
La artista visual presenta 40 pinturas y esculturas que recorren más de cuatro décadas de trayectoria. La muestra será en la Casa de la Cultura de Ñuñoa.
La artista visual Bruna Truffa llega por primera vez a Ñuñoa con “Siempre habrá un mañana”, una exposición que reúne 40 pinturas y esculturas y recorre distintos momentos de sus más de 40 años de trayectoria. La muestra se inaugurará el jueves 1 de octubre en la Sala de Arte de la Casa de la Cultura de Ñuñoa, donde permanecerá abierta hasta el 30 de enero.
El título de la exposición está inspirado en la película de la directora italiana Paola Cortellesi. Para Truffa, la frase también representa una idea de esperanza y transformación frente a los momentos de dificultad.
“Si es que hoy nos sentimos un poco aplastados o amedrentados en algún momento de nuestras vidas, siempre habrá un momento después en el que las cosas van a ser distintas y uno las podrá cambiar”, comenta la artista.
Ese concepto dialoga con una obra que pone en el centro lo femenino, lo cotidiano y la cultura popular chilena. Truffa combina referencias de la historia del arte con elementos domésticos, recuerdos personales, inspiraciones asiáticas y distintas materialidades para construir un lenguaje visual propio.
Un imaginario entre lo cotidiano y lo simbólico
“Siempre habrá un mañana” reúne 40 piezas entre pinturas y esculturas. A través de ellas, la artista aborda temas como la libertad, los estereotipos, la identidad, la vida doméstica, la tradición y el progreso económico.
Lo cotidiano ocupa un lugar central en este universo. Objetos, personajes y escenas reconocibles adquieren nuevos significados y se transforman en imágenes que transitan entre lo personal y lo colectivo.
La exposición también permitirá recuperar obras que permanecieron durante años fuera de exhibición. Entre ellas destaca el políptico de cuatro piezas “Todas iban a ser reinas” (1996), una obra que Truffa considera fundamental dentro de su trayectoria.
“Es una obra que le tengo bastante cariño y que es representativa de un tiempo en el cual yo cogí una identidad, y desde allí he tirado para adelante, hasta ahora. Aunque han pasado muchísimos años, fue un comienzo concreto. Me di cuenta dónde quería ir, investigar mi trabajo y conducirlo”, sostiene.
A esta pieza se sumará una selección de “Las caminantes”, pequeñas muñecas confeccionadas en madera que incorporan llaves de cuerda en sus espaldas y que forman parte del imaginario desarrollado por la artista.
Más de cuatro décadas de trayectoria
Bruna Truffa estudió Arte en la Universidad de Chile y obtuvo un magíster en Teoría del Arte en la Universidad Autónoma de Madrid. A lo largo de su trayectoria ha presentado su trabajo en museos y galerías de España, Portugal, Francia, Argentina y Ecuador, entre otros países.
Su producción se caracteriza por la incorporación de elementos tradicionales chilenos, colores llamativos, diversas materialidades e influencias provenientes de distintas culturas.
La exposición en Ñuñoa funciona así como un recorrido por diferentes etapas de su producción, pero también como una oportunidad para volver a mirar obras antiguas desde el presente.
“Creo que mi obra se está reactualizando constantemente. Siento que tengo una especie de sensibilidad para interpretar el futuro o ver ciertas cosas. Digo ‘oye, esto está yendo para ese lado…’. Un ejercicio que más o menos controlo, pero que, en esta muestra, me es útil para trabajar la sensibilidad y abordar un espacio en el que no he estado”, concluye Truffa.
Coordenadas
Exposición: “Siempre habrá un mañana”, de Bruna Truffa.
Inauguración: jueves 1 de octubre de 2026.
Lugar: Sala de Arte de la Casa de la Cultura de Ñuñoa.
Dirección: Av. Irarrázaval 4055, Ñuñoa.
Hasta: 30 de enero.
Horario: lunes a sábado, de 9:00 a 20:00 horas.







