
Crucero híbrido chileno completa exitosa navegación en Valdivia y marca un hito en innovación naval y sostenibilidad
El crucero híbrido Magellan Discoverer logró su primera navegación por el río Calle Calle en Valdivia, consolidando un avance histórico para la industria naval chilena y posicionando al país como referente en tecnología marítima sostenible.
El crucero híbrido, desarrollado por ASENAV con ingeniería 100% chilena para Antarctica21, completó con éxito una compleja travesía que incluyó el paso por el Puente Cau Cau, en una etapa previa a sus pruebas en mar abierto.
La embarcación zarpó desde el astillero alrededor de las 15:00 horas, recorriendo puntos emblemáticos como el Puente Cau Cau y el Puente Cruces, en una maniobra que fue seguida por la comunidad local.
Con 94 metros de eslora, 17,20 metros de manga y 30,5 metros de altura, el paso bajo el viaducto exigió una basculación especial del Puente Cau Cau, alcanzando un ángulo superior al habitual para permitir el tránsito seguro de la nave.
El gerente general de ASENAV, Fernando Rodríguez, destacó el logro: “El Magellan Discoverer es un crucero único, con tecnología híbrida-eléctrica sin comparación en el continente, que proyecta a Chile como una potencia naval de clase mundial”.
Innovación y sostenibilidad en el corazón del proyecto
El crucero híbrido incorpora un sistema de propulsión diésel-eléctrica, que permite reducir emisiones de CO₂, disminuir el ruido submarino y mejorar la eficiencia energética, aspectos clave para operar en ecosistemas sensibles como la Antártica.
Además, cuenta con certificación IMO Tier III, uno de los estándares ambientales más exigentes a nivel global.
La CEO de Antarctica21, Verónica Peragallo, valoró el proyecto: “Este desarrollo fortalece nuestra operación antártica con un enfoque en exploración segura, innovadora y sostenible”.
Ingeniería chilena y trabajo colaborativo
El proceso requirió semanas de coordinación técnica entre equipos de ingeniería, autoridades marítimas y el Ministerio de Obras Públicas.
El ingeniero de diseño de ASENAV, Carlos Kuschel, subrayó la complejidad: “Fue un desafío técnico de alta exigencia, considerando las dimensiones del buque y el paso por el Puente Cau Cau”.
El proyecto ha involucrado a más de 500 personas y cerca de 27 meses de desarrollo, consolidando capacidades industriales y talento local.
Próximos pasos: pruebas en mar abierto
Tras esta navegación, el crucero híbrido continuará su etapa final de construcción antes de iniciar pruebas en mar abierto, donde se evaluará su desempeño en condiciones reales.
La entrega de la nave está prevista para septiembre de 2026, marcando un nuevo estándar en la industria marítima.
Este hito confirma que Chile no solo construye barcos, sino que lidera innovación y sostenibilidad en la navegación a nivel internacional.





