
La iniciativa creada por la psicóloga Catherine Court Oportus busca promover la solidaridad mediante acciones cotidianas que pueden registrarse gratuitamente en una plataforma digital, con la participación de personas, familias e instituciones de distintos países.
Transformar pequeños gestos de ayuda en un movimiento colectivo capaz de traspasar fronteras es el objetivo de la campaña “1 Millón de Obras Buenas”, impulsada por la psicóloga y escritora chilena Catherine Court Oportus, radicada en Argentina. A través de la iniciativa “Misión dar amor y alegría”, la profesional busca reunir un millón de acciones positivas y demostrar cómo la solidaridad, la empatía y la colaboración pueden formar parte de la vida cotidiana.
La propuesta contempla una plataforma digital abierta y gratuita, disponible en misiondaramoryalegria.com, donde cualquier persona e institución puede registrar una buena acción, compartir su experiencia y contribuir a un contador global que permite visualizar el avance hacia la meta. El proyecto también invita a participar a establecimientos educacionales, universidades, parroquias, clubes, empresas y organizaciones sociales, promoviendo la colaboración entre distintas comunidades.
Al explicar el sentido de esta convocatoria, en conversación con Portal Metropolitano Court destacó que la campaña pretende generar un impacto que trascienda el registro de las acciones individuales. “Queremos llegar a un millón de obras buenas, pero, sobre todo, generar un cambio de actitud, despertar la solidaridad y contagiar las ganas de ayudar. Porque creemos que el mundo cambia cuando comenzamos a hacer el bien”, afirmó.
Pequeñas acciones que comienzan a inspirar
Entre las experiencias compartidas por participantes de Argentina, figuran gestos relacionados con la amistad, el acompañamiento emocional, la generosidad y el reconocimiento de errores personales. Las historias muestran distintas formas de contribuir al bienestar de otras personas, sin necesidad de realizar aportes económicos ni participar en grandes campañas solidarias.
En los registros aparecen testimonios como “Ayudé a un amigo a estudiar y entender un tema que no entendía”, “Compartí comida con mis amigos”, “Acompañar a una amiga que se iba a operar” y “Hice obsequios de corazón”. También se encuentran experiencias vinculadas con la convivencia y las relaciones personales, como la de una participante que señaló: “Reconocí que me equivoqué en la forma de decir algo y pedí perdón”.
Otra de las historias corresponde a una persona que reconoció haber corregido equivocadamente a alguien frente a otros, reflexionó sobre su comportamiento y posteriormente ofreció disculpas a quienes participaron de la situación. A estas acciones se suman testimonios de personas que ayudaron a sus padres, escucharon a quienes necesitaban compañía o donaron artículos que ya no utilizaban.
Para la creadora del proyecto, estas experiencias permiten ampliar el concepto tradicional de solidaridad, incorporando acciones que muchas veces pasan inadvertidas, pero que pueden tener un significado importante para quienes las reciben. “Lo importante es comprender que no existen obras buenas pequeñas cuando se hacen con amor. Queremos que las personas descubran que todos los días tienen oportunidades de hacer el bien y que sus acciones pueden inspirar a otros a hacer lo mismo”, sostuvo.
Una campaña abierta a personas e instituciones
La plataforma permite ingresar las acciones realizadas mediante la opción “Suma tu obra +1”, incorporando una breve descripción y, de manera opcional, el nombre, la ciudad y el país de quien participa. También existe la posibilidad de publicar las experiencias de forma anónima. Los registros quedan sujetos a aprobación antes de incorporarse al contador general, mientras que las instituciones pueden organizar sus propias comunidades dentro de la campaña.
El proyecto considera además la participación de embajadores, cuya función consiste en difundir la iniciativa, motivar nuevas acciones y acercar el desafío a distintos territorios. La campaña también propone que, después de registrar una buena obra, cada participante invite a otras tres personas a sumarse, buscando generar una cadena de colaboración que amplíe progresivamente su alcance.
Court Oportus explicó que el desafío está dirigido tanto a quienes realizan acciones individuales como a organizaciones capaces de movilizar a sus comunidades. “Invitamos a personas e instituciones de cualquier lugar del mundo a realizar buenas acciones, desde pequeños gestos cotidianos hasta grandes iniciativas solidarias, y registrarlas en nuestra página web”, señaló.
Catherine Court: de la psicología positiva a una iniciativa de participación social
La campaña constituye una nueva etapa en la trayectoria de Catherine Court Oportus, psicóloga clínica chilena radicada en Argentina desde 2010, con más de veinte años de experiencia profesional. Su trabajo se ha especializado en psicología positiva y terapia cognitivo-conductual, con énfasis en el bienestar emocional, el desarrollo de fortalezas personales y la incorporación de herramientas prácticas para enfrentar las dificultades cotidianas.
En una entrevista publicada anteriormente en Portal Metropolitano, la profesional abordó el lanzamiento de su segundo libro, Actitud Positiva. La clave de tu felicidad (2026), obra que continúa el trabajo iniciado con Psicología Positiva. El camino hacia una vida más feliz y plena (2024). Ambas publicaciones plantean la importancia de desarrollar recursos personales para mejorar la calidad de vida y fortalecer el bienestar psicológico.
En aquella conversación, Court destacó la necesidad de llevar los conocimientos psicológicos a experiencias concretas, incorporando prácticas como la gratitud, la regulación emocional y la modificación de pensamientos negativos. Esta perspectiva también se refleja en la campaña, que traslada la reflexión sobre el bienestar personal hacia acciones de ayuda y compromiso con los demás.
Sobre la importancia de convertir las ideas en experiencias reales, la psicóloga señaló en esa entrevista: “No basta con entender, hay que aplicar”, destacando el valor de los cambios cotidianos sostenidos en el tiempo.
Con esta nueva iniciativa, la profesional busca extender su trabajo más allá de las publicaciones y la atención clínica, convocando a personas de distintas edades y nacionalidades a participar de una experiencia colectiva. La meta de un millón de obras buenas representa así un desafío abierto que pretende promover vínculos sociales, reconocer acciones solidarias y estimular nuevas formas de colaboración.
Las personas interesadas pueden participar gratuitamente a través de misiondaramoryalegria.com, mientras que las novedades y experiencias de la campaña se difunden mediante Instagram y TikTok, en la cuenta @misiondaramoryalegria.








