Día Mundial de la Hipertensión: Cómo reconocer sus primeros síntomas y prevenir sus riesgos

Día Mundial de la Hipertensión: Cómo reconocer sus primeros síntomas y prevenir sus riesgos

Cada 17 de mayo se conmemora esta fecha impulsada a nivel internacional para crear conciencia sobre una enfermedad silenciosa, que afecta a millones de personas en el mundo.

Especialistas llaman a estar atentos a las señales de alerta, controlar periódicamente la presión arterial y mantener hábitos saludables.

La hipertensión arterial -con una prevalencia nacional del 27,85% en adultos y 70,6% en adultos mayores- es una de las enfermedades crónicas más frecuentes y, al mismo tiempo, una de las más silenciosas.

Dicha enfermedad es una condición en la que la presión con la que circula la sangre por las arterias se mantiene elevada de manera persistente, obligando al corazón y a los vasos sanguíneos a trabajar con mayor esfuerzo. Es como si una manguera tuviera demasiada presión constantemente y con el tiempo se puede dañar.

En ese contexto, cada 17 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Hipertensión, fecha instaurada en 2005 por la Liga Mundial de Hipertensión (World Hypertension League) con el objetivo de promover la prevención, el diagnóstico precoz y el control de esta enfermedad en la población. Dicha efeméride busca reforzar el llamado a realizar controles periódicos y adoptar estilos de vida saludables que permitan disminuir sus riesgos.

Aunque muchas personas pueden vivir años sin síntomas evidentes, la hipertensión puede provocar graves complicaciones de salud si no es detectada y tratada oportunamente, entre ellas infartos, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia cardíaca, daño renal y problemas visuales.

 

¿Cuáles son los primeros síntomas?

Uno de los principales problemas de la hipertensión es que muchas veces no presenta síntomas claros, motivo por el cual es conocida como la “enfermedad silenciosa”. Sin embargo, en algunos casos pueden aparecer señales de alerta, especialmente cuando la presión arterial alcanza niveles elevados.

Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:

  • Dolores de cabeza (cefalea)
  • Mareos o sensación de inestabilidad
  • Zumbidos o pito en los oídos (tinitus)
  • Ver destellos de luz o manchas (fotopsia)
  • Palpitaciones
  • Visión borrosa
  • Fatiga o cansancio excesivo
  • Sangrado nasal ocasional

Especialistas recalcan que estos síntomas no siempre están presentes y que la única forma confiable de detectar la hipertensión es mediante la toma regular de la presión arterial.

 

¿Cómo se debe tomar correctamente la presión?

Para obtener una medición adecuada de la presión arterial es importante seguir algunas recomendaciones básicas:

  • Permanecer en reposo al menos cinco minutos antes de la medición
  • No fumar
  • No consumir café o realizar actividad física intensa 30 minutos antes
  • Sentarse en una silla con la espalda apoyada en el respaldo y ambos pies en el suelo
  • Descubrir completamente el brazo
  • Mantener el brazo apoyado a la altura del corazón
  • Utilizar un manguito adecuado al tamaño del brazo
  • No hablar durante el procedimiento

Al respecto, Martina Hartwig, referente técnico de Curso de Vida Adulto de la Dirección de Salud de la Municipalidad de Santiago, precisa que “la presión arterial se expresa mediante dos cifras: la presión sistólica, es cuando el corazón se contrae y bombea sangre al cuerpo; y la presión diastólica, es cuando el corazón se relaja y se vuelve a llenar”.

“Se considera hipertensión cuando las cifras son iguales o superiores a 140/90 mmHg en controles repetidos o si en una sola toma de presión hay valores iguales o superiores a 180/100mmHg”, indicó.

Riesgos y factores asociados

“Existen diversos factores que aumentan el riesgo de desarrollar hipertensión, como el sedentarismo, la alimentación alta en sodio, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, el estrés, el sobrepeso u obesidad y los antecedentes familiares” añade Hartwig.

Por ello, expertos insisten en la importancia de mantener hábitos saludables, realizar actividad física de manera regular, disminuir el consumo de sal, privilegiar una alimentación equilibrada y asistir periódicamente a controles de salud.

“Muchas veces las personas creen que si se sienten bien no necesitan controlarse, pero la hipertensión puede avanzar silenciosamente durante años. Por eso es fundamental chequearse periódicamente, conocer los factores de riesgo y consultar oportunamente en los centros de salud. Un control a tiempo puede prevenir complicaciones graves y salvar vidas”, concluyó.

Andrés Aguilera

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