El alto precio de las viviendas, dificultades para acceder a créditos hipotecarios explican el creciente desafío de la vivienda en el país
Comprar una vivienda propia parece estar cada vez más lejos para miles de familias chilenas. Un nuevo estudio del Instituto UNAB de Políticas Públicas revela que el 70% de las personas considera que hoy es mucho más difícil acceder a una vivienda que en la época de sus padres, mientras que solo un 11% afirma tener resuelta su situación habitacional o contar con posibilidades reales de mejorarla.
La encuesta confirma que el acceso a la vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones económicas y sociales del país, especialmente entre las nuevas generaciones, que enfrentan mayores barreras para cumplir el sueño de la casa propia.
Jóvenes perciben un escenario aún más complejo
La sensación de deterioro es especialmente fuerte entre las personas de 18 a 29 años, donde el 81,3% asegura que hoy es mucho más difícil acceder a una vivienda que en la generación de sus padres.
En paralelo, el 89% de los encuestados reconoce enfrentar dificultades habitacionales. De ellos:
- 34% asegura que no puede acceder a una vivienda adecuada.
- 25% afirma que arrienda y no tiene posibilidades de comprar o cambiarse a una mejor vivienda.
- 30% señala que, pese a ser propietario, no puede mejorar su situación actual.
El estudio también refleja un marcado pesimismo respecto del futuro. El 78% considera poco o nada probable que las personas puedan mejorar su situación habitacional durante los próximos tres a cinco años, mientras que el 67% cree que su propio hogar tampoco logrará hacerlo en ese período.
El alto precio de las viviendas lidera las preocupaciones
Entre los principales obstáculos para acceder a una vivienda, el elevado valor de las propiedades y los arriendos aparece como la principal barrera, mencionada por el 38,8% de los encuestados.
A ello se suman las dificultades para acceder a financiamiento. El 22% identifica como principal problema las restricciones para obtener un crédito hipotecario, ya sea por las tasas de interés o por las exigencias del sistema financiero.
Además, un 14% señala que sus ingresos simplemente no alcanzan para reunir el pie o asumir el costo de un arriendo.
Para Sandra Bravo, economista e investigadora del Instituto UNAB de Políticas Públicas, los resultados reflejan una realidad que trasciende las preferencias personales.
“La mayoría de las personas siente que hoy acceder a una vivienda propia es más difícil de lo que fue para la generación de sus padres y esto responde principalmente a restricciones económicas y financieras, más que a un cambio cultural hacia el arriendo.”
La casa propia sigue siendo la principal aspiración
Pese a las dificultades, la vivienda propia continúa siendo una meta para la mayoría de los chilenos.
Solo el 23% está de acuerdo con que hoy conviene más arrendar que comprar una vivienda, mientras que el 46% rechaza esa afirmación y un 31% mantiene una posición intermedia.
Entre quienes consideran que arrendar resulta más conveniente, el 40,6% atribuye esa decisión al alto precio de las viviendas, el 29,6% a la imposibilidad de acceder a un crédito hipotecario y el 12,3% a la insuficiencia de ingresos para comprar una propiedad.
En contraste, apenas un 1,8% afirma preferir el arriendo por la mayor flexibilidad que ofrece.
Subsidios y mejores créditos lideran las soluciones propuestas
Consultados sobre las medidas que podrían facilitar el acceso a la vivienda, el 41,1% de los encuestados considera prioritario fortalecer los subsidios y apoyos económicos, mientras que el 39,2% cree que es necesario mejorar las condiciones para acceder a créditos hipotecarios, mediante menores exigencias de pie o tasas más convenientes.
En tercer lugar aparece el aumento de la oferta de viviendas a precios accesibles, alternativa respaldada por el 25,1% de las personas consultadas.
En cambio, el 60% considera que una rebaja temporal del IVA para la compra de viviendas nuevas tendría poca o ninguna efectividad para resolver el problema.
“Las medidas mejor evaluadas son aquellas que reducen directamente las barreras de acceso, como subsidios, mejores condiciones de financiamiento y una mayor oferta de viviendas a precios accesibles“, agrega Bravo.
Radiografía de una preocupación nacional
La encuesta “Acceso a la vivienda en Chile” fue aplicada entre el 17 de abril y el 3 de mayo de 2026 a 2.636 personas mayores de 18 años, pertenecientes a las 16 regiones del país, mediante un cuestionario autoadministrado en línea.
Los resultados muestran que la crisis habitacional ya no solo se refleja en las cifras del mercado inmobiliario, sino también en la percepción de la ciudadanía, que observa con creciente preocupación cómo el acceso a la vivienda propia se vuelve cada vez más complejo para las actuales y futuras generaciones.






