Una solución de inteligencia artificial conversacional integrada en Chile y que hoy forma parte de la operación global de CGS Nexus obtuvo la certificación ISO/IEC 42001, estándar internacional que pone el foco en aspectos críticos para la adopción empresarial de IA, como gobernanza, seguridad, gestión de riesgos y supervisión humana.
La inteligencia artificial avanza rápidamente dentro de las empresas, pero con su expansión también aumentan las preguntas sobre sus límites: cómo se protegen los datos, quién supervisa sus decisiones, cómo se gestionan sus riesgos y qué garantías existen detrás de las soluciones que comienzan a intervenir en procesos cada vez más relevantes para las organizaciones.
En este escenario, CGS Nexus obtuvo recientemente la certificación internacional ISO/IEC 42001:2023 para su Sistema de Gestión de Inteligencia Artificial, estándar específicamente diseñado para establecer requisitos de gobernanza, desarrollo, implementación, operación, monitoreo y mejora continua de sistemas de IA.
El alcance de la certificación reconoce a la compañía en sus distintos roles dentro del ecosistema de inteligencia artificial: como productor de ALMA AI y Cicero AI, proveedor de servicios y usuario de estas tecnologías a nivel corporativo.
Más allá del reconocimiento internacional, el hito tiene un componente local. ALMA AI fue integrado en nuestro país por el equipo de CGS Nexus Chile y posteriormente se incorporó a la operación global de la compañía, llevando una solución desde Chile a otras operaciones y mercados de CGS.
“Hoy el desafío ya no es simplemente tener acceso a inteligencia artificial. La verdadera discusión está en cómo las empresas la incorporan de manera segura, responsable y con controles que permitan gestionar los riesgos que trae consigo. Esta certificación nos entrega un marco internacional para hacerlo y refuerza el respaldo que queremos ofrecer a las organizaciones que confían sus procesos e información a CGS”, señala Pablo Rossel, CEO de CGS Nexus LATAM.
De Chile a la operación global
ALMA es una solución de inteligencia artificial conversacional que integra tecnologías de clase mundial para interactuar con personas y automatizar procesos de atención. A diferencia de una herramienta de IA de uso general, su foco está en incorporar esta tecnología a procesos concretos de negocio, donde debe responder a requerimientos de continuidad operacional, seguridad, velocidad y manejo de información.
La plataforma ya ha sido implementada en Chile tanto en organizaciones públicas como privadas. Entre sus casos de éxito se encuentran empresas del sector retail, electrodomésticos e incluso organismos estatales, además de operaciones con clientes en Estados Unidos.
Para Marcos Almendras, gerente de Transformación de CGS Nexus Chile y líder del equipo que desarrolló ALMA AI, la discusión empresarial está cambiando precisamente porque acceder a inteligencia artificial dejó de ser la principal barrera.
“El acceso a la IA se democratizó. El desafío para las empresas ahora es incorporarla realmente a sus procesos y hacerlo con la velocidad que exige el mercado, pero también con seguridad y gobernanza. ALMA nació en Chile precisamente para ayudar a cerrar esa brecha: llevar la inteligencia artificial desde la experimentación a procesos concretos de negocio. Que hoy esta solución sea parte de la operación global de la compañía demuestra también que desde Chile podemos desarrollar tecnología con alcance internacional”, afirma Almendras.
IA: Innovación, pero responsable
ISO/IEC 42001 es el primer estándar internacional de sistemas de gestión específicamente orientado a inteligencia artificial. Su objetivo es establecer un marco para que las organizaciones puedan gestionar esta tecnología de manera responsable durante todo su ciclo de vida.
En el caso de CGS Nexus, la certificación valida la implementación de controles, políticas, prácticas de gestión de riesgos y mecanismos de supervisión, incluyendo ámbitos como seguridad, privacidad y protección de datos, responsabilidad, supervisión humana, transparencia y monitoreo continuo.
Estos elementos adquieren especial relevancia a medida que la IA deja de utilizarse únicamente para tareas experimentales y comienza a participar en procesos que involucran clientes, ciudadanos, trabajadores e información corporativa.
“La innovación no puede avanzar separada de la responsabilidad. Mientras más profundamente se integra la inteligencia artificial en las organizaciones, más importante es saber qué controles existen detrás de ella, cómo se protege la información y quién responde por las decisiones y procesos en los que participa. Ese es probablemente uno de los grandes desafíos que viene para la adopción empresarial de IA”, agrega Rossel.






