El 45% de los hogares chilenos no logra llegar a fin de mes y el 72% mantiene algún tipo de deuda. Especialistas sostienen que enseñar educación financiera desde la niñez es clave para formar adultos con mejores herramientas para administrar su dinero.
El aumento del endeudamiento y las dificultades económicas que enfrentan miles de familias en Chile reabrieron el debate sobre la importancia de la educación financiera desde la infancia. Mientras el 45% de los hogares afirma que sus ingresos no alcanzan para cubrir todos los gastos del mes y el 72% mantiene algún tipo de deuda, expertos plantean que formar hábitos de ahorro, planificación y consumo responsable desde edades tempranas puede marcar una diferencia en la vida adulta.
Según un estudio de Ipsos, además, nueve de cada diez personas han debido reducir sus gastos durante este año, reflejando un escenario económico desafiante para gran parte de los hogares.
Más que aprender de dinero
Para Good Neighbors Chile, la educación financiera va mucho más allá de enseñar conceptos como ahorro, presupuesto o inversión. También implica desarrollar habilidades como el autocontrol, la planificación, la toma de decisiones y el manejo de las emociones, factores que influyen directamente en la forma en que las personas administran sus recursos.
“Solemos pensar que la educación financiera consiste únicamente en aprender sobre números o cuentas, pero nuestras decisiones económicas están profundamente influenciadas por el autocontrol, la capacidad de planificar y el manejo de las emociones. Esas habilidades comienzan a desarrollarse durante la infancia”, explica Juan Pablo Muñoz, gerente de Proyectos Sociales de Good Neighbors Chile.
Con ese objetivo, la organización desarrolla Finanzas en Acción, un programa dirigido a estudiantes que busca acercar la educación financiera mediante metodologías participativas y experiencias prácticas adaptadas a cada etapa del desarrollo.
A través de juegos, dinámicas grupales y situaciones cotidianas, niños y adolescentes aprenden sobre ahorro, inversión, interés, impuestos, contratos y medios de pago, comprendiendo cómo estas decisiones forman parte de su vida diaria.
“Saber ahorrar no depende solo de conocer conceptos económicos. También implica aprender a postergar una gratificación, distinguir entre una necesidad y un deseo, asumir responsabilidades y reflexionar antes de tomar una decisión de consumo. Son aprendizajes que acompañarán a las personas durante toda su vida”, agrega Muñoz.
Preparar a las nuevas generaciones
Como parte de esta iniciativa, estudiantes del Sun’s School de Pudahuel participaron recientemente en una jornada junto al especialista en educación financiera Francisco Ackermann, quien compartió herramientas para comprender el valor del dinero desde edades tempranas.
“Todos los niños deberían aprender desde pequeños el valor del ahorro, del esfuerzo y del cuidado del dinero. Son conocimientos que muchas veces no se enseñan formalmente y que terminan marcando la forma en que enfrentamos nuestras finanzas cuando somos adultos”, señala Ackermann.
El experto destaca que las emociones tienen un papel determinante en las decisiones de consumo.
“Gran parte de nuestras decisiones de compra nacen desde las emociones. Compramos cuando estamos felices, cuando estamos tristes o cuando actuamos por impulso. Por eso, aprender a reconocer esas emociones es tan importante como entender cómo funciona una cuenta de ahorro o un presupuesto familiar”, afirma.
Desde Good Neighbors Chile sostienen que fortalecer la educación financiera desde la infancia contribuye a formar personas más autónomas, responsables y preparadas para enfrentar los desafíos económicos del futuro.
“No buscamos formar expertos en economía. Queremos que niños y jóvenes desarrollen herramientas para analizar sus decisiones, actuar con responsabilidad y construir proyectos de vida con mayor autonomía y confianza. En un contexto donde muchas familias enfrentan dificultades económicas, entregar estas herramientas desde temprano puede marcar una diferencia para las próximas generaciones”, concluye Muñoz.







