto su trabajo clínico como su vida personal: la felicidad también puede aprenderse.
Psicóloga y licenciada en el rubro, especializada en Psicología Positiva y Cognitivo Conductual, actualmente cursa una maestría en Neurofelicidad. Chilena radicada en Argentina desde 2010, cuenta con más de dos décadas de experiencia en atención de pacientes y acaba de lanzar su segundo libro: Actitud Positiva. La clave de tu felicidad, una obra que profundiza en cómo la actitud con que enfrentamos la vida puede transformar nuestra realidad.
Lejos de limitarse al análisis de problemas o patologías, Court ha desarrollado un enfoque orientado al potencial humano, integrando herramientas prácticas para fortalecer el bienestar emocional, la autoestima y la capacidad de adaptación frente a las crisis cotidianas.
Su primer libro, Psicología Positiva. El camino hacia una vida más feliz y plena, abordaba las bases conceptuales del bienestar. En cambio, esta nueva publicación busca llevar al lector a la acción, invitando a cuestionar sus creencias, cambiar su diálogo interno y desarrollar hábitos emocionales más saludables.
Para Catherine Court, el gran desafío de la sociedad actual no es solo hacer más cosas, sino aprender a vivir mejor. Desde esa mirada, plantea que hoy muchas personas funcionan “en automático”, desconectadas de sí mismas y atrapadas en altos niveles de ansiedad, estrés y autoexigencia.
En entrevista con Portal Metropolitano, la autora aborda su historia profesional, el vínculo con sus pacientes, el auge de la salud mental y los aprendizajes personales que marcaron la escritura de ambos libros.
“Siempre me interesó potenciar lo mejor de las personas”
¿Qué te llevó a especializarte en psicología positiva y cómo ha evolucionado tu enfoque a lo largo de los años, tanto en Chile como en Argentina?
“Siempre me interesó no solo aliviar el malestar, sino también potenciar lo mejor de las personas. La psicología positiva me permitió trabajar desde ese lugar: desarrollar fortalezas, ayudar a encontrar sentido, bienestar y felicidad en sus vidas. Con los años, y trabajando tanto en Chile como en Argentina, mi enfoque se volvió más integrador. Hoy combino la psicología positiva con herramientas de la psicología cognitivo-conductual y actualmente incluyo la mirada de la psiconeurología. Eso me permite acompañar a cada paciente de forma más completa y adaptada a su realidad”.
Bienestar emocional y vida moderna
Desde tu experiencia clínica, ¿cuáles son hoy los principales desafíos emocionales que enfrentan las personas?
“Veo mucho estrés crónico, ansiedad, autoexigencia y dificultad para gestionar emociones. También una desconexión con el presente y con el propio bienestar. Pienso que no estamos educados para sentir bienestar; incluso muchas veces es visto como “raro” que una persona tome los problemas como oportunidades y vea el lado positivo de cada situación. Actualmente las personas funcionan ‘en automático’, cumpliendo lo que deben hacer, pero sin sentirse realmente bien. El gran desafío hoy es aprender a parar, a escucharse y a elegir conscientemente cómo vivir. No se trata de hacer más cada día, sino de aprender a vivir mejor”.
¿Ha cambiado la forma en que las personas enfrentan sus emociones en los últimos años?
“Sí, hay más apertura para hablar de emociones, lo cual es muy positivo. Pero también hay más ansiedad, sobrecarga y autoexigencia. Es como si hubiera más conciencia, pero también más ruido. Hoy nos permitimos sentir más, pero no siempre sabemos cómo gestionarlo. Por eso, el desafío es aprender a gestionar, no solo a identificar”.
¿Por qué crees que hoy existe mayor interés por temas como el bienestar emocional y la salud mental?
