Historiadoras feministas cuestionan prioridades de FONDECYT 2027

La Red de Historiadoras Feministas acusa un trato desigual hacia las Humanidades, Artes y Ciencias Sociales y advierte que la medida puede profundizar las brechas de género en el financiamiento científico.

La Red de Historiadoras Feministas manifestó su preocupación por las áreas prioritarias definidas para el concurso FONDECYT Postdoctoral 2027, debido a que la convocatoria destina el 70% del financiamiento a áreas vinculadas principalmente con STEM, dejando un 30% para las Humanidades, Artes y Ciencias Sociales (HACS).

Para la organización, esta decisión representa un retroceso para la investigación en las HACS y podría profundizar las brechas de género existentes en el sistema científico nacional. La Red cuestiona, además, que la definición de estas prioridades se haya realizado sin una consulta previa con la comunidad científica y otros actores del sistema de investigación.

“Esta decisión no puede sino ser interpretada como una política de exclusión de las HACS de las áreas relevantes en la producción de conocimiento del país. Es una medida equívoca, inadecuada y arbitraria”, señala la organización.

Una decisión que, según la Red, contradice la ley

La Red de Historiadoras Feministas sostiene que la distribución definida para FONDECYT Postdoctoral 2027 debe analizarse a la luz de la Ley 21.105, que creó el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

La normativa establece entre sus ámbitos de acción el desarrollo de las ciencias, las artes y las humanidades, y señala que las políticas, planes y programas deben promover la investigación “en todas las áreas del conocimiento”.

Asimismo, la ley contempla entre las funciones del Ministerio fomentar la investigación y la generación de conocimiento en ciencias naturales, ingeniería y tecnología, ciencias médicas y de la salud, ciencias agrícolas, ciencias sociales, artes y humanidades.

La normativa también plantea la necesidad de mantener un adecuado equilibrio entre la investigación orientada por la curiosidad y aquella vinculada con objetivos de desarrollo del país y sus regiones.

Para la organización, estos principios son fundamentales para garantizar el pluralismo y la democratización de la producción de conocimiento financiada con recursos públicos.

La Red también cuestiona el proceso mediante el cual se definieron las áreas prioritarias. A su juicio, la medida no consideró instancias suficientes de diálogo con universidades, instituciones públicas y privadas, asociaciones de investigadores y otros actores del sistema de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

Según la organización, la propia Ley 21.105 establece la necesidad de promover la coordinación con estos actores para definir los desafíos estratégicos del país y orientar las políticas públicas.

“Las decisiones sobre las prioridades de investigación deben considerar a la comunidad científica y a las instituciones que producen conocimiento en las distintas áreas. Excluir este diálogo debilita la legitimidad de una medida que tendrá consecuencias concretas sobre las trayectorias de investigación”, sostiene la Red.

El impacto en las brechas de género

Uno de los principales argumentos del manifiesto apunta al impacto que esta distribución del financiamiento podría tener sobre la participación de las mujeres en la investigación.

La Red recuerda que el propio Ministerio de Ciencia ha impulsado durante los últimos años políticas destinadas a reducir las brechas de género en el sistema científico, entre ellas la Política Nacional de Igualdad de Género en Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, aprobada en 2021, y el plan de acción “50/50 para el 2030”.

A estas iniciativas se suman herramientas como la Huella de Género y los Proyectos INES de Género, orientados a promover acciones afirmativas, eliminar barreras y disminuir las brechas entre hombres y mujeres en investigación, desarrollo, innovación y producción de conocimiento.

De acuerdo con los diagnósticos desarrollados en el marco de los proyectos INES de Género, existe una división sexual del trabajo investigativo. Las mujeres científicas tienden a concentrarse en mayor medida en las Humanidades, Artes y Ciencias Sociales y presentan una menor representación en las áreas STEM.

Por ello, la Red advierte que reducir las oportunidades de financiamiento para las HACS podría tener un efecto desigual sobre las investigadoras.

“Una política que relegue a las HACS a un espacio marginal, con acceso solo al 30% del financiamiento, profundiza y reproduce barreras que las políticas públicas han buscado reducir durante los últimos años”, plantea el manifiesto.

La organización vincula esta situación con el mandato establecido en la Ley 21.105 de promover la perspectiva de género y la participación equitativa de mujeres y hombres en todos los ámbitos de la ciencia, tecnología e innovación.

Un llamado a revisar la medida

Para la Red de Historiadoras Feministas, la definición de prioridades para FONDECYT Postdoctoral 2027 constituye un retroceso en materia de equidad de género y acceso al financiamiento científico.

La organización advierte que la menor valoración de las HACS también puede reproducir desigualdades históricas en la producción de conocimiento y limitar las oportunidades de investigadoras que desarrollan su trabajo en estas disciplinas.

En ese contexto, la Red hace un llamado a las autoridades, instituciones académicas y organizaciones de la sociedad civil a pronunciarse y revisar la medida.

Asimismo, solicita formalmente el pronunciamiento de la Ministra de la Mujer y la Equidad de Género respecto de las consecuencias que esta política podría tener para las mujeres investigadoras.

“En un escenario donde se cuestionan aspectos fundamentales de la humanidad, una visión humanista de las ciencias y la investigación resulta indispensable para construir sociedades más igualitarias, democráticas y capaces de comprender sus propios desafíos”, concluye la Red de Historiadoras Feministas.

Isabel Chandía

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