La pérdida dental afecta a más del 62% de los mayores de 15 años en Chile, según la Encuesta Nacional de Salud 2016-2017. Especialistas en implantología y ortodoncia explican cómo recuperar la función masticatoria, mejorar la sonrisa y prevenir nuevos daños.
En el marco del Mes de la Sonrisa, las cifras de salud bucal en Chile ponen en evidencia un desafío que afecta tanto el bienestar físico como la calidad de vida. Según la Encuesta Nacional de Salud 2016-2017, el 62,2% de la población de 15 años o más presenta pérdida parcial de dientes, mientras que un 5% ha perdido toda su dentadura.
El problema se acentúa con la edad. Los antecedentes recogidos por el Ministerio de Salud en estudios nacionales de 2010 indican que las personas de entre 35 y 44 años habían perdido, en promedio, 6,5 dientes. En el grupo de 65 a 74 años, la cifra llegaba a 15,8 piezas faltantes. Estos datos muestran la importancia de prevenir y tratar oportunamente las enfermedades que pueden llevar a la pérdida dental.
Entre sus principales causas se encuentran las caries no tratadas y las enfermedades periodontales, que afectan las encías y los tejidos que sostienen los dientes. Cuando estas condiciones avanzan sin tratamiento, pueden comprometer la masticación y provocar la pérdida de piezas dentales.
La pérdida dental también afecta la confianza
A las consecuencias físicas se suma el impacto emocional. La ausencia de dientes puede dificultar actividades cotidianas como comer, hablar y sonreír, además de afectar la seguridad personal y las relaciones sociales.
El Dr. Marco Mora, especialista en Periodoncia e Implantología y director clínico de Mora Pavic Odontología, explica que algunas personas evitan reír o conversar debido a la vergüenza que les provoca la pérdida dental.
“Muchas personas evitan reír o conversar por vergüenza, lo que influye de manera negativa en su vida social y laboral. Los implantes dentales permiten recuperar la función de la boca y la confianza”, señala.
El especialista advierte que la rehabilitación debe considerar la boca como un conjunto. Aunque muchas personas se preocupan primero por los dientes frontales por razones estéticas, los molares y premolares cumplen un papel fundamental en la masticación y en la distribución de las fuerzas al morder.
Cuando faltan piezas posteriores, los dientes restantes pueden recibir una carga excesiva, lo que favorece el desgaste y aumenta el riesgo de fracturas y otros daños. Por eso, la evaluación odontológica debe considerar tanto las necesidades estéticas como la función de toda la dentadura.
Implantes dentales y ortodoncia: alternativas para recuperar la sonrisa
Los implantes dentales constituyen una alternativa para reemplazar piezas perdidas en pacientes que cumplen las condiciones clínicas necesarias. La evaluación profesional permite determinar si esta opción es adecuada, considerando la salud de las encías, el estado del hueso y las necesidades de cada persona.
La alineación dental también influye en la salud bucal. Las alteraciones de la mordida pueden generar contactos inadecuados entre los dientes, desgaste del esmalte y sobrecarga en la articulación temporomandibular.
Para corregir determinadas alteraciones, existen alternativas como los alineadores transparentes, dispositivos que permiten mover los dientes de forma progresiva mediante una planificación digital. Su indicación depende del diagnóstico y de la complejidad de cada caso.
María Elsa Pavic, ortodoncista y fundadora de Mora Pavic Odontología, explica que estos tratamientos utilizan placas transparentes diseñadas a partir de una planificación computacional para guiar los movimientos dentales de manera gradual.
La elección entre alineadores, brackets u otras alternativas requiere una evaluación clínica. El objetivo no es únicamente mejorar la apariencia de la sonrisa, sino también favorecer una mordida funcional y proteger la salud bucal a largo plazo.
La prevención sigue siendo fundamental
En Chile, las enfermedades de las encías continúan representando un desafío sanitario. Un operativo de la Escuela de Odontología de la Universidad Católica, realizado en 2026 con 105 personas migrantes y refugiadas en situación de vulnerabilidad, detectó enfermedades periodontales en el 60% de los pacientes atendidos. Además, el 45% presentaba caries dental.
Aunque estos resultados corresponden a un grupo específico y no representan a toda la población chilena, muestran la importancia de facilitar el acceso a la evaluación y al tratamiento odontológico.
Durante el Mes de la Sonrisa, ambos especialistas llaman a priorizar los controles dentales periódicos, detectar a tiempo las caries y las enfermedades de las encías, y evaluar las alteraciones de la mordida. Estas medidas permiten intervenir antes de que los problemas avancen y ayudan a conservar las piezas dentales por más tiempo.
La pérdida dental no solo compromete la sonrisa. También puede afectar la alimentación, la comunicación y la confianza. Por eso, combinar prevención, diagnóstico oportuno y tratamientos adecuados es clave para proteger la salud bucal y la calidad de vida.







