El aumento sostenido en combustibles, alimentos, servicios básicos y tarifas eléctricas sigue golpeando el presupuesto de los hogares. Frente a este escenario, el empresario y experto en finanzas Hernán Leal advierte que el desafío no pasa solo por cuánto se gana, sino también por cómo se administran los recursos.
El alza del costo de la vida ya se instaló como una de las principales preocupaciones de las familias chilenas. El incremento en los precios de la bencina, los alimentos, las cuentas básicas y otros gastos cotidianos ha generado una fuerte presión sobre los presupuestos familiares, en un contexto marcado además por tensiones internacionales, inflación y desaceleración económica.
En medio de este escenario, la frase “el sueldo ya no alcanza” se repite cada vez con más frecuencia. Sin embargo, especialistas aseguran que, además del nivel de ingresos, hoy resulta clave revisar los hábitos de consumo y la forma en que se organizan las finanzas personales.
“Muchas personas sienten que no les alcanza el dinero, pero cuando revisan en detalle sus gastos descubren que sí existe margen para ordenar y mejorar sus finanzas. En contextos como el actual, la educación financiera deja de ser un lujo y se transforma en una necesidad”, explica Hernán Leal de www.fastcogroup.com
Ajustar el presupuesto: el primer paso para enfrentar un Chile más caro
Para el experto, una de las principales recomendaciones es realizar un ajuste realista del presupuesto familiar.
Según plantea, muchas personas nunca registran en qué gastan realmente su dinero, lo que dificulta detectar fugas o consumos innecesarios.
“Cuando alguien anota todos sus gastos por primera vez, suele descubrir pagos y consumos que perfectamente podría reducir sin afectar su calidad de vida”, señala Leal.
En esa línea, una de las fórmulas más utilizadas para organizar las finanzas es la regla 50-30-20, que propone destinar:
- 50% de los ingresos a necesidades básicas.
- 30% a gastos personales o no esenciales.
- 20% al ahorro o pago de deudas.
No obstante, el especialista advierte que, en el contexto actual, muchas familias ya destinan más de la mitad de sus ingresos solo a cubrir necesidades esenciales.
“Hoy la clave no está en seguir una fórmula rígida, sino en adaptarla sin perder de vista algo fundamental: mantener el hábito del ahorro o avanzar en el desendeudamiento, aunque sea en montos pequeños”, afirma.
El peligro del sobreendeudamiento y las tarjetas de crédito
Otro de los errores más frecuentes en períodos de crisis económica es recurrir a tarjetas de crédito o créditos de consumo para financiar gastos cotidianos.
“Usar deuda para cubrir gastos corrientes puede parecer una solución rápida, pero muchas veces termina agravando el problema financiero en el mediano plazo”, advierte el empresario.
Además, recalca la importancia de revisar los costos asociados a tarjetas, intereses y créditos vigentes, especialmente en períodos de inflación alta y tasas elevadas.
Los “gastos vampiro” que consumen el presupuesto sin darse cuenta
El experto también pone el foco en los llamados gastos invisibles, que suelen pasar desapercibidos, pero que terminan impactando fuertemente el presupuesto mensual.
Entre ellos menciona:
- Gastos “hormiga”: pequeños consumos diarios.
- Gastos “vampiro”: servicios que se siguen pagando, aunque no se utilicen.
- Gastos “fantasma”: suscripciones olvidadas o automáticas.
“Hoy vemos personas que pagan cuatro o cinco plataformas de streaming, pero realmente usan una o dos. Ese tipo de gastos pequeños, acumulados mes a mes, pueden transformarse fácilmente en $30.000 o $50.000 que podrían destinarse a ahorro o pago de deudas”, enfatiza.
Educación financiera y disciplina: claves para enfrentar la incertidumbre
Para Hernán Leal, reorganizar las finanzas no debe entenderse únicamente como una medida de emergencia, sino como una herramienta para recuperar estabilidad y tranquilidad.
“Ordenar tus finanzas te permite tomar mejores decisiones y enfrentar con mayor seguridad escenarios complejos como el que estamos viviendo hoy”, sostiene.
Recomendaciones prácticas para reorganizar las finanzas personales
El especialista compartió una serie de medidas concretas para enfrentar el aumento del costo de la vida:
Registrar todos los gastos
Anotar durante al menos un mes todos los movimientos permite tener una visión real del presupuesto. Una planilla Excel o aplicaciones de finanzas personales pueden ayudar.
Priorizar gastos esenciales
En períodos complejos, algunos panoramas o consumos pueden transformarse en lujos temporales. La clave está en reorganizar prioridades sin perder espacios de bienestar accesibles.
Eliminar suscripciones innecesarias
Revisar plataformas digitales, aplicaciones y servicios que no se utilizan regularmente puede liberar una parte importante del presupuesto.
Evitar financiar gastos cotidianos con crédito
El uso excesivo de tarjetas de crédito puede transformarse rápidamente en una carga difícil de sostener.
Mantener el hábito del ahorro
Aunque sea en montos pequeños, el ahorro debe tratarse como un gasto fijo mensual.
“Ahorrar siempre implica un sacrificio. Ahorrar es dejar de consumir algo hoy para tener mayor tranquilidad mañana”, afirma Leal.
Diseñar un plan de desendeudamiento
El experto recomienda ordenar las obligaciones financieras y evaluar consolidaciones de deuda cuando sea necesario y viable.
Comparar precios y planificar compras
Especialmente en alimentos y productos de uso frecuente, la planificación puede generar diferencias importantes en el gasto mensual.
Revisar contratos y servicios básicos
Evaluar alternativas más económicas en internet, telefonía, seguros o servicios contratados también puede ayudar a aliviar el presupuesto.







