Las infecciones respiratorias aumentan el riesgo de otitis, sensación de oído tapado y pérdida auditiva temporal. Un especialista entrega recomendaciones para prevenir complicaciones.
El aumento de las enfermedades respiratorias durante el invierno también incrementa las consultas por problemas auditivos. Aunque muchas personas atribuyen el dolor de oído al frío, la principal causa son las infecciones virales y la inflamación de las vías respiratorias superiores, que pueden afectar el funcionamiento del oído y favorecer el desarrollo de otitis y otras complicaciones.
Camilo Vargas, director de la carrera de Fonoaudiología de UDLA Sede Viña del Mar, explica que el oído no solo permite escuchar, sino que también cumple un papel fundamental en el equilibrio, por lo que cualquier alteración puede afectar significativamente la calidad de vida si no recibe un tratamiento oportuno.
“Durante el invierno aumenta la circulación de virus respiratorios como rinovirus, virus sincicial, influenza y coronavirus. Estas infecciones provocan inflamación de las vías respiratorias y también de estructuras cercanas al oído. Cuando el oído medio no logra ventilarse adecuadamente, pueden acumularse secreciones que favorecen infecciones bacterianas, lo que explica el aumento de casos de otitis en esta época“, señala el especialista.
Niños y adultos mayores son los más vulnerables
El académico explica que los niños presentan un mayor riesgo de desarrollar otitis media aguda, ya que su tuba auditiva es menos eficiente que la de los adultos.
“Si después de una infección respiratoria un niño escucha menos, sube el volumen del televisor o pide que le repitan constantemente las instrucciones, es importante consultar para una evaluación médica y audiológica“, recomienda.
En los adultos, las molestias más habituales son la sensación de oído tapado y los cambios de presión provocados por la inflamación. Además, Vargas advierte que el cerumen cumple una función protectora, por lo que eliminarlo de forma excesiva puede causar lesiones e infecciones.
En el caso de las personas mayores, las infecciones respiratorias pueden agravar una pérdida auditiva preexistente.
“La disminución de la audición afecta la comunicación y también puede favorecer el aislamiento social e incluso asociarse a un mayor deterioro cognitivo. Por eso es fundamental consultar cuando aparecen cambios en la capacidad auditiva“, afirma.
Cinco medidas para cuidar los oídos en invierno
El especialista recomienda adoptar hábitos preventivos para reducir el riesgo de complicaciones auditivas durante los meses más fríos:
- Prevenir las infecciones respiratorias mediante el lavado frecuente de manos y evitando el contacto con personas enfermas.
- Mantener una buena ventilación en los espacios cerrados.
- Controlar las alergias y la congestión nasal, favoreciendo la correcta ventilación del oído medio.
- No introducir cotonitos ni otros objetos en el conducto auditivo, ya que pueden provocar lesiones. La limpieza externa con una toalla limpia suele ser suficiente.
- Consultar oportunamente ante dolor persistente, secreciones, disminución de la audición, mareos o vértigo.
“Adoptar estas medidas ayuda a proteger la salud auditiva y disminuir el riesgo de complicaciones durante el invierno. Cuidar los oídos no solo permite conservar una buena audición, sino que también contribuye al bienestar y a una mejor calidad de vida en todas las etapas“, concluye Camilo Vargas.







