Tras un arranque sensacional, el elenco cruzado se desvaneció en pelotazos y modificaciones de Daniel Garnero que poco aportaron a levantar el predecible esquema del cuadro estudiantil.
El Arena Claro, recibió por primera vez al cuadro de Macul en medio de una fiesta que protagonizaron las 20 mil personas que asistieron al reducto de la precordillera. Un partido que, por historia, ya resulta atractivo. Los primeros minutos validaron su rótulo de clásico con una pelota que los 4’, Daniel González, le sacó de la línea al Javier Correa.
Sin embargo, el mediocampo cruzado a través de Matías Palavecino y un inspirado Jhojan Valencia, comenzaron a tomar paulatinamente las riendas del partido. Fue así como a los 7’, una jugada de Clemente Montes finalizó con el autogol de Arturo Vidal, desatando la euforia de los cruzados. Sin duda, un empuje anímico que levantó la intensidad de los dirigidos por Daniel Garnero. Una actitud que se mantuvo hasta la primera hora del primer tiempo con innumerables oportunidades, donde la ansiedad e impericia les jugó una mala pasada a los cruzados.
El fútbol se gana con goles y las farras se pagan caro. Colo Colo, reorganizó su zona defensiva y comenzó a tener el balón. Así fue como como a los 41’ y 45’, Javier Correa, se transformó en el verdugo de la noche con dos anotaciones. La primera un bombazo que dejó estático a Bernedo y, tras cartón, una desinteligencia de la zaga que le permitió anotar su segunda conquista, instalando la desazón en el otrora San Carlos de Apoquindo. Un balde de agua fría para un equipo que tuvo todo a su favor, para consolidar una ventaja más abultada.
La salida de Juan Francisco Rossel, quien hasta ese minuto le estaba dando un paseo a Arturo Vidal, también contribuyó en la falta de profundidad que la Católica manifestó en los minutos siguientes. Quizás, uno de los mejores partidos que ha realizado con la camiseta de la franja.
El segundo tiempo fue un trámite: Colo Colo se replegó y ordenó sus piezas defensivas para salir de contragolpe. A su vez, el estratego cruzado materializó el ingreso de Fernando Zampedri, Fernando Zuqui y Diego Corral. Sin embargo, la salida de Plavecino, Montes y Rossel, terminó por desfigurar más aún el juego del equipo. Excesivos balonazos, sumado a sucesivas interrupciones consolidaron la tranquilidad del cuadro albo que terminó ganando sin sufrir para escapar a la punta del campeonato.
Ahora los de la franja, deberán concentrase en el partido del próximo 28 de mayo contra Boca Juniors de Argentina en la mítica Bombonera. Un lance que definirá su pasaje a la segunda ronda de Copa Libertadores. Sin dudas, la gran apuesta de Daniel Garnero. Hoy ofreció un esquema que no evidenció mayor evolución y, a su vez, reflejó su interés de adjuntar todas las fichas para el cotejo a disputarse en Buenos Aires. Ojalá las cartas jueguen a su favor, ya que en el fútbol de vive de resultados y no de buenas intenciones.
Foto: @cruzados






