
Especialistas advierten que adultos mayores y personas con comorbilidades presentan un mayor riesgo de hospitalización y mortalidad frente a enfermedades respiratorias como neumonía neumocócica, COVID-19 y Virus Respiratorio Sincitial (VRS).
El envejecimiento de la población y el aumento de enfermedades crónicas están elevando la vulnerabilidad frente a infecciones respiratorias en América Latina. En este escenario, expertos y organismos internacionales alertan sobre la necesidad de fortalecer la vacunación en adultos mayores y personas con comorbilidades, especialmente ante virus y enfermedades respiratorias prevenibles.
Actualmente, la región enfrenta un cambio demográfico acelerado. Se estima que la población mayor de 65 años casi se duplicará hacia 2050, pasando de 9,9% a 18,9% del total de habitantes. Este fenómeno incrementa la presión sobre los sistemas de salud y expone a millones de personas a mayores riesgos de complicaciones graves.
Edad, enfermedades crónicas y menor respuesta inmune
Con el paso del tiempo, el sistema inmunológico pierde capacidad de respuesta, proceso conocido como inmunosenescencia. Esta condición, sumada a enfermedades como diabetes, patologías cardiovasculares o afecciones pulmonares crónicas, aumenta considerablemente el riesgo de infecciones severas, hospitalizaciones y mortalidad.
Los adultos mayores de 50 años pueden tener hasta 6,4 veces más riesgo de desarrollar neumonía neumocócica en comparación con personas entre 18 y 49 años, según datos de la Asociación Americana del Pulmón.
Además, la presencia de enfermedades crónicas eleva aún más el riesgo:
- Enfermedad pulmonar crónica: hasta 16,3 veces más riesgo
- Enfermedad cardíaca crónica: 7,1 veces más riesgo
- Diabetes: 4,4 veces más riesgo
El doctor Robinson Cuadros Cuadros, médico geriatra y presidente del Comité Latinoamericano y del Caribe de la Asociación Internacional de Gerontología y Geriatría, señaló que:
“En América Latina, donde múltiples factores de riesgo coexisten, la vacunación en adultos con comorbilidades representa una herramienta clave para reducir complicaciones graves y contribuir a la protección colectiva”.
COVID-19 y neumonía evidenciaron la vulnerabilidad de los adultos mayores
Durante la pandemia de COVID-19, las personas mayores de 60 años concentraron más del 80% de la mortalidad total, confirmando el impacto de la edad y las enfermedades preexistentes en los cuadros respiratorios graves.
Sin embargo, especialistas advierten que otras enfermedades respiratorias continúan generando una alta carga sanitaria en adultos mayores y personas con patologías crónicas.
Entre ellas destaca la neumonía neumocócica, que sigue siendo una causa relevante de hospitalización y muerte en personas sobre 50 años.
Virus Respiratorio Sincitial también afecta gravemente a adultos mayores
El Virus Respiratorio Sincitial (VRS), tradicionalmente asociado a niños, también representa un riesgo importante para adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Se estima que en Europa el VRS provoca más de 158 mil hospitalizaciones anuales en adultos, y el 92% de esos casos ocurre en personas mayores de 65 años.
La doctora Rosana Richtmann, especialista en enfermedades infecciosas y directora del Comité de Inmunización de la Sociedad Brasileña de Enfermedades Infecciosas, explicó que:
“La vacunación en adultos, especialmente en aquellos con enfermedades crónicas, debe formar parte de un enfoque integral de prevención. No solo ayuda a evitar infecciones, sino también a reducir hospitalizaciones, secuelas y mortalidad”.
Frente a este escenario, organismos internacionales como la Organización Panamericana de la Salud (OPS) han reforzado campañas orientadas a promover la vacunación a lo largo de toda la vida.
La inmunización se posiciona como una herramienta fundamental para:
- Reducir enfermedades prevenibles
- Disminuir hospitalizaciones y complicaciones graves
- Proteger los sistemas de salud
- Limitar la propagación de virus respiratorios en la comunidad
A nivel global, se estima que las vacunas previenen entre 3,5 y 5 millones de muertes cada año.
El aumento de enfermedades crónicas y el envejecimiento poblacional están transformando la prevención respiratoria en una prioridad sanitaria para América Latina.
Especialistas coinciden en que fortalecer la vacunación en adultos con factores de riesgo no solo protege a las personas más vulnerables, sino que también ayuda a reducir la presión sobre los sistemas de salud y permite enfrentar de mejor manera futuras emergencias sanitarias.
En ese contexto, promover estrategias preventivas y mejorar el acceso a la inmunización aparece como una de las herramientas más efectivas para avanzar hacia sistemas de salud más resilientes y preparados frente a los desafíos epidemiológicos de la región.






