Las hortalizas cultivadas en la Huerta Comunitaria fueron entregadas al ELEAM de Huechuraba, beneficiando a adultos mayores en situación de vulnerabilidad.
La primera cosecha de la Huerta Comunitaria del Edificio Consistorial de Huechuraba ya dio sus frutos. Las verduras y hortalizas cultivadas durante los últimos meses fueron donadas al Establecimiento de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM) de la comuna, en una iniciativa que combina sustentabilidad, participación comunitaria y apoyo a quienes más lo necesitan.
La actividad reunió al alcalde de Huechuraba, Maximiliano Luksic, concejales y al equipo de la Dirección de Medio Ambiente, encabezado por su director, José Manuel Rebolledo, quienes celebraron este importante hito del proyecto inaugurado en abril pasado.
Una cosecha con sentido social
De la huerta surgieron productos como acelgas, kale, lechugas, zanahorias, rúcula, rumex y rabanitos, cultivados de manera responsable y destinados a generar un impacto positivo en la comunidad.
Tras la cosecha, las hortalizas fueron cuidadosamente seleccionadas y empaquetadas para su entrega al ELEAM de Huechuraba, donde fueron recibidas con alegría y gratitud por parte de los residentes y equipos del establecimiento.
Alimentos frescos para las personas mayores
La delegación municipal se trasladó hasta el recinto ubicado en calle Girasoles para concretar la entrega de los productos.
Las verduras cosechadas serán incorporadas a la preparación de comidas saludables para las personas mayores que viven en el establecimiento, aportando alimentos frescos y de calidad a su alimentación diaria.
La iniciativa permitió transformar el trabajo realizado en la huerta en una ayuda concreta para adultos mayores en situación de vulnerabilidad, fortaleciendo además los vínculos entre la comunidad y sus instituciones.
Sustentabilidad y compromiso con la comunidad
La Huerta Comunitaria del Edificio Consistorial forma parte de las acciones impulsadas por el municipio para promover prácticas sostenibles y fomentar el cuidado del medio ambiente.
Sin embargo, su impacto va más allá del ámbito ecológico.
Esta primera cosecha simboliza cómo los proyectos de sustentabilidad también pueden convertirse en herramientas de solidaridad, bienestar comunitario y apoyo a quienes más lo necesitan.
Con esta entrega, el municipio reafirma su compromiso con el desarrollo de iniciativas que contribuyan al cuidado del entorno, la participación ciudadana y la calidad de vida de los vecinos y vecinas de Huechuraba.







