Especialistas advierten que personas y pymes podrían perder importantes rebajas si no regularizan a tiempo sus deudas con el SII y la Tesorería.
La nueva política de condonación de intereses y multas del Servicio de Impuestos Internos (SII) y la Tesorería General de la República (TGR) abrió una nueva oportunidad para que personas y empresas regularicen sus deudas tributarias. Sin embargo, los beneficios disminuyen con el paso del tiempo, por lo que especialistas recomiendan actuar cuanto antes.
La normativa, vigente desde el 18 de junio, busca incentivar el pago oportuno de impuestos mediante mayores rebajas para quienes regularicen sus obligaciones durante los primeros meses de mora y una reducción progresiva de los beneficios para quienes posterguen el pago.
Las rebajas disminuyen con el tiempo
De acuerdo con la nueva política, las deudas tributarias de entre uno y tres meses podrán acceder a una condonación de hasta el 75% de los intereses y del 70% de las multas. No obstante, estos beneficios disminuyen gradualmente hasta desaparecer por completo cuando la deuda supera los 24 meses de antigüedad.
Además, la condonación ya no se aplicará sobre la totalidad de los intereses penales, sino únicamente sobre el incremento anual de intereses correspondiente al 3,5% establecido en el artículo 53 del Código Tributario.
La directora tributaria de EDIG, Ximena Pérez Brito, explica que el nuevo sistema premia a quienes reaccionan rápidamente.
“Las personas y empresas que regularicen sus deudas en las primeras etapas de mora podrán acceder a mayores beneficios. En cambio, quienes dejen pasar el tiempo perderán gran parte de las rebajas en intereses y multas”, señala.
La deuda no desaparece
La especialista aclara que la nueva normativa no elimina el impuesto adeudado, sino que solo reduce parte de los intereses y multas.
“El contribuyente siempre deberá pagar el capital de la deuda. Las rebajas solo se aplican sobre una parte de los intereses y las multas generadas por el incumplimiento”, explica Pérez.
Asimismo, quedan fuera de estos beneficios:
- Deudas tributarias con más de 24 meses de antigüedad.
- Casos sometidos a fiscalizaciones especiales o litigios.
- Algunas obligaciones sujetas a regímenes tributarios específicos, que deben analizarse individualmente.
Pymes podrían perder importantes beneficios
La directora tributaria de EDIG advierte que muchas pequeñas y medianas empresas desconocen que mantienen giros o deudas antiguas, lo que podría impedirles acceder a las nuevas rebajas.
“Nos encontramos con empresas que no saben que tienen obligaciones pendientes. Si la deuda supera los dos años, los beneficios desaparecen y el costo financiero aumenta considerablemente”, advierte.
Frente a este escenario, recomienda:
- Revisar periódicamente la situación tributaria en las plataformas del SII y la TGR.
- No esperar una cobranza judicial para regularizar una deuda.
- Evaluar alternativas de pago antes de que disminuyan las condonaciones.
- Solicitar asesoría especializada cuando existan deudas antiguas o complejas.
Una oportunidad para ordenar las finanzas
Para Pérez, la nueva política representa una oportunidad para mejorar la situación financiera de personas y empresas, evitando mayores costos y futuras complicaciones.
“Regularizar una deuda tributaria no solo permite reducir intereses y multas. También evita problemas de liquidez, facilita el acceso a financiamiento y elimina obstáculos para participar en licitaciones o desarrollar nuevos negocios”, concluye.
El llamado de los especialistas es claro: revisar la situación tributaria cuanto antes puede marcar la diferencia entre acceder a importantes rebajas o enfrentar el pago completo de intereses y multas acumuladas.







