En un escenario marcado por el aumento de la tecnología y la inteligencia artificial, Fundación ArtMeet Cultura plantea que las experiencias artísticas cumplen un rol relevante en la formación integral de las nuevas generaciones e invita al 3er Interescolar de Artes “Ven a Crear en Las Condes”, cuyo jurado está integrado por Luz Barros, Catalina Zabala, Benito Rojo y Trini Guzmán en arte, y por José Ignacio Ariztía, Pablo Bendersky, Yoyo Otero, Josefina Parodi, Magdalena Prieto, Gonzalo Montero y Matías Oviedo en música, entre otros.
La inteligencia artificial ya forma parte de la conversación educativa en Chile. Niños y jóvenes están creciendo en un entorno donde pueden acceder en segundos a imágenes, textos, música e información generada por tecnología. En paralelo, las comunidades educativas enfrentan el desafío de fortalecer habilidades que son esencialmente humanas: expresarse, relacionarse con otros, imaginar, crear y manejar la frustración.
En este contexto, el arte y la música pueden constituir espacios relevantes para el bienestar emocional y el desarrollo socioemocional.
Desde Fundación ArtMeet Cultura, organización que desarrolla el 3er Interescolar de Artes “Ven a Crear en Las Condes”, identifican seis razones para fortalecer estas experiencias dentro y fuera de los colegios:
1. Permiten expresar emociones que no siempre se pueden poner en palabras
Un niño no siempre sabe explicar qué siente. Pintar, dibujar, tocar un instrumento, cantar o crear una obra permite utilizar otros lenguajes para expresar ideas y emociones.
“Muchas veces los niños pueden comunicar a través de una imagen o de una canción algo que todavía no logran explicar con palabras. Por eso es importante que tengan distintos caminos para expresarse”, explica María Consuelo Thomas, directora de Fundación ArtMeet Cultura y magíster en Educación de NYU.
2. Generan un espacio para desconectarse de la presión por obtener una respuesta correcta
En buena parte de la experiencia escolar existen instrucciones, evaluaciones y resultados esperados. El proceso artístico abre otro tipo de espacio: experimentar, probar, cambiar y equivocarse.
Para Natalia Garretón, artista visual, profesora UC e impulsora de Fundación ArtMeet Cultura, “crear permite que un niño experimente sin que todo tenga que estar bien o mal. El proceso también tiene valor”.
3. Fortalecen la confianza y la percepción de logro
Terminar una obra, aprender una canción o atreverse a mostrar una creación frente a otros puede generar una experiencia concreta de logro.
El valor no está necesariamente en la calidad artística del resultado, sino en haber sido capaz de comenzar un proceso, sostenerlo, superar la frustración de la idea versus lo que se logra, y finalmente compartirlo.
4. Favorecen la conexión con otros
La música y las artes también pueden ser experiencias colectivas. Una banda, una obra grupal o un proyecto artístico requieren escuchar, colaborar, tomar decisiones y respetar las ideas de otros.
“Cuando los niños crean juntos tienen que aprender a escuchar y ponerse de acuerdo. El resultado es importante, pero también lo que ocurre entre ellos durante ese proceso”, plantea Thomas.
5. Desarrollan habilidades especialmente relevantes en tiempos de IA
La inteligencia artificial puede generar una imagen, una canción o un texto en pocos segundos. Pero la educación enfrenta ahora una pregunta distinta: ¿cómo fortalecemos la capacidad de los niños para imaginar, hacerse preguntas, tomar decisiones y darle sentido a lo que producen?
Para ArtMeet Cultura, las artes ofrecen un espacio concreto para ejercitar creatividad, pensamiento crítico, curiosidad, sensibilidad y capacidad de exploración.
“En tiempos de IA, no necesitamos elegir entre tecnología y arte. Necesitamos niños capaces de utilizar la tecnología, pero que también conserven la capacidad de imaginar sin ella”, señala Thomas.
6. Abren espacios de participación para niños con distintas habilidades y formas de aprender
El arte permite que niños que no necesariamente destacan en determinadas asignaturas encuentren otras maneras de participar, mostrar capacidades y sentirse parte de una comunidad.
Esa es una de las premisas de Fundación ArtMeet Cultura: crear es para todos.
“Nos interesa que el arte no sea visto como una actividad reservada para los niños que tienen talento. Queremos que cualquier niño pueda acercarse, probar y descubrir qué tiene para expresar”, explica Garretón.
Una experiencia que busca llevar esta conversación a las comunidades educativas
Estas seis dimensiones forman parte del enfoque del 3° Interescolar de Artes “Ven a Crear en Las Condes”, organizado por Fundación ArtMeet Cultura y realizado en alianza con la Corporación Cultural de Las Condes.
Bajo el concepto “Fuego interno”, el encuentro reunirá este año a 28 comunidades educativas y se realizará el 17 y 18 de octubre en el Parque Santa Rosa de Apoquindo, con entrada gratuita.
El Interescolar ya ha impactado a más de 30 mil niños y jóvenes de 19 comunas del país en sus versiones anteriores.
Durante septiembre las obras postulantes serán evaluadas por un jurado integrado por Luz Barros, Totoy Zamudio, Catalina Zabala, Benito Rojo y Trini Guzmán, Javiera Marambio,Paula Salas y Paulina Bunster en arte, y por José Ignacio Ariztía, Pablo Bendersky, Yoyo Otero, Josefina Parodi, Magdalena Prieto, Gonzalo Montero y Matías Oviedo en música.
La programación de octubre incluirá las obras seleccionadas, música, talleres y actividades para las familias. Uno de los principales hitos será Arte in Situ, experiencia en la que niños trabajarán junto a artistas para crear obras en vivo frente al público.
Para ArtMeet, el desafío es que el Interescolar no sea solamente una instancia de exhibición, sino una oportunidad para volver a poner sobre la mesa una pregunta que atraviesa a las comunidades educativas: qué lugar queremos darle al arte, la creatividad y la expresión emocional en la formación de los niños y jóvenes que crecerán junto a la inteligencia artificial.







