Fondas, restaurantes, ramadas y comercios aumentan sus contrataciones durante septiembre. Aunque el empleo dure solo algunos días, debe respetar las normas sobre contrato, remuneraciones, jornada, cotizaciones y seguridad.
Con la llegada de las Fiestas Patrias aumenta la oferta de empleos temporales en fondas, ramadas, restaurantes, comercio y servicios vinculados a las celebraciones. Para muchas personas, estos trabajos representan una oportunidad para generar ingresos durante septiembre.
Sin embargo, que un empleo dure pocos días no significa que quede fuera de la legislación laboral. Si existe una relación de subordinación y dependencia, el empleador debe formalizarla y respetar los derechos que establece la ley.
“Cuando una persona presta servicios cumpliendo un horario, recibe una remuneración y existe subordinación y dependencia respecto de un empleador, estamos frente a una relación laboral que debe formalizarse. Aunque sean pocos días, no corresponde trabajar sin contrato”, explica José Miguel Martínez, director laboral de EDIG.
El contrato también aplica para trabajos temporales
En este tipo de actividades es habitual utilizar contratos a plazo fijo o por obra o faena, cuya duración se determina de acuerdo con el período en que se necesitan los servicios.
El documento debe establecer claramente las funciones que realizará la persona, su remuneración, jornada de trabajo y las demás condiciones de la relación laboral.
De acuerdo con el artículo 9 del Código del Trabajo, cuando se trata de un contrato por obra, trabajo o servicio determinado, o de una relación cuya duración sea inferior a 30 días, el empleador dispone de cinco días para escriturar el contrato.
Si no cumple con esta obligación, puede exponerse a multas de entre 1 y 5 UTM. En septiembre de 2026, con una UTM de $71.721, esto equivale a montos de hasta $358.605 por trabajador.
“Las multas por no formalizar correctamente la relación laboral pueden ser importantes, pero además el empleador queda expuesto a que la falta de pacto escrito haga presumir como estipulaciones del contrato las que declare el trabajador. Por eso, la recomendación es que el contrato esté listo antes de comenzar las funciones”, señala Martínez.
Cotizaciones y Seguro de Cesantía
La formalización del empleo también permite que los trabajadores accedan a las cotizaciones previsionales y de seguridad social correspondientes.
En los contratos a plazo fijo o por obra o faena, el Seguro de Cesantía contempla una cotización de cargo del empleador equivalente al 3% de la remuneración imponible, mientras se mantiene vigente la relación laboral.
Por eso, trabajar durante una temporada determinada no significa perder los derechos laborales asociados al empleo formal.
Jornada laboral: máximo de 42 horas semanales
Otro aspecto que deben considerar trabajadores y empleadores es la jornada. Desde el 26 de abril de 2026, la jornada ordinaria máxima en Chile es de 42 horas semanales, como parte de la implementación gradual de la Ley de 40 Horas.
Esta obligación también alcanza a los empleos temporales. En fondas y ramadas, donde las actividades pueden extenderse desde la mañana hasta altas horas de la noche, los empleadores deben organizar turnos que respeten los límites legales.
“Por lo general, en este tipo de actividades la jornada comienza cerca de las 10 de la mañana y puede terminar pasada las 3 de la madrugada. Por eso, es fundamental establecer turnos y organizar adecuadamente los horarios para cumplir con la legislación laboral y evitar que los trabajadores excedan los límites de jornada establecidos por ley”, explica Martínez.
Los empleadores deben definir previamente los turnos y horarios y llevar un adecuado control de asistencia. Las horas extraordinarias, cuando correspondan, también deben ajustarse a las condiciones establecidas por la legislación.
Seguridad e higiene: una obligación del empleador
Las obligaciones laborales tampoco terminan con la firma del contrato. En fondas y ramadas, los empleadores deben garantizar condiciones adecuadas de higiene y seguridad para quienes trabajan en estos recintos.
Entre ellas se encuentran disponer de agua potable, servicios higiénicos adecuados, espacios seguros y limpios, instalaciones eléctricas y de gas certificadas y elementos de protección personal cuando corresponda.
También es necesario contar con medidas de prevención de incendios, extintores suficientes, instalaciones eléctricas protegidas y vías de evacuación señalizadas.
Las infracciones relacionadas con jornada laboral y normas de higiene y seguridad pueden generar multas que, dependiendo del número de trabajadores de la empresa, pueden llegar a 10, 40 o 60 UTM.
Considerando el valor de la UTM de septiembre de 2026, estos montos corresponden aproximadamente a $717.210, $2.868.840 y $4.303.260, respectivamente.
¿Qué ocurre con los feriados del 18 y 19 de septiembre?
Los trabajadores y empleadores también deben prestar atención a los feriados de Fiestas Patrias. El 18 y 19 de septiembre son feriados obligatorios e irrenunciables para los trabajadores del comercio, aunque la legislación contempla actividades exceptuadas.
Entre ellas se encuentran restaurantes, establecimientos de entretenimiento y otros servicios que cumplen las condiciones establecidas por la normativa.
Por esta razón, no todas las personas que trabajen durante Fiestas Patrias tendrán las mismas reglas respecto de estos feriados. La aplicación de la normativa dependerá de la actividad desarrollada y del tipo de establecimiento.
Conocer las condiciones antes de comenzar
Para quienes acepten un empleo temporal durante septiembre, la principal recomendación es no asumir que un trabajo de pocos días significa tener menos derechos.
“Es importante que antes de comenzar a trabajar las personas conozcan cuánto les van a pagar, cuáles serán sus horarios, qué funciones deberán realizar y que exista un contrato. Las Fiestas Patrias pueden representar una buena oportunidad para generar ingresos, pero esa oportunidad debe desarrollarse dentro de un marco laboral formal, seguro y transparente”, concluye el director laboral de EDIG.
La recomendación también alcanza a los empleadores. Planificar las contrataciones, formalizar los vínculos laborales, organizar correctamente los turnos y garantizar condiciones adecuadas de higiene y seguridad permite reducir riesgos, evitar sanciones y proteger a quienes trabajarán durante una de las temporadas de mayor actividad del año.







