Secuelas respiratorias del Covid-19: cuándo buscar rehabilitación

Falta de aire, cansancio y menor tolerancia al esfuerzo pueden persistir después de la infección. Una evaluación profesional permite determinar cuándo la rehabilitación respiratoria puede contribuir a recuperar la capacidad funcional.

Aunque muchas personas se recuperan completamente del Covid-19, otras mantienen síntomas respiratorios y fatiga durante meses después de la infección. La falta de aire al caminar, el cansancio ante esfuerzos cotidianos y la menor capacidad para realizar actividades habituales pueden afectar la calidad de vida y requieren una evaluación adecuada.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que alrededor de 15 de cada 100 personas que tuvieron Covid-19 pueden presentar síntomas persistentes un año después. Entre quienes mantienen molestias, la rehabilitación respiratoria puede convertirse en una herramienta para recuperar progresivamente la capacidad física, siempre que exista una evaluación clínica previa y la indicación de un profesional de la salud.

¿Por qué pueden persistir los síntomas?

María Ignacia Gotuzzo, académica de Kinesiología de UDLA Sede Viña del Mar, explica que el Covid-19 puede generar procesos inflamatorios y alteraciones en el sistema respiratorio, además de afectar la musculatura involucrada en la respiración y la condición física general.

“Muchas personas creen que, una vez superada la infección, el organismo vuelve rápidamente a la normalidad. Sin embargo, existen secuelas que pueden persistir durante meses y afectar de manera importante la calidad de vida”, señala la kinesióloga.

La especialista advierte que la intensidad de las secuelas no siempre se relaciona directamente con la gravedad del cuadro inicial. Algunas personas que tuvieron una infección leve también pueden experimentar cansancio, falta de aire o menor tolerancia al ejercicio después de superar la enfermedad.

Por eso, síntomas como dificultad para respirar durante actividades habituales, fatiga persistente o una disminución evidente de la capacidad física no deberían atribuirse automáticamente al cansancio. Una evaluación médica permite determinar su origen y definir si se requiere rehabilitación.

¿Cómo puede ayudar la kinesiología?

Cuando el paciente se encuentra clínicamente estable y cuenta con indicación profesional, la rehabilitación puede incorporar ejercicios respiratorios, reeducación de la respiración y actividad física progresiva, adaptados a las características y capacidades de cada persona.

El objetivo es recuperar gradualmente la capacidad funcional y facilitar el retorno a las actividades cotidianas. El programa debe avanzar de manera individualizada y bajo supervisión, especialmente cuando persisten síntomas respiratorios.

Entre los aspectos que puede abordar un programa de rehabilitación se encuentran:

  • Capacidad respiratoria y tolerancia al esfuerzo: mediante ejercicios progresivos orientados a mejorar el desempeño físico y respiratorio.
  • Fortalecimiento muscular: el ejercicio supervisado puede ayudar a recuperar la fuerza perdida durante períodos de inactividad o enfermedad.
  • Capacidad para realizar actividades cotidianas: caminar, subir escaleras o realizar tareas domésticas puede trabajarse de manera progresiva según la condición de cada paciente.
  • Educación respiratoria: las técnicas de respiración pueden contribuir a mejorar el control ventilatorio y la percepción de falta de aire en determinados pacientes.

“Estos síntomas después del Covid-19 no deben normalizarse. Una evaluación oportuna permite identificar las necesidades de cada persona y determinar si requiere un programa de rehabilitación”, afirma Gotuzzo.

La especialista enfatiza que la recuperación debe ser gradual. No todas las personas necesitan el mismo tipo ni la misma intensidad de ejercicio, por lo que aumentar la actividad física por cuenta propia puede no ser adecuado cuando persisten síntomas importantes.

¿Cuándo consultar?

La presencia persistente de falta de aire, cansancio que limita las actividades habituales, disminución marcada de la capacidad física o dificultades para retomar la rutina son motivos para consultar a un profesional de la salud.

También es importante buscar atención médica si los síntomas aparecen de forma nueva, empeoran o se acompañan de señales de alarma.

“La constancia es fundamental. Para que la rehabilitación sea efectiva, las personas deben seguir las indicaciones del equipo de salud y mantener una participación activa durante todo el proceso”, concluye la académica.

La recuperación después del Covid-19 puede ser gradual, pero reconocer los síntomas y buscar orientación profesional permite establecer un plan adecuado para cada paciente y avanzar de manera segura hacia el retorno de sus actividades.

Isabel Chandía

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