
Con presencia en más del 98% de los hogares chilenos, el té sigue consolidándose como una de las bebidas favoritas del país.
Chile se mantiene como el principal consumidor de té en Latinoamérica y uno de los mercados más relevantes a nivel mundial. Según datos de Kantar, el 98% de los hogares del país consume té, alcanzando cerca de 7,84 billones de tazas al año, una cifra que refleja el arraigo cultural de esta bebida en la vida cotidiana de los chilenos.
Sin embargo, la manera de disfrutar el té está cambiando. Lo que históricamente estuvo asociado al desayuno o la tradicional “once”, hoy evoluciona hacia experiencias vinculadas al bienestar, la desconexión y la gastronomía, impulsando nuevas preparaciones frías, mocktails e infusiones más sofisticadas.
Además, cifras de Up The Trade muestran que el mercado del té en el canal moderno —que incluye cadenas de supermercados— creció un 4,9% en valor durante 2025, confirmando una categoría que continúa expandiéndose y diversificando sus ocasiones de consumo.
Mocktails, sabores frutales y consumo consciente
En este nuevo escenario, las variedades saborizadas y las mezclas con frutas, hierbas y especias están ganando protagonismo dentro de la categoría de té negro. Preparaciones como arándano con vainilla, mango con frutilla, canela o rooibos con frambuesa y coco comienzan a posicionarse entre consumidores que buscan alternativas refrescantes y más saludables.
El auge de los mocktails —bebidas sin alcohol preparadas a base de té e ingredientes naturales— también está impulsando esta transformación, conectando el consumo de té con experiencias gastronómicas, sociales y de autocuidado.
“Hoy existe mucho más interés por descubrir perfiles distintos y explorar preparaciones más innovadoras. Las mezclas frutales y herbales han permitido ampliar las ocasiones de consumo, acompañando desde momentos de pausa durante el día hasta bebidas refrescantes y experiencias culinarias más sofisticadas”, explica Cristián Pastene, Tea Trainer y representante de Dilmah en LATAM.
A esto se suma una creciente valoración por productos premium y de origen, especialmente en segmentos como el té de especialidad, donde factores como aroma, frescura, trazabilidad y terroir adquieren cada vez más relevancia entre los consumidores.
Según proyecciones de Euromonitor International, el mercado del té en Chile alcanzaría las 12.673 toneladas hacia 2030, impulsado principalmente por el crecimiento del té negro y sus variedades saborizadas.
El té como experiencia y bienestar
Cada 21 de mayo se conmemora el Día Internacional del Té, fecha proclamada por Naciones Unidas para relevar la importancia económica, social y cultural de esta bebida, además de promover una industria más ética y sostenible.
La jornada también busca generar conciencia sobre la trazabilidad de los productos, el impacto ambiental y el desarrollo de comunidades agrícolas ligadas a esta industria.
En paralelo, el té ha comenzado a posicionarse como parte de un estilo de vida más consciente, donde los consumidores valoran no solo el sabor, sino también el ritual de preparación, el origen de los ingredientes y la experiencia asociada al consumo.
“El té dejó de ser solamente una bebida cotidiana. Hoy existe una búsqueda mucho más conectada con el bienestar, la autenticidad y la exploración de nuevos sabores y formatos”, agrega Cristián Pastene.
Acerca de Dilmah
Fundada por Merrill J. Fernando y actualmente liderada por su hijo Dilhan Fernando, Dilmah es reconocida internacionalmente por promover el concepto de té fresco, de origen único y envasado en origen.
La marca está presente en más de 100 países y destina el 15% de sus utilidades antes de impuestos al financiamiento de iniciativas sociales y medioambientales a través de la Fundación Caritativa MJF y Dilmah Conservation, impulsando proyectos vinculados al bienestar de las personas y la sostenibilidad.





