La iniciativa municipal promueve jardines que entreguen alimento y refugio a aves y polinizadores. Más de 60 vecinos ya han certificado sus espacios.
Con la llegada de la primavera, los jardines de Vitacura recuperan sus colores y reciben nuevos visitantes. En este contexto, la Certificación de Jardines por la Biodiversidad invita a los vecinos a transformar estos espacios en lugares que aporten al cuidado de la naturaleza y favorezcan la presencia de distintas especies en la comuna.
La iniciativa promueve prácticas sencillas de jardinería sustentable que permiten mejorar las condiciones para aves, polinizadores y otros organismos, al mismo tiempo que contribuyen a fortalecer los corredores biológicos de Vitacura.
Hasta ahora, más de 60 vecinos han certificado sus jardines, incorporando acciones orientadas a mejorar el suelo, utilizar especies adecuadas para el entorno y hacer un uso más eficiente de los recursos.
Pequeños cambios que favorecen la biodiversidad
Uno de los primeros pasos consiste en cuidar y enriquecer el suelo. Para ello, se recomienda incorporar compost, hojas secas o mulch, materiales que ayudan a mantener la humedad y mejorar sus condiciones.
También es importante preferir plantas nativas, ya que están adaptadas a las características del entorno local. A esto se pueden sumar especies que aporten alimento para polinizadores y espacios que sirvan como refugio para la fauna.
“Cada jardín puede aportar a la biodiversidad de Vitacura. Con prácticas sencillas, como cuidar el suelo, usar plantas nativas y hacer un uso eficiente del agua, podemos generar espacios que entreguen refugio y alimento a distintas especies y, al mismo tiempo, fortalecer los corredores biológicos de la comuna”, señala Diego Larraín, director de Sustentabilidad e Innovación de Vitacura.
Menos agua y más vida
El uso responsable del agua también cumple un papel importante. La recomendación es incorporar especies de bajo requerimiento hídrico y optimizar los sistemas de riego, especialmente durante los meses de mayor temperatura.
Incluso en espacios pequeños es posible sumar nuevas prácticas. Un huerto puede complementar el jardín y aportar diversidad, mientras que evitar productos químicos y preferir alternativas naturales ayuda a proteger a polinizadores y otros organismos.
Además, quienes cuentan con espacio pueden incorporar pequeños puntos de agua y refugios para la fauna, generando condiciones que favorezcan la presencia de distintas especies.
De esta manera, los jardines pueden transformarse en pequeños espacios de apoyo a la naturaleza dentro de la ciudad. Cada decisión sobre qué plantar, cómo regar y cómo cuidar el suelo puede contribuir a fortalecer la biodiversidad de Vitacura.
La Certificación de Jardines por la Biodiversidad busca precisamente impulsar este cambio desde los hogares y sumar cada vez más espacios privados a una red comunal que favorezca la conservación de la naturaleza.
Para conocer más sobre la iniciativa y sus recomendaciones, se puede consultar vitacurasustentable.cl.







