En el Día Mundial del Cáncer de Próstata especialistas advierten que el cáncer de próstata sigue siendo una de las principales causas de muerte por cáncer en hombres en Chile. La detección temprana y los controles preventivos pueden marcar la diferencia entre un tratamiento exitoso y una enfermedad avanzada.
Cada 11 de junio se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Próstata, una fecha que busca generar conciencia sobre la importancia de la prevención y el diagnóstico oportuno de una enfermedad que afecta a miles de hombres en Chile y el mundo. Pese a los avances médicos, especialistas advierten que muchos pacientes continúan postergando los controles por temor, desconocimiento o prejuicios, reduciendo las posibilidades de detectar la enfermedad en etapas tempranas.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), el cáncer de próstata es uno de los tipos de cáncer más diagnosticados en la población masculina a nivel mundial. En Chile, además, figura entre las principales causas de muerte por cáncer en hombres, especialmente después de los 50 años.
La importancia del diagnóstico precoz
Uno de los mayores desafíos sigue siendo que esta enfermedad suele desarrollarse de manera silenciosa. En sus etapas iniciales, el cáncer de próstata generalmente no presenta síntomas, lo que hace fundamental la realización de controles médicos periódicos.
El doctor Jaime Lepe, director de la Escuela de Medicina de la Universidad del Alba, explica que la detección temprana mejora significativamente el pronóstico de los pacientes.
“El cáncer de próstata detectado a tiempo tiene altas probabilidades de tratamiento exitoso. El problema es que muchos hombres consultan cuando la enfermedad ya está avanzada porque no presentan síntomas en las primeras etapas“, señala el especialista.
Derribar mitos para salvar vidas
Los expertos coinciden en que aún persisten mitos y barreras culturales que dificultan la realización de exámenes preventivos.
Por ello, recomiendan que los hombres mayores de 50 años, o desde los 45 años si existen antecedentes familiares, conversen con su médico sobre los controles disponibles y los factores de riesgo personales.
“Todavía existen temores asociados a los controles prostáticos. La prevención salva vidas y las decisiones diagnósticas deben tomarse junto al equipo de salud, considerando la realidad de cada paciente“, enfatiza Lepe.
Factores de riesgo y hábitos protectores
La edad es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar cáncer de próstata. A ello se suman los antecedentes familiares y algunos factores genéticos.
Los especialistas recomiendan complementar los controles médicos con hábitos saludables como:
- Realizar actividad física regularmente.
- Mantener una alimentación equilibrada.
- Controlar el peso corporal.
- Evitar el sedentarismo y el consumo excesivo de alcohol y tabaco.
Estas medidas contribuyen a mejorar la salud general y pueden ayudar a reducir diversos riesgos asociados a enfermedades crónicas.
Salud masculina: un desafío pendiente
El académico de la Universidad del Alba también advierte que los hombres suelen acudir con menor frecuencia a controles preventivos en comparación con las mujeres, situación que dificulta la detección temprana de múltiples enfermedades.
“Necesitamos avanzar hacia una cultura donde los hombres entiendan que realizarse chequeos médicos periódicos es una conducta de autocuidado. La prevención no debe verse como una señal de enfermedad, sino como una herramienta para proteger la salud y la calidad de vida“, sostiene.
En el marco de esta conmemoración, los especialistas hacen un llamado a informarse, conversar sobre el tema en familia y promover activamente los controles preventivos, especialmente entre quienes presentan mayores factores de riesgo.
Datos clave sobre el cáncer de próstata
- Es uno de los cánceres más frecuentes en hombres a nivel mundial.
- El riesgo aumenta significativamente después de los 50 años.
- Los antecedentes familiares incrementan la probabilidad de desarrollar la enfermedad.
- En etapas iniciales suele no presentar síntomas.
- La detección temprana mejora considerablemente las posibilidades de tratamiento y supervivencia.







