
En el Día Mundial de la Higiene de Manos y pleno peak de enfermedades respiratorias, expertos advierten que la higiene de manos es clave para reducir contagios, evitar pérdidas operativas y mejorar la eficiencia en las empresas.
En el marco del Día Mundial de la Higiene de Manos, especialistas llaman a las empresas en Chile a reforzar la inversión en prevención sanitaria, destacando que una adecuada higiene puede reducir contagios, disminuir licencias médicas y proteger la productividad en un contexto marcado por el aumento de enfermedades respiratorias en mayo.
La evidencia es clara: invertir en higiene no solo es una medida de salud, sino una decisión estratégica para las organizaciones.
Higiene de manos: un factor clave para la productividad
Desde el transporte público hasta oficinas y espacios de alto tránsito, las manos son un vehículo invisible de bacterias y virus, facilitando la propagación de enfermedades.
En Chile, este fenómeno tiene un impacto directo. Según datos de la Superintendencia de Seguridad Social, las enfermedades respiratorias son la principal causa de licencias médicas, alcanzando su mayor incidencia durante mayo.
Hasta 4 de cada 5 contagios podrían prevenirse con mejores prácticas de higiene, lo que evidencia el potencial de intervención en los espacios laborales.
“La higiene dejó de ser un tema personal y pasó a ser una decisión estratégica de negocio”, afirma Carlos Soto, Product Manager de Tork.
El costo oculto del presentismo laboral
Uno de los principales riesgos es el presentismo, cuando trabajadores asisten enfermos a sus labores.
Esto no solo reduce el rendimiento individual, sino que aumenta el riesgo de contagio dentro de los equipos, generando impactos difíciles de medir en la operación.
“El mayor riesgo no es solo el ausentismo, sino la propagación interna que afecta la productividad”, explica Soto.
Invertir en prevención genera alto retorno
Desde una perspectiva económica, la prevención sanitaria muestra resultados concretos.
La OCDE estima retornos de hasta 24,6 dólares por cada dólar invertido en programas de higiene, gracias a la reducción de interrupciones operativas.
Este impacto es especialmente relevante en sectores como retail, hotelería, turismo y alimentos, donde la percepción de limpieza influye directamente en la confianza del cliente.
Tecnología e innovación para espacios seguros
Para enfrentar estos desafíos, las empresas están incorporando tecnologías de higiene avanzadas, como estaciones en puntos críticos y sistemas de dispensación sin contacto.
Estas soluciones reducen significativamente la carga bacteriana en superficies de alto tráfico, fortaleciendo la seguridad sanitaria.
Desde Tork destacan que la infraestructura adecuada es clave para evitar la contaminación cruzada, mediante dispensadores cerrados y sistemas de uso individual.
Hacia una cultura de higiene estratégica
El llamado es claro: la higiene debe integrarse como parte de la cultura organizacional, no solo como una recomendación.
“Las empresas deben proveer herramientas concretas para garantizar espacios seguros y resilientes”, concluye Soto.
En un escenario global cada vez más exigente, la higiene de manos se posiciona como un eje central para la sostenibilidad, la competitividad y la continuidad operativa de las organizaciones.




