Ley Antievasión, inicio de actividades, pagos digitales y retención de IVA: los cambios del SII que marcan un punto de inflexión para el comercio informal
Vender por redes sociales, usar medios de pago digitales o recibir transferencias en cuentas personales dejó de ser indiferente para la autoridad tributaria. Con la entrada en vigencia de nuevas disposiciones de la Ley Antievasión, el Servicio de Impuestos Internos (SII) refuerza el control a la informalidad, empujando a miles de emprendedores a formalizarse si quieren seguir operando en Chile.
Santiago, enero de 2025. A partir del 2 de enero de 2026, quienes vendan productos o servicios deberán acreditar inicio de actividades ante el SII para operar con bancos, facilitadores de pago, marketplaces y plataformas digitales. Sin este requisito, los emprendedores arriesgan la suspensión de medios de cobro, como links de pago, máquinas POS o ventas online.
Qué cambia con la Ley Antievasión
La medida forma parte de la Ley N° 21.713 de Cumplimiento de Obligaciones Tributarias, cuyo objetivo es reducir la informalidad y fortalecer la fiscalización tributaria. Desde esa fecha, entidades financieras y plataformas estarán obligadas a verificar que quienes reciben ingresos por ventas o servicios cuenten con inicio de actividades vigente.
En la práctica, esto marca un punto de inflexión para miles de personas que hoy venden por redes sociales, ferias libres o marketplaces, utilizando cuentas personales y medios de pago digitales sin estar formalizadas.
Más información, mayor fiscalización
El endurecimiento de las reglas ocurre en un escenario donde el SII ya cuenta con mayores herramientas de control. En agosto pasado, el organismo recibió el primer reporte consolidado bajo la llamada “norma de las 50 transferencias”, identificando a más de 165 mil contribuyentes con movimientos que podrían corresponder a ventas no declaradas.
Este nuevo contexto transforma la informalidad en una limitación operativa directa, que puede impedir cobrar, acceder a servicios financieros, obtener patentes municipales o vender a empresas formales y al Estado.
Retención de IVA y menos liquidez
A ello se suma un impacto menos visible, pero crítico para los negocios. La normativa faculta al SII para ordenar la retención del IVA a plataformas y medios de pago antes de que el dinero llegue a la cuenta del emprendedor, cuando existen antecedentes de incumplimiento tributario.
En la práctica, esto significa recibir menos dinero por cada venta, afectando directamente la liquidez y el capital de trabajo, especialmente si las declaraciones de IVA o pagos provisionales no están al día.
Fuera del sistema financiero y del apoyo estatal
La falta de formalización también cierra puertas clave para el crecimiento. Sin inicio de actividades vigente, los emprendedores enfrentan mayores barreras para:
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Obtener o renovar patentes municipales
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Acceder a financiamiento bancario con respaldo estatal
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Postular a subsidios y programas públicos como SERCOTEC, FOSIS o CORFO
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Vender a empresas más grandes o al Estado
“Un emprendedor informal no solo arriesga sanciones. También queda fuera del sistema financiero, de los fondos estatales y de las oportunidades de crecimiento”, advierte Félix Said, cofundador de Duemint.
Formalizarse deja de ser una opción
Especialistas coinciden en que muchos emprendedores postergan la formalización por desconocimiento, temor a los trámites o la idea de que su negocio es demasiado pequeño. Sin embargo, con las nuevas exigencias, formalizarse se convierte en un requisito básico para seguir operando.
“No se trata solo de evitar multas. Un negocio informal no puede acceder a financiamiento, vender a clientes B2B ni crecer de forma sostenible. La ley acelera un proceso que tarde o temprano iba a ocurrir”, agrega Said.
Soluciones digitales para dar el paso
Frente a este escenario, han surgido plataformas digitales que buscan simplificar la formalización. Una de ellas es Formalízate Hoy, desarrollada por la startup chilena Duemint, que acompaña a los emprendedores desde la constitución de la empresa y el inicio de actividades en el SII, hasta la apertura de cuenta empresa y el orden contable básico.
El proceso es 100% online y permite que el negocio quede operativo en aproximadamente dos semanas, reduciendo la complejidad que históricamente ha frenado la formalización.
“La informalidad tiene fecha de vencimiento. El desafío hoy es ayudar a los emprendedores a dar el paso de manera simple y acompañada”, concluye el cofundador de Duemint.








