La cantante chilena lanzó “Le Debo Confesar”, un sencillo sobre la ilusión y el miedo de enamorarse por primera vez. El estreno llega tras su paso por el Festival del Huaso de Olmué y sus reconocimientos en los Premios Pulsar, mientras prepara su primer concierto propio en el Teatro Caupolicán, el 15 de noviembre.
Las miradas, las indirectas y los nervios de sentir que alguien comienza a gustarte inspiran “Le Debo Confesar”, el nuevo sencillo de Alanys Lagos. La cantante chilena aborda ese momento en que la ilusión de una posible historia de amor convive con el temor a expresar los sentimientos y salir herida.
La canción retrata la mezcla de inocencia, expectativa y vulnerabilidad que aparece cuando alguien comienza a enamorarse, incluso antes de que exista una relación. Su letra pone en palabras esa confesión que muchas veces cuesta hacer, pero que ya está presente en los pensamientos.
“Esta canción nació de esa etapa tan bonita en la que alguien empieza a gustarte y, sin darte cuenta, comienzas a imaginar una historia juntos. Quise capturar esa mezcla de ilusión e inocencia que aparece cuando el corazón empieza a sentir algo que todavía no nos atrevemos a confesar”, cuenta la artista.
La idea se resume en una de las frases centrales del sencillo: “Le debo confesar que hace tiempo usted me gusta, y también me asusta enamorarme por primera vez”. Con este lanzamiento, Lagos busca conectar con quienes han vivido esa incertidumbre de querer dar el primer paso sin saber qué ocurrirá después.
Una etapa de reconocimientos y nuevos desafíos
El estreno llega en un momento importante para la carrera de Alanys Lagos, marcado por su presentación en el Festival del Huaso de Olmué y sus reconocimientos en los Premios Pulsar, donde obtuvo los galardones a Mejor Álbum de Música Ranchera y Artista del Público.
Para la cantante, estos hitos representan el resultado del trabajo realizado junto a su equipo y el vínculo que ha construido con sus seguidores.
“Haber recibido el premio lo siento como un reconocimiento a todo el esfuerzo que le hemos puesto a cada canción. Y el reconocimiento del público fue una gran sorpresa: fue muy lindo saber que la gente votó por mí”, señala.
Su relación con los escenarios comenzó durante la infancia, ligada a la tradición artística y ecuestre de la Familia Lagos. Desde pequeña participó en sus espectáculos y, con el tiempo, encontró en la música mexicana el camino para desarrollar su propia identidad artística.
Los concursos de canto y las serenatas a caballo formaron parte de ese recorrido, que también la llevó a participar en el docureality “De aquí vengo yo”, de Mega. Hoy, la artista continúa ampliando su repertorio y preparando nuevos proyectos musicales.
Alanys Lagos prepara su primer concierto en el Caupolicán
El siguiente gran desafío será su primer concierto propio en el Teatro Caupolicán, programado para el 15 de noviembre de 2026. La presentación marcará un nuevo hito en su trayectoria y le permitirá encontrarse con sus seguidores en uno de los escenarios más reconocidos de Santiago.
El espectáculo contempla cerca de una hora y media de música, una puesta en escena especialmente preparada para la ocasión y un repertorio que incluirá canciones que habitualmente no forman parte de sus presentaciones, además de algunas sorpresas.
“Es un escenario importante y, además, voy a estar presentándome en mi primer concierto sola, así que es un gran desafío. Estoy nerviosa y ansiosa también”, adelanta Lagos.
Las entradas están disponibles a través de PuntoTicket.
Mientras prepara este encuentro con el público, la cantante también trabaja en nuevos lanzamientos con los que espera dar forma a un próximo EP o álbum. Entre sus objetivos está seguir ampliando su música y llevarla a otros países.
“Se vienen nuevos proyectos y queremos seguir lanzando canciones. También siempre ha estado en mí el sueño de poder conocer otros países y estamos trabajando para eso”, concluye.
Con “Le Debo Confesar”, Alanys Lagos abre una nueva etapa musical mientras se prepara para uno de los desafíos más importantes de su carrera: presentarse por primera vez con un concierto propio en el Teatro Caupolicán.







