El uso intensivo de sistemas de calefacción durante el invierno aumenta el riesgo de accidentes por fugas de gas, fallas eléctricas y mala combustión. Especialista de AIEP entrega recomendaciones clave para prevenir emergencias y mejorar la eficiencia energética en los hogares.
Con la llegada de las bajas temperaturas y las lluvias, miles de familias comienzan a utilizar estufas y sistemas de calefacción de forma más frecuente. Sin embargo, el uso de equipos sin mantención preventiva puede transformarse en un peligro silencioso dentro del hogar, aumentando el riesgo de incendios, fugas de gas, fallas eléctricas e intoxicaciones por monóxido de carbono.
Frente a este escenario, Óscar Arredondo, jefe nacional de especialidades de la Escuela de Ingeniería, Energía y Tecnología de AIEP, hizo un llamado a reforzar las medidas de prevención y realizar revisiones periódicas antes de enfrentar la temporada invernal.
“Una estufa sin mantención no solo pierde eficiencia, también puede transformarse en un riesgo para las personas, ya sea por fugas de gas, fallas eléctricas o emisiones contaminantes producto de una mala combustión”, advirtió el especialista.
Mantención preventiva y ventilación: claves para evitar accidentes
El académico explicó que muchos accidentes domésticos asociados a la calefacción pueden prevenirse con acciones simples, pero fundamentales. Entre ellas, destacó la importancia de revisar el estado general de los equipos antes de su uso, verificar conexiones eléctricas y mantener siempre una adecuada ventilación en los espacios cerrados.
Además, enfatizó que las estufas a gas o parafina requieren especial cuidado durante el invierno, ya que una combustión deficiente puede generar gases altamente peligrosos para la salud.
“Muchas veces las señales son pequeñas, como olor extraño, humo o una llama irregular. Detectarlas a tiempo puede evitar accidentes y proteger la salud de las familias”, explicó Arredondo.
Recomendaciones para usar estufas de forma segura este invierno
El especialista de AIEP entregó una serie de recomendaciones para reducir riesgos y mejorar el rendimiento de los sistemas de calefacción durante los meses más fríos:
- Realizar mantención preventiva antes del primer uso, incluyendo limpieza de quemadores y revisión de mangueras, cables y conexiones.
- Ventilar los espacios diariamente para evitar acumulación de gases nocivos.
- Utilizar siempre el combustible recomendado por el fabricante.
- Revisar enchufes y alargadores, evitando sobrecargas eléctricas.
- Mantener las estufas alejadas de materiales inflamables como cortinas, muebles o ropa.
- No dejar equipos encendidos sin supervisión, especialmente durante la noche.
- Acudir a servicios técnicos autorizados frente a cualquier falla o comportamiento inusual.
Monóxido de carbono: el peligro invisible del invierno
Uno de los principales riesgos durante esta época es la exposición al monóxido de carbono, gas tóxico que puede generarse por una combustión incompleta en ambientes poco ventilados.
Por ello, el docente insistió en que la prevención y la mantención periódica son fundamentales no solo para evitar accidentes, sino también para mejorar la eficiencia energética de los equipos y reducir el consumo en el hogar.
“Una correcta mantención permite enfrentar el invierno de manera más segura, eficiente y responsable”, concluyó el especialista.