“Porque las personas se dieron cuenta de que el bienestar no es un lujo, es una necesidad. La pandemia también marcó un antes y un después en la salud mental. En cuanto a Chile y Argentina, veo que en ambos países hay un interés creciente. Sin embargo, en Argentina quizás hay más naturalidad para hablar de estos temas, mientras que en Chile ha ido aumentando mucho en los últimos años. Hablar de salud mental ya no es sinónimo de debilidad o enfermedad, sino que da cuenta de un ser humano más evolucionado, que busca desarrollarse, mejorar y crecer personalmente”.
“No basta con entender, hay que aplicar”
¿Cómo logras traducir conceptos de bienestar y felicidad en herramientas concretas para tus pacientes?
“Me enfoco en llevar todo a lo práctico. No basta con entender, hay que aplicar. Trabajo con ejercicios simples pero potentes: cambio de diálogo interno, registro de pensamientos, prácticas de gratitud y regulación emocional, entre otros. La idea es que cada paciente se vaya con herramientas reales para su día a día. Estoy convencida de que pequeños cambios sostenidos generan grandes transformaciones”.
¿Qué diferencia tu metodología de otras corrientes psicológicas más tradicionales?
“Diría que el foco es la gran diferencia. No solo abordo el problema, sino también el potencial de cada persona. Trabajo mucho en construir, no solo en reparar. Además, busco que el paciente sea protagonista de su proceso, con herramientas claras y aplicables. Utilizo un enfoque activo, cercano y muy orientado a resultados. Me enfoco en lo que se puede mejorar para que los pacientes sientan bienestar y felicidad”.
Literatura y transformación personal
¿En qué se diferencia este segundo libro de tu trabajo anterior?
“El primer libro es más conceptual: explica las bases del bienestar. El segundo, Actitud Positiva. La clave de tu felicidad, es más práctico y directo. Está pensado para llevar al lector a la acción, con reflexiones y herramientas concretas para generar cambios reales en su vida. Diría que el primer libro explica; el segundo te invita a actuar. Estoy segura de que el conocimiento transforma solo cuando se convierte en acción”.
¿A qué tipo de lectores están dirigidos ambos libros?
“Están dirigidos a cualquier persona que quiera sentirse mejor, crecer y entenderse más. No necesitas conocimientos previos. Mi objetivo es que el lector termine el libro con más claridad, más herramientas y, sobre todo, con la sensación de que sí puede cambiar su forma de vivir. Estoy convencida de que no necesitas cambiar tu vida completa, sino que necesitas cambiar tu forma de vivirla”.
¿Hay historias reales que hayan inspirado especialmente el contenido del libro?
“Sí, hay muchas historias que me han inspirado profundamente. Sin entrar en detalles personales, lo que más me inspira es ver cómo pequeños cambios de actitud generan transformaciones profundas. He sido testigo de grandes transformaciones, de cómo un cambio de mirada puede cambiar una vida entera. En definitiva, la actitud con la que enfrentas la vida define lo que construyes, tus resultados y tu realidad”.
“La teoría cobra sentido cuando la vida te desafía”
¿Qué te dejó, a nivel personal, el proceso de escribir ambos libros?
“Fue un proceso muy desafiante pero también muy enriquecedor. Hubo momentos de mucho aprendizaje, de cuestionarme, de ordenar ideas y también de conectar profundamente con lo que quiero transmitir. Fue un proceso de crecimiento tanto profesional como personal. Cada página es como un espejo de lo que soy y lo que doy”.
¿Hubo momentos en que tu propia teoría se puso a prueba?
“Sí, muchas veces. Como todos, he tenido momentos lindos y difíciles. Y justamente en los difíciles es donde todo cobra sentido. Aplicar lo que enseño en mi propia vida no solo es necesario, sino que es lo que le da autenticidad y credibilidad a mi trabajo diariamente. La teoría en sí misma no es nada; tiene valor cuando la vida te desafía y la pones en acción. Finalmente, vivir con una actitud positiva es lo que realmente me representa. Yo elijo ser feliz e invito a todos a vivir así”.






