La artista mapuche presenta “Nudos: El origen de la ciudad”, una exposición que reúne cerámica, pintura, serigrafía, fotografía y video para explorar la memoria, el territorio y los saberes ancestrales presentes bajo el paisaje urbano.
En medio del ritmo acelerado de Santiago, la artista visual mapuche Fabiola Lefiman, Wizüfe, propone detenerse y mirar la ciudad desde otro lugar. Su exposición “Nudos: El origen de la ciudad”, inaugurada en el Museo de Santiago Casa Colorada, recupera la memoria territorial que permanece bajo el cemento y las construcciones de la capital.
La muestra propone un recorrido por la memoria, el territorio y los saberes ancestrales, a través de esculturas en cerámica, pintura, serigrafía, fotografía, video y performance. En conjunto, estas disciplinas construyen un diálogo entre la materia y las huellas de un territorio que continúa transformándose.
El concepto que articula la exposición es el Püron, que significa nudo, una imagen que representa la conexión entre tiempos, personas y territorios. Desde esta idea, Lefiman vincula la experiencia urbana contemporánea con las raíces culturales e históricas del pueblo mapuche.
Su propuesta pone el foco en aquello que permanece aunque el paisaje cambie: los conocimientos, las memorias y las formas de relacionarse con el territorio que se transmiten entre generaciones.
Un conocimiento que nace del territorio
El trabajo de Fabiola Lefiman incorpora técnicas ancestrales de alfarería y materiales vinculados al entorno, entre ellos fibras naturales y pita presente en el territorio urbano.
Desde una mirada occidental, su formación podría definirse como autodidacta. Sin embargo, la artista explica que el origen de su técnica está relacionado con un proceso de aprendizaje diferente, basado en la memoria y en una conexión espiritual con sus ancestros.
“Aprendo esta técnica de trabajo a través del Peuma (sueño), mediante una conexión espiritual directa y cotidiana con los ancestros, quienes revelan el lenguaje de la materia, la forma de moldear la greda y el trato con el territorio”.
A este conocimiento, Lefiman suma la observación, la intuición y el trabajo constante con las manos. El modelado y el bruñido de las piezas, realizado con piedras de basalto, forman parte de un proceso que la artista entiende como una manera de aprender a relacionarse con la materia.
Así, la greda adquiere un significado que va más allá de su condición de material artístico. Se convierte en un medio para establecer una conexión con el territorio y con una memoria que permanece viva.
Cerámica, pintura y performance para contar una historia
“Nudos: El origen de la ciudad” reúne distintas disciplinas que se complementan para construir una experiencia centrada en las huellas del territorio.
Las esculturas cerámicas son modeladas a mano mediante técnicas ancestrales. Luego, las piezas son pulidas con piedras de basalto y, en algunos casos, intervenidas con fibras vegetales.
El video performance registra acciones corporales desarrolladas en relación con el entorno. La fotografía, en tanto, documenta el proceso creativo y la interacción de las obras con el paisaje urbano.
A través de la serigrafía, Lefiman incorpora una dimensión gráfica a la exposición, utilizando símbolos y elementos visuales sobre papel. La pintura, por su parte, profundiza en las tonalidades de la tierra y el agua, además de incorporar trazos que evocan la memoria territorial.
Las distintas materialidades terminan formando un mismo lenguaje. Como un nudo, cada disciplina se conecta con las demás para construir una reflexión sobre el origen, la memoria y el territorio.
Mirar la ciudad desde antes de la ciudad
Para Fabiola Lefiman, el origen de lo colectivo no se encuentra solamente en el cemento, las calles o la arquitectura. También está en la memoria de quienes habitaron y habitan el territorio.
Desde esa perspectiva, su obra recupera saberes ancestrales y los instala en el presente. El resultado es un diálogo con el Santiago contemporáneo, una ciudad en la que también existe una importante presencia de población mapuche.
En este contexto, “Nudos: El origen de la ciudad” puede entenderse como una forma de resistencia y de renacimiento. La exposición busca recuperar conocimientos y formas de relación con el territorio que, pese a las transformaciones urbanas, continúan presentes.
Andrés Mosqueira, director del Museo de Santiago Casa Colorada, destacó precisamente esta mirada sobre la historia de la capital y el trabajo que desarrolla el recinto para rescatar la idea de una ciudad habitada antes de la fundación española.
“Creemos que (la exposición) es una forma de hacer conexión con ese pasado ancestral que es tan potente en la ciudad”, señaló Mosqueira.
La exposición invita, de esta manera, a mirar un origen que no siempre está a la vista. Un origen construido por memorias, vínculos, territorios y saberes que continúan sobreviviendo bajo las capas de la ciudad contemporánea.
Visita la exposición
“Nudos: El origen de la ciudad” estará abierta hasta el 23 de octubre en el Museo de Santiago Casa Colorada, ubicado en Merced 860, a pasos de Metro Plaza de Armas.
La exposición de Fabiola Lefiman propone recorrer distintas formas de entender la memoria ancestral y observar cómo esta puede permanecer, transformarse y volver a emerger en medio de la ciudad.






