Especialistas de la Universidad de Talca entregaron herramientas para adaptar la atención odontológica y mejorar la experiencia de niños neurodivergentes y sus familias.
La atención odontológica de niños y niñas neurodivergentes requiere un enfoque más inclusivo, capaz de adaptarse a sus necesidades sensoriales, emocionales y conductuales. Conocer el entorno familiar, reducir los estímulos que generan ansiedad y crear espacios más amigables son algunas de las estrategias que especialistas de la Universidad de Talca destacan para ofrecer una atención más segura y de calidad.
Las expertas señalaron que la creciente presencia de niños neurodivergentes en establecimientos educacionales y centros de salud hace indispensable que los profesionales desarrollen nuevas competencias para responder adecuadamente a esta realidad.
Adaptar la atención mejora la experiencia del paciente
La académica de la Facultad de Odontología de la Universidad de Talca, Paula Pino Vásquez, explicó que muchos niños experimentan altos niveles de ansiedad al enfrentarse a una consulta odontológica.
“Muchas veces la odontología se transforma en una barrera. Llegar a un lugar desconocido genera miedo y algunos niños presentan alteraciones conductuales al salir de su rutina. Por eso debemos ser capaces de adaptar nuestra atención a sus necesidades”.
Por su parte, la académica Patricia Jiménez del Río enfatizó que comprender las características de cada paciente resulta fundamental para entregar una atención adecuada.
“Muchas veces estos niños son catalogados como que se portan mal, cuando en realidad presentan dificultades sensoriales. Lo importante es tener paciencia, dedicarles tiempo y nunca cerrarles la puerta a las familias”.
Pequeños cambios que generan grandes diferencias
Entre las principales recomendaciones entregadas por las especialistas destacan:
- Conocer previamente al paciente y su entorno familiar.
- Identificar los estímulos sensoriales que puedan generar incomodidad o ansiedad.
- Adaptar la atención clínica según las necesidades individuales de cada niño o niña.
- Crear espacios más amigables y reducir las barreras sensoriales durante la consulta.
Estas medidas permiten disminuir el estrés, favorecer la colaboración del paciente y fortalecer la confianza de las familias en los tratamientos odontológicos.
Capacitación para una salud más inclusiva
Con este objetivo, las académicas participaron en el seminario-taller “Atención Dental Clínica para Estudiantes Neurodivergentes”, dirigido a profesionales de la salud oral de distintas comunas de la Región del Maule.
La actividad reunió a cerca de 50 odontólogos, asistentes y equipos clínicos vinculados al programa de Salud Oral de Junaeb, quienes recibieron herramientas para mejorar la atención de niños y niñas neurodivergentes.
La odontóloga del módulo dental del Liceo Antonio Varas de Cauquenes, Natalia Martínez, valoró la instancia.
“Esta capacitación es muy necesaria porque muchas veces nos faltan herramientas para abordar mejor a estos pacientes. Todas estas orientaciones serán de gran utilidad en nuestro trabajo diario”.
Una alianza para fortalecer la inclusión
La actividad forma parte de un ciclo de seminarios impulsado por Junaeb y la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Talca, orientado a fortalecer el acceso equitativo a la salud y promover una educación más inclusiva.
Las jornadas también abordaron temas como hipoacusia, estrategias de apoyo en salud mental y neurodivergencia, entregando herramientas prácticas a profesionales de distintas áreas.
El coordinador de Vinculación con el Medio y Extensión de la facultad, Nicolás Hormazábal, explicó que el objetivo es fortalecer las competencias de quienes trabajan directamente con niños y adolescentes.
“Buscamos entregar orientaciones desde distintas disciplinas para que los profesionales puedan desarrollar una atención más inclusiva, resolver dudas y responder de mejor manera a las necesidades de las personas neurodivergentes”.
Por su parte, el director regional de Junaeb, Patricio Uribe, destacó el valor de esta alianza con la Universidad de Talca.
“Esta colaboración con la única universidad pública de la región nos permite llegar a un importante número de profesionales y también de familias. Fortalecer este vínculo con el territorio es fundamental para avanzar hacia una atención más inclusiva y de mejor calidad”.







