El arquitecto Gonzalo Mardones diseñó el Edificio de Fundación TACAL, que hoy integra la XX Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires y que destaca por combinar arquitectura, accesibilidad e inclusión laboral para personas con discapacidad.
El arquitecto Gonzalo Mardones diseñó el edificio sede de Fundación TACAL, que hoy integra la XX Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires, uno de los encuentros más importantes de la disciplina en América Latina. El reconocimiento posiciona a la obra como un referente de infraestructura social e inclusión, destacando no solo por su propuesta arquitectónica, sino también por su impacto en la capacitación y empleabilidad de personas con discapacidad en Chile.
Inaugurado a fines del año pasado, el edificio alberga el trabajo de Fundación TACAL, organización pionera en inclusión sociolaboral.
La presidenta de Fundación TACAL, Andrea Zondek, destacó el valor social de la obra. “Este edificio representa mucho más que una infraestructura moderna. Es un espacio vivo y digno donde las personas con discapacidad se capacitan diariamente e inician un camino real hacia la inclusión laboral y la autonomía”, afirmó.
El proyecto contempla dos edificios conectados por un puente accesible que atraviesa calle Maruri. La estructura, bautizada como “Crepusculario”, fue diseñada por el artista y Premio Nacional de Arte Francisco Gazitúa, transformándose en uno de los elementos más icónicos del conjunto arquitectónico.
El puente destaca por su color naranja rojizo, inspirado en la luz y la poética de Pablo Neruda, además de incorporar un profundo simbolismo vinculado a la inclusión. Su diseño evoca los rayos del sol, representando energía, proyección y nuevas oportunidades para las personas con discapacidad.
Asimismo, la composición arquitectónica incorpora formas circulares que hacen referencia a la rueda de una silla de ruedas, resignificando este símbolo desde una mirada contemporánea centrada en la dignidad, la movilidad y la autonomía.
Uno de los elementos más innovadores del proyecto es la incorporación de una maqueta táctil a escala del puente, especialmente creada para personas ciegas o con discapacidad visual. Esta pieza permite recorrer la obra mediante el tacto y comprender plenamente su diseño y dimensiones, reforzando el compromiso del edificio con la accesibilidad universal.
La selección en la Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires consolida al edificio de Fundación TACAL como un referente regional en arquitectura inclusiva, integración urbana y diseño con impacto social.







