El Hospital Roberto del Rio advierte que durante el invierno aumentan los accidentes por líquidos calientes, estufas y guateros.
Con la llegada del invierno y el incremento en el uso de sistemas de calefacción, hervidores eléctricos y alimentos calientes, las quemaduras infantiles vuelven a convertirse en una de las principales causas de accidentes al interior del hogar. Frente a este escenario, el Hospital de Niños Dr. Roberto del Río hizo un llamado a las familias a extremar las medidas de seguridad para prevenir lesiones que, en muchos casos, pueden ser graves y requerir atención médica especializada o incluso hospitalización.
Según especialistas de la Unidad de Quemados del establecimiento, la mayoría de estos accidentes ocurre dentro de la vivienda y puede evitarse mediante acciones simples de prevención y supervisión permanente.
“La llegada del invierno trae consigo un aumento importante de las quemaduras en niños y niñas. La mayoría de los casos se produce por el volcamiento de líquidos calientes, el contacto con estufas o el uso de guateros. Por eso, es fundamental que los adultos adopten medidas preventivas y mantengan una vigilancia constante, especialmente con los más pequeños”, explicó la doctora Pilar Covarrubias, médica jefe de la Unidad de Quemados del Hospital Roberto del Río.
Durante esta época del año, los equipos médicos observan un incremento de accidentes relacionados con elementos de uso cotidiano como tazas de té o café, ollas con alimentos calientes, hervidores eléctricos, estufas y sistemas de calefacción domésticos.
Las quemaduras por escaldaduras —producidas por líquidos calientes— continúan siendo las más comunes en la infancia y pueden generar lesiones de diversa gravedad dependiendo de la temperatura y del tiempo de exposición.
Cuatro recomendaciones para prevenir quemaduras infantiles
1. Mantener a los niños alejados de la cocina
La cocina es uno de los espacios con mayor riesgo de accidentes. Mientras se preparan alimentos, se recomienda evitar que los niños permanezcan en el lugar.
Además, es importante utilizar preferentemente los quemadores traseros de la cocina, mantener los mangos de ollas y sartenes hacia el interior y evitar dejar recipientes con líquidos calientes cerca de bordes o superficies accesibles.
2. Ubicar los hervidores eléctricos fuera de su alcance
Los hervidores deben instalarse sobre superficies firmes y alejadas de los bordes.
Asimismo, se recomienda mantener los cables recogidos y evitar que queden colgando, ya que los niños pueden tirar de ellos y provocar el volcamiento de agua hirviendo.
3. Evitar el uso de guateros en niños
La especialista aconseja no utilizar guateros para calentar camas o abrigar a niños y niñas.
Una rotura, filtración o manipulación accidental puede causar quemaduras severas. Como alternativa, se recomienda utilizar ropa de abrigo adecuada y mantener una temperatura confortable dentro del hogar.
4. Proteger a los niños del contacto con estufas
Las estufas deben mantenerse alejadas de las áreas de juego y circulación infantil.
Cuando no sea posible, se recomienda instalar barreras de protección o elementos de seguridad que impidan el contacto directo con superficies calientes y reduzcan el riesgo de accidentes.
La prevención es la mejor herramienta
Desde el Hospital Roberto del Río recalcan que la mayoría de las quemaduras infantiles puede evitarse mediante medidas preventivas simples y una supervisión activa de los adultos.
Crear entornos seguros dentro del hogar, especialmente durante los meses de invierno, permite reducir significativamente el riesgo de accidentes y proteger la salud y el bienestar de niños y niñas.
Señales de alerta
Ante una quemadura, los especialistas recomiendan enfriar inmediatamente la zona afectada con agua corriente a temperatura ambiente durante varios minutos y acudir a un centro asistencial si la lesión es extensa, profunda o afecta zonas sensibles como rostro, manos, pies o genitales.
La prevención, el cuidado permanente y la educación familiar siguen siendo las herramientas más efectivas para evitar quemaduras infantiles durante la temporada invernal.






